Joel-2-El-día-de-Jehová

Joel 2: El día de Jehová

Joel 2:1 Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano.

La figura de la plaga de langostas se funde con la del día de Jehová . No está claro si la inminente agresión provenía de un ejército que amenazaba a Jerusalén en tiempos de Joel, o de las huestes apocalípticas mencionadas en versículo 20 y en 3.9-15. No obstante, con un notable estilo poético Joel describe tanto el terror que inspiraba la plaga de langostas como la presencia de un ejército invasor.

Trompeta : Un cuerno llamado «sofar» se utilizaba para anunciar la inminencia de algún peligro, como aquí, y para convocar a una asamblea, como en el versículo 15. Sion es la cumbre de la montaña-templo donde el Señor fue entronizado. El día de Jehová.

Joel todavía estaba describiendo los efectos devastadores de la plaga de langostas (véase 2.25). La crisis era grave. Sin embargo, Joel dio a entender que la plaga de langostas era solo la precursora de una crisis mucho mayor si el pueblo no se volvía de sus pecados.

Joel 2:2 Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones.

Sobre los montes se extiende el alba : Alude a cómo se refleja el sol sobre la nube de langostas. Miles de destellos producidos por la luz en las alas de miríadas de langostas, le daban al sol una tonalidad amarillento rojiza. Este fenómeno se observa uno o dos días antes que lleguen estas criaturas. Durante varios días, los enjambres de insectos se hacen tan densos que oscurecen el cielo.

Joel 2:3 Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape.

Consumirá fuego : Esta referencia al juicio de Dios puede que también se refiera al fuego real que a veces acompaña a una invasión de langostas. El huerto del Edén : Referencia al paraíso en que vivía la criatura humana antes de caer en pecado.

El huerto del Edén fue el primer hogar de Adán y Eva. Aquí se dice que la tierra ahora es un edén comparada con la tierra después de la destrucción.

Joel 2:4 Su aspecto, como aspecto de caballos, y como gente de a caballo correrán.

Como aspecto de caballos : La cabeza de las langostas se parece mucho a la de un caballo.

Joel 2:5 Como estruendo de carros saltarán sobre las cumbres de los montes; como sonido de llama de fuego que consume hojarascas, como pueblo fuerte dispuesto para la batalla.(A)

Como estruendo de carros . . . como sonido de llama de fuego : Testigos presenciales declaran que las langostas, cuando corren o vuelan, hacen el sonido como de un tintineo. Cuando comen parece como si el campo estuviese siendo consumido por un fuego.

Joel 2:6 Delante de él temerán los pueblos; se pondrán pálidos todos los semblantes.

Joel 2:7 Como valientes correrán, como hombres de guerra subirán el muro; cada cual marchará por su camino, y no torcerá su rumbo.

Existen muchos relatos sobre las indetenibles plagas de langostas. «No hay región que no puedan atravesar; penetran en los campos, en los sembrados, los árboles, las ciudades y las casas, aun en los nichos y las alcobas»

Joel 2:8 Ninguno estrechará a su compañero, cada uno irá por su carrera; y aun cayendo sobre la espada no se herirán.

Joel 2:9 Irán por la ciudad, correrán por el muro, subirán por las casas, entrarán por las ventanas a manera de ladrones.

Joel 2:10 Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.(B)

Joel 2:11 Y Jehová dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?(C)

Su ejército : Aquí las imágenes se funden con las de ese día futuro cuando el mismo Señor guíe sus ejércitos en la batalla final y enjuicie a las naciones, un día en el que temblará todo el universo (versículo 10). ¿ Quién podrá soportarlo ? : Una pregunta retórica que subraya el hecho de que nadie podrá mantenerse en pie el Día del Señor.

La misericordia de Jehová

Joel 2:12 Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento.

Este llamado al luto y al arrepentimiento es similar al del capítulo 1.

Dios dijo al pueblo que se volviera a El mientras todavía había tiempo. El tiempo corría y la destrucción pronto les vendría encima. El tiempo también corre para nosotros. Debido a que no sabemos cuándo nuestra vida llegará a su fin, debemos volvernos al Señor ahora mientras podemos. No permita que nada le impida volverse a Dios.

Joel 2:13 Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.

