Isaías 7 Mensaje de Isaías a Acaz

Isaías 7: Mensaje de Isaías a Acaz

Isaías 7:1 Aconteció en los días de Acaz hijo de Jotam hijo de Uzías, rey de Judá,[b] que Rezín, rey de Siria, y Peka hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para combatirla; pero no la pudieron tomar.

Acaz era el impío e idólatra nieto de Uzías . Rezín y Peka formaron una coalición para hacerle la guerra a Judá en el 734 a.C.. Querían que Judá se sumara a su coalición frente a Asiria.

Transcurría el año 734 a.C. y una alianza del reino del norte de Israel y Siria estaba a punto de atacar a Acaz, rey de Judá en Jerusalén. Temía por el posible final de su reinado y porque los ejércitos enemigos fueran a matar a mucha gente o se los llevaran cautivos. Sin embargo, como predijo Isaías, el reino de Judá no vio su fin en ese momento. La señal de Emanuel sería de liberación.

Isaías 7:2 Y llegó la noticia a la casa de David, diciendo: –Siria se ha confederado con Efraín.[c] Y se le estremeció el corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del monte a causa del viento.

La casa de David : La corte real. Por culpa de Acaz, quien ocupaba el trono de David y no tenía fe en Jehová, los corazones de toda la corte se estremecieron como los árboles . . . a causa del viento.

«La casa de David» se refiere a Judá, el reino del sur. «Efraín», la tribu dominante en el norte, es una referencia a Israel, el reino del norte.

Isaías 7:3 Entonces dijo Jehová a Isaías: –Sal ahora al encuentro de Acaz, tú y Sear-jasub,[d] tu hijo, al extremo del acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador,[e]

Sear-jasub significa «un remanente volverá». Dios le dijo a Isaías que le diera este nombre a su hijo como recordatorio de su plan de misericordia. Desde el principio de su juicio, Dios planeó restaurar un remanente de su pueblo. Sear-jasub le recordaba al pueblo la fidelidad de Dios para con ellos.

El «acueducto del estanque de arriba» quizás era el lugar de la fuente de Gihón, localizada al este de Jerusalén. Esta era la fuente principal de agua de la ciudad santa y también la fuente que desembocaba en el famoso túnel de Ezequías. La heredad del Lavador era un paraje bien conocido donde ropa o telas recientemente hiladas se ponían al sol para secar y blanquear.

Isaías 7:4 y dile: “Cuídate y ten calma; no temas ni se turbe tu corazón a causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el ardor de la ira de Rezín y de Siria, y del hijo de Remalías.[f]

Dios envió a Isaías a asegurar a Acaz que él protegería a Judá y al trono de David contra los invasores. Sear – jasub, «un remanente ha de regresar», fue el nombre profético dado al hijo de Isaías. A pesar del juicio que cayó sobre la mayoría incrédula de Judá, siempre habría un remanente fiel que preservaría las promesas mesiánicas hechas por Dios a Abraham.

Dos cabos : Los reyes de Siria e Israel, que parecían dos tizones, morirían pronto. Peka fue asesinado en el 732 a.C. Rezín fue muerto el mismo año por Tiglat-pileser III de Asiria.

Isaías 7:5 Ha concertado un maligno plan contra ti el sirio, con Efraín y con el hijo de Remalías, diciendo:

Isaías 7:6 ‘Vayamos contra Judá y aterroricémosla; repartámosla entre nosotros y pongamos en medio de ella por rey al hijo de Tabeel’ ”.[g]

El hijo de Tabel, de quien no hay más noticias, estaba destinado a convertirse en un rey pelele.

Isaías 7:7 Por tanto, Jehová, el Señor dice: “No sucederá eso; no será así.[h]

Isaías 7:8 Porque la cabeza de Siria es Damasco y la cabeza de Damasco,[i] Rezín; y dentro de sesenta y cinco años Efraín será quebrantado hasta dejar de ser pueblo.[j]

Sesenta y cinco años : Un período tras el cual el reino al norte de Israel, llamado Efraín por la mayor de las 10 tribus, dejaría de existir. La fecha es difícil de calcular debido a que Israel cayó trece años más tarde. Puede que se refiera a la gran despoblación de Israel bajo la opresión asiria.

