Jeremías 7: A la puerta de la casa de Jehová

Jeremías 7:1 Mejorad vuestros caminos y vuestras obras[a] Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:

Este sermón, pronunciado a la puerta del templo, constituye una denuncia de las prácticas corruptas de quienes decían que la ciudad de Jerusalén era inviolable porque allí se levantaba el templo de Jehová. Esta creencia se apoyaba en algo ocurrido más de cien años antes, cuando Isaías profetizó que el rey asirio Senaquerib no tomaría la ciudad. Pero los tiempos habían cambiado, y Dios deseaba ahora que la ciudad y el templo fueran destruidos, a menos que la gente se arrepintiera y enmendara su conducta.

Jeremías 7:2 «Ponte a la puerta de la casa de Jehová[b] y proclama allí esta palabra. Diles: “Oíd palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por estas puertas para adorar a Jehová.

Jeremías 7:3 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré habitar en este lugar.[c]

El pueblo siguió un ritual de adoración, pero mantuvo un estilo de vida pecaminoso. Era una religión sin compromiso personal con Dios. Nosotros podemos fácilmente hacer lo mismo. Asistir a la iglesia, tomar la cena, enseñar en la Escuela Dominical, cantar en el coro: todos estos son ejercicios vacíos, a menos que lo hagamos verdaderamente para Dios. Es bueno realizar estas actividades, no porque tengamos que hacerlas para la iglesia, sino porque queremos hacerlas para Dios.

Jeremías 7:4 No fiéis en palabras de mentira, diciendo: ‘¡Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este!’.[d]

La triple repetición de templo de Jehová es una práctica literaria usada para destacar una frase o concepto. La mera repetición de la frase representa confiar en palabras de mentira , ya que la protección y bendiciones de Dios sólo vienen si se vive de acuerdo con su voluntad.

Jeremías 7:5 »Pero si de veras mejoráis vuestros caminos y vuestras obras; si en verdad practicáis la justicia entre el hombre y su prójimo,

Para recibir la bendición de Dios es necesario hacer prevalecer la justicia entre el hombre y su prójimo.

Jeremías 7:6 y no oprimís al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni en este lugar derramáis la sangre inocente, ni vais en pos de dioses extraños para mal vuestro,

Proteger al extranjero , al huérfano y a la viuda es un ingrediente esencial del orden social divino. En la Escritura se destaca a menudo esta preocupación. La práctica de la verdadera fe en nuestros días supone asumir una actitud de compromiso social hacia los necesitados.

Jeremías 7:7 yo os haré habitar en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres para siempre.[e]

Jeremías 7:8 »Vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan.

Jeremías 7:9 Hurtáis, matáis, adulteráis, juráis en falso,[f] quemáis incienso a Baal y vais tras dioses extraños que no habíais conocido,[g]

Jeremías 7:10 ¿y ahora venís y os presentáis delante de mí en esta Casa sobre la cual es invocado mi nombre, y decís: ‘Somos libres’, para seguir haciendo todas estas abominaciones?

Al inicio de esta sección, Dios envía a Jeremías a las puertas del templo para enfrentar la falsa creencia de que Dios no permitiría que dañasen el templo y a los que vivieran cerca de él. Jeremías reprende al pueblo por su falsa e inútil religión, su idolatría y la conducta desvergonzada del pueblo y sus líderes. Judá, dice él, está listo para el juicio y el cautiverio. Esto sucedió durante el reinado de Joacim, un títere de Egipto. La nación, conmocionada por la muerte de Josías, atravesaba un trastorno espiritual que dañó mucho del bien que Josías hizo. Los temas de esta sección son la falsa religión, la idolatría y la hipocresía. Casi matan a Jeremías a causa de este sermón, pero los oficiales de Judá lo salvaron.

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