Si estamos en comunión con Dios nunca nos abandona la esperanza. Aun en las circunstancias más extremas, como estas suscitadas por el juicio divino, podemos volver nuestro corazón al Señor y hallar auxilio y salvación. Dios nunca se manifiesta en forma cruel o vengativa. Por el contrario, el Señor es misericordioso . . . y clemente , tardo para la ira y grande en misericordia .

Rasgad vuestro corazón , y no vuestros vestidos : El rasgarse las vestiduras era una práctica común en tiempos de duelo y contrición. Simbolizaba un corazón roto y un espíritu herido. Aquí Joel llama a Judá para que experimente lo que el simbolismo evoca: corazones dolidos y la confesión de sus pecados.

Muchas veces la gente se desgarraba las ropas en demostración de profundo remordimiento. Sin embargo, Dios no quería una demostración exterior de penitencia sino un arrepentimiento interno. Asegúrese de que su actitud hacia Dios sea correcta y no solo en lo externo.

Joel 2:14 ¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá y dejará bendición tras de él, esto es, ofrenda y libación para Jehová vuestro Dios?

Joel 2:15 Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea.

Tocad trompeta en Sion : El primer toque de trompeta anunciaba un peligro inminente. Véase la nota a versículo 1. El segundo llamaba al pueblo a arrepentimiento y a contrición delante de Dios.

Joel 2:16 Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia.

Como el pecado y el juicio habían tocado a todos, desde los ancianos hasta los niños , así también debía suceder con el arrepentimiento; hasta el novio y la novia debían interrumpir sus esponsales.

Joel 2:17 Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?

Entre la entrada y el altar : Entre la entrada del templo y el altar del holocausto. Esto los situaría directamente ante la puerta del lugar sagrado, donde reina la presencia de Dios. Aquí los sacerdotes , como mediadores en representación de la nación, intercederían llorando. Tu heredad : La nación de Judá se consideraba posesión de Dios. De rechazarla el Señor era como si rechazara su propia herencia. Si Judá resultaba destruida, ello suscitaría el reproche de otros pueblos .

Joel 2:18 Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo.

Esta promesa de salvación y bendiciones (sin ninguna referencia de tiempo) profetiza una era en que serán satisfechas tanto las necesidades materiales como espirituales.

Solícito por su tierra : En lengua hebrea esto puede ser entendido mejor como una realidad presente que futura. Típico del estilo poético es lo atemporal del lenguaje. El ruego que aparece en versículo 17 parece que ha sido respondido y que la restauración de Israel ha comenzado

Aquí la profecía de Joel cambia dramáticamente, y pasa de profetizar castigo de Dios a anunciar derramamiento del perdón y bendición de Dios. Esto sucedería solo si el pueblo buscaba vivir de la manera que Dios quería que lo hiciera, renunciando a sus pecados. Donde hay arrepentimiento hay esperanza. Esta sección del libro alimenta esa esperanza. Sin esta esperanza la profecía de Joel solo nos traería desesperación. Esta promesa de perdón debió haber alentado al pueblo a arrepentirse.

Joel 2:19 Responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las naciones.

Joel 2:20 Y haré alejar de vosotros al del norte, y lo echaré en tierra seca y desierta; su faz será hacia el mar oriental, y su fin al mar occidental; y exhalará su hedor, y subirá su pudrición, porque hizo grandes cosas.

Al del norte : Esto debe interpretarse como el ejército de langostas que viene del norte. El mar oriental es el Mar Muerto, y el mar occidental el Mediterráneo. Algo que detiene las oleadas de langostas son los vientos que las desvían hacia grandes masas de agua. Exhalará . . . su pudrición : Las langostas muertas son arrastradas por las olas. El olor de su pudrición llena el aire con su terrible hedor.

Joel predijo la invasión del norte por parte de los ejércitos enemigos de Asiria y Babilonia, simbolizados por las langostas.

Joel 2:21 Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas.

Joel contrasta el temor al castigo de Dios (2.1) con el gozo de la intervención de Dios (2.21). El pecado acarreará castigo en el Día del Señor, y solo el perdón de Dios brindará regocijo. A menos que usted se arrepienta, su pecado traerá como resultado el castigo. Permita que Dios intervenga en su vida y se podrá regocijar en ese día, ya que no tendrá nada que temer. Antes, hubo hambre, plagas y plañideras; luego, habrá fiesta, cosecha y canciones de alabanza. Cuando Dios gobierne, la restauración es completa. Mientras tanto, debemos recordar que dios promete prosperidad a todos sus seguidores. Cuando Dios persona, El restaura esa relación quebrantada, pero no nos garantiza la riqueza individual.