Acaz, uno de los peores reyes de Judá, se negó a aceptar la ayuda de Dios y en su lugar trató de comprarla de los asirios, pagándola con el oro y la plata del templo. Cuando los asirios llegaron, trajeron más problemas que ayuda. En el año 722 a.C., Samaria, la capital de Efraín (otro nombre para Israel, el reino del norte), cayó ante los ejércitos asirios, terminando así el reino del norte.

Isaías 7:9 Y la cabeza de Efraín es Samaria y la cabeza de Samaria, el hijo de Remalías. Si vosotros no creéis,[k] de cierto no permaneceréis”.

Isaías 7:10 [l]Habló también Jehová a Acaz, diciendo:

Isaías 7:11 –Pide para ti una señal de parte de Jehová tu Dios,[m] demandándola ya sea de abajo en lo profundo[n] o de arriba en lo alto.

Señal : Un milagro en el cielo o en la tierra para que el rey Acaz supiera que Dios cumpliría sus promesas.

Isaías 7:12 Y respondió Acaz: –No pediré ni tentaré a Jehová.[ñ]

No tentaré a Jehová : Una respuesta hipócrita. Acaz no quería confiar en Dios. En este caso pedir la señal no representaba tentar a Dios ya que él mismo la estaba ofreciendo.

Acaz pareció recto al decir que no probaría a Dios con una señal («No pediré, y no tentaré a Jehová»). En realidad, Dios le dijo que pidiera, sin embargo, Acaz no quería saber lo que Dios tenía que decir. A menudo utilizamos algunas excusas, tales como no querer molestar a Dios, para evitar comunicarnos con El. No permita que nada le impida seguir escuchando y obedeciendo a Dios.

Isaías 7:13 Dijo entonces Isaías: –Oíd ahora, casa de David:[o] ¿No os basta con ser molestos a los hombres, sino que también lo seáis a mi Dios?

Isaías 7:14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: La virgen[p] concebirá y dará a luz un hijo,[q] y le pondrá por nombre Emanuel.[r],[s]

Esta señal profética fue dada a Acaz como una confirmación de la esperanza de Judá en medio de la adversidad, y tuvo una consumación histórica inmediata. Su uso en el NT demuestra que también tuvo un significado mesiánico. La palabra hebrea para virgen (almah ) significa lo mismo una «virgen» en sentido estricto que una «mujer joven», o doncella en edad de contraer matrimonio. Los lectores de Isaías podían haberlo comprendido en cualquiera de ambas maneras. Desde el punto de vista mesiánico, se refiere sin duda alguna a la virgen María, donde el término griego parthenos (virgen) no deja lugar a dudas. La ambigüedad de la palabra hebrea era algo esencial para que la profecía anunciara, tanto el futuro nacimiento del Mesías, como otro más próximo dentro de la línea real. Un hijo para los lectores de Isaías hubiese sido un heredero no identificado de la casa de Acaz, quizás su hijo Ezequías. En sentido mesiánico, la profecía se cumplió en Jesucristo. Emanuel («Dios con nosotros») fue el título que se le dio para confirmar la participación de Dios en la liberación de Judá de la coalición sirio-israelita; también desde el punto de vista mesiánico se convirtió en un término clave que marcó la encarnación de Cristo.

El nacimiento de Cristo mediante una joven virgen, la venida del Mesías. La profecía del nacimiento virginal ha sido una fuente de notable controversia debido al uso de la palabra hebrea ~almah que puede ser traducida indistintamente como «joven mujer» o «virgen». Isaías utilizó ~almah bajo la inspiración del Espíritu porque el Señor estaba haciendo una profecía doble en este pasaje. El Señor le estaba avisando al rey Acaz de la concepción y el nacimiento de una criatura, como se registra en el cap. 8. Pero el Espíritu Santo también se refería al Mesías que vendría, y ese niño nacería de una virgen. El hecho de que Cristo nació de una virgen es algo indisputable, de acuerdo con el uso de la palabra griega parthenos en Mateo y Lucas, donde definitivamente se refiere a una «virgen».

Isaías 7:15 Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.

Mantequilla y miel : Alimentos para un niño que se ha destetado; simboliza la habilidad de un infante para discernir entre lo bueno y lo malo; muestra la recta capacidad de juzgar. Esta parte de la profecía no se aplica a Jesús en el NT.

Isaías predijo la disolución de la alianza de Israel con Siria. Debido a esta alianza, destruirían a Israel. Asiria sería el instrumento que Dios utilizaría para hacerlo y para castigar a Judá. Pero Dios no permitiría que Asiria destruyera a Judá. Los perdonaría debido a que la misericordia del plan de Dios no puede frustrarse.

