Job 8: Bildad proclama la justicia de Dios

Job 8:1 Respondió Bildad, el suhita, y dijo:

Para Bildad, todos los caminos de Dios son justos. Como campeón de la tradición, no acepta cambio alguno en su doctrina ortodoxa sobre la retribución; los justos son bendecidos y los pecadores castigados. Sin embargo, desea la restauración de Job.

Bildad estaba molesto porque Job seguía afirmando que era inocente mientras objetaba la justicia de Dios. La base del argumento de Bildad (la justicia de Dios) era correcta, pero su idea de la justicia de Dios no lo era. El argumento de Bildad era así: Dios no puede ser injusto, y El no castigaría a un hombre justo. Por lo tanto, Job debe ser injusto. Bildad sintió que no había ninguna excepción a su teoría. Bildad, al igual que Elifaz, creía equivocadamente que las personas sufrían sólo como resultado de sus pecados. Bildad fue aun menos compasivo y sensible, al decir que los hijos de Job murieron a causa de sus maldades.

Job 8:2 «¿Hasta cuándo hablarás tales cosas y las palabras de tu boca serán como un viento impetuoso?

Job 8:3 ¿Acaso torcerá Dios el derecho o pervertirá el Todopoderoso la justicia?[a]

Job 8:4 Si tus hijos pecaron contra él,, él les hizo cargar con su pecado.

Job 8:5 Si tú desde temprano buscas a Dios y ruegas al Todopoderoso;

Job 8:6 si eres puro y recto, ciertamente él velará por ti y hará prosperar la morada de tu justicia.

Job 8:7 Y aunque tu principio haya sido pequeño, tu estado, al final, será engrandecido.

Job 8:8 »Pregunta tú ahora a las generaciones pasadas y disponte a interrogar[b] a los padres de ellas;

Job 8:9 pues nosotros somos de ayer y nada sabemos, ya que nuestros días sobre la tierra son como una sombra.[c]

Job 8:10 ¿No te enseñarán ellos, te hablarán y sacarán palabras de su corazón?[d]

Job 8:11 »¿Crece el junco donde no hay lodo? ¿Crece el prado[e] donde no hay agua?

Job 8:12 Con todo, aun en su verdor y sin haber sido cortado se seca antes que toda otra hierba.

Job 8:13 Tales son los caminos de todos los que se olvidan de Dios; y así perecerá la esperanza del impío,

Job 8:14 porque su esperanza es apenas como un hilo, y su confianza, como una tela de araña.

Bildad se equivocó al suponer que para su seguridad, Job estaba confiando en otra cosa y no en Dios, así que declaró que tal soporte se derrumbaría («su confianza es tela de araña»). Una de las necesidades básicas del hombre es la seguridad, y la gente hará casi cualquier cosa para sentirse segura. En última instancia, sin embargo, nuestro dinero, posesiones, conocimiento y relaciones fracasarán o se desvanecerán. Sólo Dios puede dar una seguridad perdurable. ¿En qué ha confiado usted para su seguridad? ¿Cuán duradero es eso? Si usted tiene un cimiento seguro en Dios, entonces sus sentimientos de inseguridad no pueden minarlo.

Job 8:15 Si se apoya en su casa, ella no permanecerá en pie; si se agarra a ella, no resistirá.

Job 8:16 Es como un árbol que está verde plantado al sol, y cuyos renuevos salen por encima de su huerto;

Job 8:17 se van entretejiendo sus raíces junto a una fuente y se enlazan[f] hasta llegar al lugar pedregoso.

Job 8:18 Pero si lo arrancan de su lugar, este lo negará, diciendo: “Nunca te había visto”.

Job 8:19 Ciertamente así será el gozo de su camino, y otros nacerán del polvo.

Job 8:20 »Dios no desecha al íntegro ni ofrece apoyo a la mano del maligno.

Job 8:21 Él llenará aún tu boca de risas, y tus labios de júbilo.

Job 8:22 Los que te aborrecen serán cubiertos de confusión: la morada de los impíos perecerá».

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