Dios promete suplir toda necesidad a los que ama, perdona, restaura nuestra relación con El y cuida mediante la comunidad de creyentes.

Joel 2:22 Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos.

Joel 2:23 Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio.

Hijos de Sion : Todo el pueblo de Judá, no sólo los que viven en Sion . Lluvia temprana : Se refiere a las lluvias de otoño, en la época de siembras. Lluvia tardía : Las lluvias de primavera que se presentan justamente antes de la cosecha. Estas refrescantes lluvias, que renuevan la fertilidad de la tierra agotada, prefiguran el derramamiento del Espíritu Santo, que trae consigo la renovación espiritual (versículos 28-32).

Joel 2:24 Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite.

Joel 2:25 Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.

Joel 2:26 Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado.

Nunca jamás será mi pueblo avergonzado : Se repite en versículo 27; esto responde directamente a la oración de los sacerdotes en versículo 17: «No entregues al oprobio tu heredad». Por tres razones no serían avergonzados: Dios . . . hizo maravillas con vosotros; en medio de Israel estoy yo; y yo soy Jehová vuestro Dios

Si los judíos nunca más experimentarían un desastre como la plaga de langostas, ¿cómo se puede explicar el cautiverio en Babilonia, la esclavitud de los judíos por los griegos y romanos, y su persecución bajo el gobierno de Hitler? Es importante no sacar este texto fuera del contexto. Este es parte de la sección de “bendición” de la profecía de Joel. Solo si el pueblo se arrepentía verdaderamente evitaría el desastre como el que Joel describió. Las bendiciones de Dios se prometen solo a los que sincera y fielmente lo siguen. Dios sí promete que después del día final de castigo, su pueblo nunca más experimentará esta clase de desastre.

Joel 2:27 Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado.

Derramamiento del Espíritu de Dios

Joel 2:28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

sueños, chalom: Un sueño o una visión en la noche. La raíz de este sustantivo es el verbo chalam, que significa: «soñar». En la Escritura se mencionan distintos tipos de sueños, desde aquellos que son producto de la imaginación, hasta los que sirven de vehículo a la comunicación divina con una persona. Muchas figuras bíblicas, tales como Jacob, Labán, Faraón, Salomón y Nabucodonosor, son en parte conocidas por sus sueños

El Espíritu Santo : agente de restauración, restauración. Este texto designa al Espíritu Santo como el Prometido que traerá la restauración plena ante cualquier situación humana.

Y después de esto : Esta es la frase que introduce la sección final, la cual traza un paralelo entre la plaga de langostas y el juicio de Dios sobre las naciones al final de los tiempos.

Derramaré :

Alude a una dádiva abundante. Al igual que las lluvias reales cayeron en magnitud suficiente como para restaurar la tierra desnudada y agotada, así como para alimentar los arroyos y ríos secos, lo mismo sucedería con el derramamiento del Espíritu Santo.

Toda carne :

Se refiere a todo tipo de personas, no a todo individuo. Al igual que el arrepentimiento de versículo 16 incluía tanto a los más jóvenes como a los más viejos, así el derramamiento del Espíritu alcanza a todas las edades, a gente de todos las capas sociales, tanto hombres como mujeres.

Profetizarán :

Significa proclamar los propósitos de Dios sobre las cuestiones humanas. Un profeta es una persona que habla en nombre de Dios. Sueños y visiones : La forma como usualmente se comunicaban las profecías en tiempos del AT. El mensaje aquí consiste en que el ministerio profético no seguiría siendo privilegio de unos pocos, sino un atributo que hasta los jóvenes poseerían.

Siervos y siervas : Alude a los esclavos. Esto no tiene precedentes. En todo el AT no hay ejemplo alguno de un esclavo que ejerza las funciones de profeta.

En el capítulo 2 de Hechos, Pedro ve el derramamiento del Espíritu durante el Pentecostés como la consumación de esta profecía. Véase la introducción a Joel: «Trasfondo»; «El Espíritu Santo en acción».