Isaías 7:16 Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada.[t]

La breve duración de la coalición se indica con la frase antes que el niño sepa desechar lo malo . . . la tierra de los dos reyes . . . será abandonada . La presente crisis no se prolongará mucho.

Virgen se traduce de una palabra hebrea que significa mujer soltera con suficiente edad para estar casada, mujer sexualmente madura. Algunos han comparado a esta joven con la esposa de Isaías y su hijo recién nacido. Pero no podía ser ella, dado que ya tenía un hijo, Sear-jasub, y a su segundo hijo no lo llamaron Emanuel. Algunos creen que quizás la primera esposa de Isaías había muerto y entonces esta es su segunda esposa. Lo más probable es que esta profecía tuviese un doble cumplimiento.

(1) Una joven mujer soltera de la casa de Acaz se casaría y tendría un hijo. Antes que pasaran los tres años (un año para el embarazo y dos para que el niño tuviera edad para hablar), serían destruidos los dos reyes invasores.

(2) Mateo 1:23 cita Isaías 7:14 para mostrar un cumplimiento posterior de esta profecía en la cual una virgen llamada María concibió y dio a luz un hijo, Emanuel, el Cristo.

Isaías 7:17 »Jehová hará venir sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días cuales nunca vinieron desde el día en que Efraín se apartó de Judá[u] (esto es, al rey de Asiria).

Aunque Dios prometía a Judá que Asiria la ayudaría en su lucha contra la coalición, ésta también actuaría como un instrumento del juicio divino contra el reino del sur. Días cuales nunca vinieron . . . Judá : Indica que aquel sería el mayor desastre desde la guerra civil del 930 a.C.. Jerusalén sufrió los ataques asirios en los años 714 y 701 a.C.

Isaías 7:18 »Acontecerá que aquel día[v] silbará Jehová al tábano que está en el fin de los ríos de Egipto y a la abeja que está en la tierra de Asiria.

Aquel día : Generalmente se refiere al juicio escatológico de Dios. Véase la nota a Oba_1:15. Aquí alude a la invasión Asiria, una manifestación histórica del juicio divino.

La mosca y la abeja son símbolos del juicio de Dios. Egipto y Asiria en esta ocasión no devastaron Judá. Ezequías sucedió a Acaz como rey y honró a Dios, por lo tanto El contuvo su mano de juicio. Dos reyes malvados gobernaron antes de Josías, de quien se decía que no había habido otro rey que se convirtiese tan completamente a Dios como él. Sin embargo, el destino de Judá estaba marcado por la maldad extrema del padre de Josías, Amón. Durante el reinado de Josías, Egipto marchó en contra de los asirios. Josías entonces le declaró la guerra a Egipto, a pesar de que Dios le había dicho claramente que no lo hiciera. Después de morir, solo reyes débiles gobernaron Judá. Después de tres meses, los egipcios se llevaron al hijo de Josías, Joacaz. Nabucodonosor se llevó a Babilonia a Joacim, el siguiente rey. Egipto y Asiria asestaron un golpe mortal a Judá.

Isaías 7:19 Ellos vendrán y acamparán todos en los valles desiertos, en las cavernas de las piedras, en todos los zarzales y en todas las matas.

Isaías 7:20 Aquel día rapará el Señor con navaja alquilada, con los que habitan al otro lado del río (esto es, con el rey de Asiria), cabeza y pelo de los pies, y aun la barba afeitará también.[w]

Raerá con navaja : Señal de humillación aplicada a los esclavos.

Israel cayó porque contrató a Asiria para que los salvara. Símbolo de humillación total: «raerá» con navaja el pelo de Judá. Numeros 6:9 explica que después de contaminada, una persona que se apartaba para Dios tenía que rasurar su cabeza como parte del proceso de purificación. Rasurar el pelo del cuerpo era una vergüenza, una exposición a la desnudez. Para un hebreo era humillante que se le rasurara la barba.

Isaías 7:21 »Acontecerá en aquel tiempo que criará un hombre una vaca y dos ovejas,

Isaías 7:22 y a causa de la abundancia de leche que darán, comerá mantequilla; ciertamente mantequilla y miel comerá el que quede en medio del país.[x]

Mantequilla y miel : Aquí simbolizan comida de alguien que está sometido a privaciones.

