Jeremías 13: La señal del cinto podrido

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Jeremías 13:1 La señal del cinto podrido[a] Así me dijo Jehová: «Ve y cómprate un cinto de lino.[b] Cíñelo a tu cintura, pero no lo metas en agua».

Cinto de lino : Es el primero de los símbolos que Jeremías utiliza para llevar la Palabra de Dios al pueblo. Lino es el material que se empleaba en las vestimentas sacerdotales y representaba a Israel como un pueblo santo, un «reino de sacerdotes». El cinto, como emblema de Israel, indica la íntima relación de Dios con su pueblo.

Una serie de profecías llamadas «oráculos» contra las naciones vecinas de Israel. Jehová no es solamente Dios de Israel, sino Creador y Señor de todas las naciones. El juicio contra ellas forma parte del proceso mayor de destrucción del mal y consumación del reino de Dios que tendrá lugar el día de Jehová.

Cinto : Un cinturón indicaba la posición social de una persona, lo mismo que la «cinta negra» señala el grado alcanzado en las artes marciales. No lo metas en agua : Símbolo de la soberbia de Judá, el cinto no debía ser lavado

Un cinto de lino era una prenda íntima, ajustado cerca del cuerpo. Era como ropa interior. La acción de Jeremías mostró cómo Dios destruiría a Judá así como destruyó su cinto de lino.

Las acciones hablan más que las palabras. Jeremías a menudo utilizó lecciones vívidas y objetivas para despertar la curiosidad del pueblo y lograr que comprendieran su mensaje. Esta lección del cinto de lino ilustra el destino de Judá. A pesar de la cercanía con Dios que el pueblo una vez disfrutó, su soberbia los volvió inútiles. Una persona soberbia puede verse importante, pero Dios dice que su soberbia la hace buena para nada, completamente inútil. La soberbia pudre nuestros corazones hasta el punto que dejamos de ser útiles a Dios.

Jeremías 13:2 Compré el cinto, conforme a la palabra de Jehová, y lo ceñí a mi cintura.

Jeremías 13:3 Vino a mí por segunda vez palabra de Jehová, diciendo:

Jeremías 13:4 «Toma el cinto que compraste, el cual ciñe tu cintura, levántate, ve al Éufrates[c] y escóndelo allí, en la hendidura de una peña».

Jeremías 13:5 Fui, pues, al Éufrates y lo escondí, como Jehová me había mandado.

Jeremías 13:6 Después de muchos días me dijo Jehová: «Levántate, ve al Éufrates y toma el cinto que te mandé esconder allí».

éufrates : Sobre la base de consideraciones geográficas, hay quien sugiere que la experiencia de Jeremías es solo una visión simbólica o una parábola, debido a que no le hubiese sido fácil hacer dos viajes consecutivos al río éufrates, situado a varios cientos de kilómetros. Quizás la referencia sea a Pará, que está 5 km al noroeste de Anatot. El escenario geográfico del relato es menos importante que la noticia de que el cinto se había podrido, y así haría podrir la soberbia de Judá , y la mucha soberbia de Jerusalén.

Jeremías 13:7 Entonces fui al Éufrates, cavé y tomé el cinto del lugar donde lo había escondido, pero el cinto se había podrido y ya no servía para nada.[d]

Jeremías 13:8 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

Jeremías 13:9 «Así ha dicho Jehová: Así haré podrir la soberbia de Judá y la mucha soberbia de Jerusalén.

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