Que aquel derramamiento del Espíritu no estaría limitado a los apóstoles y sus contemporáneos queda claro en las palabras de Pedro : «Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare».

Pedro citó este pasaje en el día de Pentecostés; el derramamiento del Espíritu predicho por Joel ocurrió en Pentecostés. Ezequiel también habló de un derramamiento del Espíritu el cual, algunos piensan que vendrá después de que Cristo regrese. El Espíritu de Dios está ahora al alcance de todos los que claman al Señor.

Joel 2:29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

Joel 2:30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.

Prodigios : Preceden al juicio de Dios. Se comparan con las plagas que Dios hizo descender sobre Egipto en tiempos de la liberación de Israel. También son un fenómeno que acompaña a las guerras.

Estos prodigios podrían ser señales de la segunda venida.

Joel 2:31 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre,(D) antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.

La luna en sangre : La luna aparece rojiza cuando se la ve tras una cortina de humo. Los tiempos que precedan al día grande y espantoso de Jehová serán tiempos de violencia y guerra.

El castigo y la misericordia van de la mano. Joel había dicho que si el pueblo se arrepentía, el Señor lo salvaría del juicio. En medio del juicio y la catástrofe, por lo tanto, algunos serían salvos. La intención de Dios no es destruir sino restaurar. Sin embargo, debemos aceptar su salvación o ciertamente pereceremos junto con los que no se arrepintieron.

Joel 2:32 Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo;(E) (F) porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.

Cuando el mundo comience a desintegrase, todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo . Estas señales del juicio de Dios serán desastrosas para aquellos que perseveren en sus pecados. Sin embargo, serán señales de redención y salvación para quienes se vuelvan al Señor.

Monte de Sion . . . Jerusalén : Deben entenderse como el lugar donde se halla la presencia de Dios.

Remanente :

Aquellos que son salvos, aquellos que tienen el llamado en el nombre de Jehová.

Al cual él habrá llamado : Aquí vemos los dos aspectos de la salvación, la cual es tanto el llamado que dirigen a Dios los seres humanos, como el llamado que los seres humanos reciben de Dios. Dios llama a los hombres realizando prodigios. Los hombres pueden responder buscando a Dios, y entonces recibirán salvación .

Ningún acontecimiento ocurrido en tiempos de Joel responde a esta sección profética (versículos 28-32), la cual comienza a cumplirse el día de Pentecostés, cuando el derramamiento del Espíritu dio inicio a «los últimos días». La profecía de Joel culminará con la Segunda Venida del Mesías, Jesucristo, y el subsecuente fin de este mundo. Vivimos ahora en esos prolongados días finales. El incesante crecimiento de la violencia y los conflictos armados que caracterizan la historia contemporánea deben ser considerados como un recordatorio de Dios a los seres humanos para que invoquen su nombre y sean salvos.

¡El día de Jehová!

El capítulo 1 da atención a la destrucción causada por la plaga de langostas, las pérdidas y el sufrimiento ocasionado entre la población. En esta sección se describe la plaga misma, los insectos, pero proyectándola a través de la imagen de un gran ejército. El profeta hace uso de varias metáforas para presentar la destrucción mortal que estos insectos han infligido sobre la nación, destruyendo todos los recursos naturales. Lo más interesante es observar cómo el profeta establece el hecho de que dichos insectos han actuado bajo la expresa dirección del Señor (versículo 11).

Sin embargo, uno de los principales problemas hermenéuticos en esta sección es decidir si la descripción ofrecida es la de un “ejército” de insectos, o la predicción del ataque de un ejército humano. El problema parece residir en el uso del tiempo futuro (en el heb. se usa un qal participio activo de la idea de un presente progresivo: “está viviendo”) en la frase: porque viene el día de Jehová (versículo 1). La solución pudiera estar en un término medio. Joel describe al “ejército” de los insectos en términos de un ejército humano, pero en el fondo deja entreabierta la idea de lo terrible o devastador que sería si Dios permitiera el ataque de un ejército humano. La plaga solo es una pequeña prueba de lo que pudiera suceder en el futuro.