Isaías 7:23 »Acontecerá también en aquel tiempo que el lugar donde había mil vides, que valían mil siclos de plata, será para espinos y cardos.

Isaías 7:24 Con saetas y arco irán allá, porque toda la tierra será espinos y cardos.

Isaías 7:25 Y a ninguno de los montes que se cavaban con azada se atreverán ya a ir, por el temor de los espinos y los cardos. Quedarán para pasto de los bueyes y para ser pisoteados por las ovejas.

La invasión se describe vívidamente. Acaz esperaba recibir una ayuda total; en lugar de ello, aquel día silbará Jehová , llamando a ejércitos del áfrica central y el alto Éufrates (la mosca y la abeja)

Judá no será ya una próspera «tierra que fluye leche y miel»

Hollarían los ricos campos de Judá hasta convertirlos en pastizales adecuados solo para apacentar ganados. Ya no sería una tierra de abundancia, una tierra de la «que fluye leche y miel», sino una de mantequilla, miel y espinos.

El ministerio profetico de Isaias durante la guerra de la coalición de Siria e Israel contra Juda.

Las profecías de Isaías relativas a este período (durante el reinado de Acaz en Judá) constituyen un segundo bloque literario en el libro de Isaías. Este bloque abarca los capítuloss. 7-12.

Isaías ante la incredulidad de Acaz

Esta sección consiste básicamente de una entrevista que tuvo Isaías con Acaz, rey de Judá. Por mandato divino Isaías se hizo acompañar en dicha ocasión por su hijo pequeño, Searyasuv, hecho que comentaremos al final de la sección. Los acontecimientos que conforman el trasfondo histórico de esta entrevista se encuentran resumidos en 2 de Reyes 16:1-9, y más específicamente en los versículos 5-9.

Ante la amenaza de la alianza de Siria e Israel contra Judá, Isaías es enviado por el Señor para entrevistarse con el rey Acaz, que a la sazón estaba inspeccionando las obras de aprovisionamiento de agua de la ciudad capital, Jerusalén, ante la amenaza de un prolongado asedio por parte de los ejércitos de Siria e Israel. La referencia a la casa de David en el versículo 2 hace evidente que la campaña tenía como principal objetivo destruir la dinastía davídica que gobernaba en Judá, que en este trance político rehusaba sumarse a la gran ola de rebelión de los pueblos de la cuenca del Mediterráneo contra el imperio asirio. La noticia de que “los sirios acampan en Efraín“ (o territorio de Israel, versículo 2) estremeció el corazón de todo el pueblo de Judá, hartamente experimentado en las sangrientas guerras civiles de su pasado.

El mensaje que Isaías debía dar a Acaz era de advertencia, pero antes que nada involucraba el reto de tener fe en Jehová, a pesar de la extrema gravedad de las circunstancias. Las palabras del versículo 4, “cuídate y ten calma“, aunque elípticas para nosotros, eran clarísimas para Acaz, que las había escuchado repetidas veces de boca del profeta. Querían decir: “Cuídate o guárdate de pedir ayuda al rey de Asiria.” Y enfatizaban: “Ten calma en medio de las circunstancias, quédate quieto, no hagas preparativos bélicos, ni siquiera te preocupes por fortificar Jerusalén o proveerla de nuevas instalaciones de agua para emergencia.”

A continuación, el profeta describe a los dos reyes aliados y a sus respectivas capitales y pueblos, como dos cabos de tizón que humean. Un tizón (aid) es un palo que sirve para remover los carbones o la leña que arde dentro del horno. Sirven para atizar el fuego, pero gradualmente ellos mismos se van quemando y quedan inútiles. Ya no sirven para encender el fuego porque se han quedado muy cortos, y sólo pueden arrojar humo ineficaz. Esta es una inteligente descripción del estado de cosas en Siria y en el reino de Israel o Efraín; habían quedado desgastados tras una larga historia de hostilidad mutua y guerras devastadoras. No importaba el gran aparato bélico y propagandístico que desplegaban, el profeta no reconoce en ellos la capacidad moral que hace que los pueblos luchen encarnizada y constantemente para conseguir sus nobles objetivos. Además, el profeta no creía que pudiera tener éxito esta coalición de Israel con un pueblo idólatra que estaba al margen del pacto de Jehová.