Los primeros dos versículos en esta sección constituyen un llamado de parte de Dios para que los sacerdotes convoquen a la nación a un período de lamento nacional por todo lo ocurrido. ¡Tocad la corneta en Sion! conlleva el sentido de sonar una alarma. La corneta o trompeta era de cuerno de carnero (shophar). Los sacerdotes las utilizaban para convocar al pueblo hebreo a la adoración, al igual que en situaciones de peligro o ataques del enemigo. Quizá el énfasis aquí sea el lamento por el ataque ocurrido. Sion… mi santo monte, se refiere a Jerusalén, lugar donde se encontraba el templo y donde el pueblo se reunía para orar a Dios. El día de Jehová aquí tiene la connotación de un día de juicio, de castigo. Su descripción se encuentra en el versículo 2, aunque la figura parece referirse a la oscuridad y densa neblina ocasionadas por la plaga de langostas. El profeta pudiera estar reflexionando en lo que el pueblo ya experimentó, y lo que aún pudiera experimentar si no escarmienta. El impacto quedará indeleblemente grabado en la historia del pueblo.

La figura del fuego y llama (versículo 3) conlleva un sentido de juicio y destrucción. Es un cuadro retrospectivo de lo ocasionado por la plaga de langostas. El contraste entre lo que era el jardín de Edén y el desierto agrega un tono de desolación y abandono, y subraya de manera dramática todas las pérdidas sufridas a causa de la tremenda devastación de la plaga. ¿Acaso la comparación envuelve un sentimiento de castigo y pérdida de algo bueno o perfecto? Adán perdió el privilegio de vivir en el jardín de Edén a causa de su pecado y rebeldía. Dios lo hizo salir de allí para que labrara el campo y obtuviera de la tierra el sustento diario. El pueblo ha perdido bendiciones y ciertos privilegios debido a este castigo divino.

El ataque de los insectos se describe como el de un ejército a caballo (versículo 4); nada los detiene, nada se escapa de su poder destructor (versículo 5). Con crepitar de llama de fuego que consume la hojarasca describe la acción devoradora de los miles de miles de insectos que atacan las plantaciones; un sonido estrepitoso. Su formación se parece a la de un pueblo fuerte listo para la batalla; son invencibles (versículos 7-9). Su movimiento hace parecer que la tierra tiembla, y cuando alzan el vuelo se estremecen los cielos, oscureciéndose todo el ambiente (versículo 10). ¡El cuadro realmente es impresionante y hasta escalofriante!

La nota del juicio divino por medio de la plaga de langostas se cierra estableciendo un hecho muy importante: ¡Es Dios quien ha enviado todo esto! (versículo 11). Su ejército se refiere a los insectos que han ejecutado su palabra, su juicio, lo cual habla de su envolvimiento directo en el uso de las fuerzas naturales para ejecutar su voluntad. Un juicio de esta índole es inevitable o insoportable: ¿Quién lo podrá resistir? Dios en su soberanía ha permitido que suceda todo esto.

Un llamado al arrepentimiento

Por medio de su profeta, Dios transmite un llamado directo para que la nación se arrepienta. Esta es la condición básica o principal para que Dios acuda en su ayuda. Todo lo anterior ha mostrado que es Dios quien ha enviado este castigo o juicio; él es el único que puede aliviarlo también. Joel por su parte parece ofrecer la “fórmula” divina que el pueblo habría de poner en práctica para asegurar el perdón de Dios, su ayuda y restauración.

Pero aun ahora sugiere que a pesar de la situación, o el porqué del juicio sufrido, Dios brinda una oportunidad más a su pueblo. Volveos a mí encierra la idea de arrepentimiento, de obediencia, de cumplir la parte del pacto que les corresponde. Pero deben hacerlo con todo… corazón, o sinceramente. Los elementos rituales solo son muestras externas de este arrepentimiento, aunque deben estar presentes: ayuno, llanto y lamento. Pero Dios no quiere expresiones mecánicas o superficiales. Jehová demanda un arrepentimiento genuino, sincero, de corazón; un arrepentimiento espiritual (versículo 13). Los judíos expresaban su dolor rompiendo sus vestidos, pero Dios demanda un “corazón contrito y humillado”. Joel estimula esta acción repitiendo lo que el pueblo sabía y había comprobado a través de los siglos: Jehová, vuestro Dios… es clemente y compasivo, lento para la ira, grande en misericordia. Desiste del castigo habla de que Dios puede detener el castigo o decidir no ejecutarlo. En este caso parece sugerir la posibilidad de que Dios restaure todo lo perdido a causa del juicio enviado: deja tras sí bendición. La restauración incluye las provisiones necesarias para llevar a cabo los rituales en el templo, lo cual es una marcada señal de que el compañerismo con Dios es restaurado.

Dado que la crisis es nacional, el lamento también debe ser comunitario (versículos 15-17). Tocar la trompeta, pregonar ayuno, convocar asamblea, todos son elementos de un lamento nacional. La seriedad de la situación llama a tomar medidas un tanto drásticas, si se quiere, pero necesarias. Todos han de santificarse; es decir, purificarse ritualmente. Grandes y pequeños deben participar de estos actos. Los motivos de alegría deben cancelarse por el momento; es tiempo de mostrar contrición delante de Dios (versículo 16). Los sacerdotes deben actuar como líderes en este lamento público; ellos tienen el deber de interceder por la nación y suplicar la misericordia divina. Pero deben ser participantes activos, con lloro y oración (versículo 17). Entre el vestíbulo y el altar (otras versiones traducen “pórtico” o “entrada”) parece haber sido el sitio tradicional de oración de los sacerdotes. Tu heredad alude al pueblo judío. Afrenta en este caso es vergüenza, o el estado vulnerable ante el posible dominio que otros pudieran ejercer sobre la nación debido a su debilidad. ¿Dónde está su Dios? sugiere mofa o burla. Las naciones paganas pondrían en tela de duda la existencia, grandeza o poder de Dios a causa de la debilidad del pueblo. Por otro lado, es bueno observar que esta es una fórmula que los profetas usaron muchas veces para interceder a favor del pueblo. ¡La reputación de Jehová estaba en juego!.

El uso del tiempo pasado en los versículos 18 y 19 (tuvo celo: qana; se apiadó : jamal; respondió : anah), parece sugerir que entre estos versículos y todo lo anterior, especialmente 2:1-17, había sucedido algo interesante: ¡el pueblo se había arrepentido! Quizá habían llevado a cabo los rituales prescritos por el profeta, y Dios ya había iniciado el proceso de restauración para la nación. Otras traducciones favorecen el tiempo futuro (“perdonará” o “tendrá piedad”), lo cual apoyaría o implicaría un sentimiento condicional. El contexto parece apoyar la idea de que estos versículos (18-20) son más bien el posible resultado —lo que Dios está dispuesto a hacer— si el pueblo se arrepiente sinceramente, y si da muestras visibles de ese arrepentimiento (incluyendo los rituales prescritos; es decir, el lamento general o comunitario 1:13, 14; 2:12-17). Cualquiera que sea el punto de vista adoptado, es obvio que toda esta sección ofrece lo que pudiera considerarse como el inicio de un proceso de restauración, y la promesa de prosperidad. El pueblo no tiene por qué quedarse postrado en una actitud de derrota. Dios les ofrece una nueva oportunidad. Tuvo celo (versículo 18) apunta a la decisión divina para actuar en favor del pueblo judío, lo cual se respalda con el hecho de que se apiadó de ellos. La respuesta de Dios es positiva, promete proveerles lo necesario para su subsistencia: seréis saciados. También extiende la promesa de protegerlos: Nunca más os entregaré como afrenta en medio de las naciones (versículo 19). Esto último marca el final del estado vulnerable del pueblo de Dios ante los pueblos enemigos. Lo que viene del norte alude a todo aquello que amenaza la estabilidad, paz y seguridad de la nación (versículo 20). Dado que por lo común Judá era atacada militarmente desde este punto cardinal, algunas versiones traducen la frase de tal manera que sugieren que el enemigo era un ejército humano. Pero el artículo neutro lo es apropiado según el contexto. El mar oriental es el mar Muerto; el mar occidental es el mar Mediterráneo. La promesa es que Dios alejaría de ellos cualquier amenaza. Lo más inmediato era (o había sido) la plaga de langostas. La destrucción de estos insectos causaría malos olores, señal de muerte. ¡Porque ha hecho grandes cosas! se refiere a la gran devastación causada por estos insectos.

Un llamado a confiar en la gracia de Dios

La tristeza, el dolor y la desolación quedan atrás; son cosa del pasado. Dios ya ha iniciado un proceso reversivo; ha comenzado a mostrar su amor y misericordia para con su pueblo (versículos 18-20). Esta nueva sección tiene un marcado contraste con todo lo visto en los pasajes anteriores. Se completa el cuadro de redención y restauración. Los beneficiarios son la tierra, los animales y la gente misma (versículos 21-23).

La tierra es personificada, ha sufrido todos los estragos mencionados anteriormente. Ahora se le invita a no temer, sino a confiar en Dios. La devastación ocasionada por la plaga se ve como un gran mal contra la naturaleza. Pero, ahora, Jehová ha hecho grandes cosas, aludiendo al proceso de restauración iniciado, y al hecho de que la plaga ha desaparecido (versículo 20). Los animales también reciben el mismo mensaje. La promesa es que tendrán lo necesario para subsistir. El hecho de que los pastizales reverdezcan sugiere las lluvias que el campo tanto necesita. Lo demás es un corolario: los árboles producen fruto abundante.

Los hijos de Sión, los habitantes de la tierra de Judea, también deben confiar en Dios, principalmente por la lluvia que él ha enviado en su justa medida. Esta última frase es una buena traducción de la expresión heb. que apunta a Dios como el sujeto, el que hace las cosas de manera justa y en el tiempo apropiado. La Biblia de las Américas traduce: “El os ha dado la lluvia temprana para vuestra vindicación”. El cuadro de restauración y vindicación es obvio. Jehová está haciendo todo lo necesario para el bien del pueblo, realmente un marcado contraste con todo lo visto anteriormente y lo cual debe ser suficiente motivo para provocar el regocijo en la gente. Lo más importante es que aquí Dios se compromete a cuidar de su pueblo y a otorgarles aquello que pueda ofrecerles el sustento y la seguridad necesarios, y hacerlo abundantemente (versículo 24).

El versículo 25 deja claro que lo que el profeta ha señalado es la devastación sufrida por una plaga de langostas, “comandada” o enviada por Dios mismo: mi gran ejército, ejecutores del juicio divino. Los años parece sugerir que los ataques se habían repetido varias veces, y/o que las consecuencias habían sido funestas a lo largo de mucho tiempo. (Otra vez se repiten las varias fases en el desarrollo de estos insectos, o algunos de los varios nombres con que se conoce el mismo insecto.) Pero ahora el Señor promete revertir el proceso (versículos 26, 27). Hay cuatro promesas muy importantes al respecto:

(1) Proveer el sustento necesario: comeréis hasta saciaros;

(2) devolver al pueblo la alabanza: alabaréis el nombre de Jehová, lo cual habla de restaurar el compañerismo con el Señor. Maravillas alude a los favores, a la gracia divina manifestada en pro del pueblo.

(3) Protección: y nunca más será avergonzado mi pueblo; es decir, no será vulnerable a los ataques naturales o de sus enemigos.

(4) La presencia divina como corolario o sello a la promesa anterior: estoy en medio de Israel. El contraste es obvio en relación con la frase: ¿Dónde está su Dios?

Esperanza

El mensaje de esperanza en 2:21 emerge después de que la tierra sintió el efecto del gran juicio divino. La gracia de Dios siempre aparecerá después de la disciplina correctiva. Dios es “lento para la ira“, pero es “grande en misericordia“.

Sección escatológica

Esta sección de Joel es futurista, desde la perspectiva y contexto históricos del profeta. Prácticamente es una extensión de las promesas de restauración observadas en la sección anterior (2:12-27), porque habrían de realizarse en algún tiempo futuro. Aquí el profeta añade un tono apocalíptico/escatológico, al concepto del día de Jehová. Ahora sí, como un día de vindicación para Israel y de juicio para las otras naciones.

Espíritu Santo

La “revelación progresiva” de Dios en el Antuguo Testamento nos presenta al Espíritu Santo que viene a los hombres por cierto tiempo y luego retorna al seno del Padre. El profeta Joel menciona el futuro advenimiento del Espíritu, como un acontecimiento histórico, para quedarse permanentemente. Su llegada sustituyó a Jesús y desarrolló el más grande poder en la vida de los discípulos. Al principio el Padre se nos reveló como el Creador y Sustentador, luego se nos reveló en el Hijo y “vimos su gloria”. Estuvo treinta y tres años en la tierra. Pero con la llegada del Espíritu Santo, Dios el Padre y Dios el Hijo “tabernaculizaron” para siempre con el hombre. Ahora él ha tomado a su iglesia como su morada permanente.

Futura manifestación del Espíritu de Dios

En el texto hebreo, estos cinco versículos constituyen el cap. 3 (véase nota en la RVA). La expresión sucederá después (versículo 28) marca un tiempo indefinido en el futuro. El heb. sugiere la idea de algo que se llevará a cabo “con el correr del tiempo”. La promesa del Señor es espiritual: derramaré mi Espíritu sobre todo mortal. La expresión conlleva un énfasis profético; es decir, la habilidad de entender, interpretar y proclamar la voluntad divina (ser portavoces del Señor). Un don más ampliamente divulgado y/o diseminado entre la gente es el hecho de que Dios iluminará la mente y el corazón de las personas para que puedan discernir y proclamar su palabra (voluntad). No solo permitirá la obediencia personal, sino que también el desarrollo de una mejor relación con el Creador. Todo mortal es, literalmente, “toda carne” o ser humano. Sin embargo, la expresión vuestros ancianos… jóvenes, parece limitar la promesa al pueblo judío. Esta promesa pareciera cumplir el anhelo que una vez expresara Moisés. Más aún, tanto hombres como mujeres, ancianos y jóvenes, esclavos y libres, participarán de esta labor espiritual (versículos 28b, 29). Los sueños y las visiones son medios por los cuales los antiguos recibían mensajes proféticos, y/o conocían de la voluntad de Dios. La promesa es que Dios derramará su Espíritu como manifestación de su gracia divina. Pedro interpretó la venida del Espíritu Santo en Pentecostés como el cumplimiento de esta promesa; pero él la aplicó tanto a los judíos como a los gentiles.

Los versículos 30 y 31 parecen sugerir que el derramamiento del Espíritu es otra de las señales o manifestaciones del día de Jehová. El lenguaje en estos dos versículos es apocalíptico; es decir, usa imágenes simbólicas que presagian eventos relacionados con los planes de Dios. Prodigios tiene que ver con eventos extraordinarios. En los cielos y en la tierra incluye toda la naturaleza, todo lo creado. Lo que sigue son figuras bélicas: sangre, fuego y columnas de humo, todo aquello que acompaña cualquier guerra. El profeta señala al evento mismo y sus resultados. Las señales cosmológicas (versículo 31) son figuras que acompañan todo juicio divino. Sin embargo, hay que recordar que muchas veces el fuego es símbolo de juicio y purificación. De ahí que algunos comentaristas prefieran ver estos versículos como la manifestación del juicio divino sobre las naciones paganas, y como vindicación del pueblo judío; especialmente si se toma en cuenta que el día de Jehová será algo grande y temible (“espantoso” en RVR-1960). Sin embargo, el contexto parece apuntar al hecho que el derramamiento del Espíritu estaría acompañado de manifestaciones cósmicas, o señales extraordinarias. Esto pudo haberle servido de clave a Pedro para identificar la venida del Espíritu Santo como el cumplimiento de la profecía de Joel.

El versículo 32 apunta al “plan de salvación” de parte de Dios. Invocar el nombre de Jehová significa entrar en comunión con él, en obediencia y adoración. Es “aceptar” a Dios como su Dios. Esta es la manera de “escapar” del juicio divino: será salvo, ya sea en lo que representaba la plaga de langostas (como en el caso de la nación de Israel) o en el juicio final. Sion o Jerusalén es el centro de la manifestación divina, lugar donde estaba el templo y desde donde, según el pensamiento hebreo, Dios comunicaba su voluntad. También era el centro de adoración para los judíos. La figura también puede transmitir un sentido de seguridad, protección y/o salvación. Es el lugar donde estarán los libertados. La promesa de salvación es para aquellos que Jehová ha llamado, una frase que probablemente alude a quienes han respondido al llamado o invitación de Dios; o quizá se refiera al remanente judío que permanece fiel y obediente a Dios a pesar de cualquier calamidad o adversidad.

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