Luego el profeta pasa a ridiculizar a los aliados. ¿Quiénes son? Son Siria el pueblo, Damasco su capital y Rezín su caudillo (evita llamarlo con el título honorífico de “rey”). Por otro lado está Efraín con Samaria, su capital, y su caudillo, el hijo de Remalías. No lo llama por su propio nombre, sino por el de su padre, haciendo énfasis en el hecho de que el tal era un desconocido, un “don nadie”, que apareció de repente en la escena política mediante el asesinato. Pero en la mente del Señor no está la triple contraparte de JudáJerusalénAcaz, sino Jehová mismo. Esto resalta de hecho al final de la cita: “Si vosotros no creéis, ciertamente no permaneceréis firmes“. Con razón muchos eruditos bíblicos han visto que la palabra ki, que significa “ciertamente”, habría sido originalmente bi H996, “en mí”, que en caracteres hebreos se confunden fácilmente. Luego, podríamos traducir: Si vosotros no creéis en mí, ciertamente no permaneceréis firmes. En otras palabras, la fe, y sólo la fe en Jehová, haría que Judá y la casa real de David salieran vencedoras en este delicadísimo trance de su historia, para proyectar su existencia en el futuro.

Evidentemente el mensaje de Isaías no apeló a Acaz, por lo cual se le dio de gracia una nueva oportunidad: El profeta lo desafió a pedir una señal de parte de Dios, a fin de que quedara claro de una vez por todas que era realmente Jehová quien estaba detrás de las palabras del profeta. Acaz renunció a tal demostración que se le ofreció, escudándose detrás de una excusa piadosa: No pediré ni probaré a Jehová.

Entonces Isaías concluyó su intervención indicando que de todos modos, aun cuando el rey no se atreviera a pedir una señal de parte de Jehová, Dios mismo daría una señal, una demostración de que en verdad él estaba detrás de la historia. Aunque el versículo 14 es usado en Mateo 1:23 mediante un maravilloso midrash profético, aludiendo a la significación del nacimiento del Señor Jesús, su cumplimiento primario tuvo que ver con el nacimiento de un niño durante el reinado del rey Acaz. La evidencia más fuerte indica que ese niño fue un hijo de Isaías, y su madre, la joven esposa del profeta. Su nombre, Emanuel 6005, significa “Dios está con nosotros.” Aquel niño, por su existencia y por su nombre, representaría la confirmación histórica para el pueblo de Judá y su rey, de que a pesar de tanta incredulidad, Dios realmente intervendría a favor de Judá: … antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes a quienes tienes miedo será abandonada.

Las palabras proféticas hallaron su cumplimiento fiel, aunque no tan pronto, con la ruina de Samaria y el reino de Israel y con la ruina de Damasco y el reino de Siria, tras un proceso que abarcó los reinados de Tiglatpileser, Sargón, Esarjadón y Asurbanipal. El dato del versículo 8, relativo al hecho de que Efraín (el reino de Israel) dejaría de ser pueblo dentro de sesenta y cinco años, según la evidencia textual está fuera de sitio y tiene su lugar correcto al final del versículo 16. Para los habitantes del reino de Israel, su aniquilamiento como pueblo no ocurrió históricamente con la ruina de Samaria (año 721 a. de J.C.), sino cuando parte de su población local fue reemplazada por colonos traídos de otras partes del imperio asirio. Aquella tragedia arruinó la relación de pueblo y tierra de manera definitiva. Esto ocurrió en el sexto año de Esarjadón (669-8 a. de J.C.), año que da comienzo al surgimiento de otro pueblo, los samaritanos, un pueblo híbrido que asimiló los restos de Efraín. Este pueblo fue constituido al margen del pacto de Abraham. Sumando a esta fecha la cifra que nos aporta la profecía (versículo 8), podemos ubicar en el año 734 la entrevista de Isaías con Acaz junto a las instalaciones de agua de Jerusalén, que coincidiría con el segundo año del rey Acaz. Eso sí, el largo proceso de desintegración de los reinos de Siria y de Israel habría comenzado con la decisión de Asiria de borrarlos del mapa, en los días de la infancia temprana de Emanuel.

Sin embargo, la profecía viviente personificada en el niño Emanuel no debía comunicar un mensaje incorrecto a Judá y a su rey. El hecho de que Dios estuviera con ellos no los eximía del juicio divino. Este es el tema central de los versículos 17-25. Es verdad, la navaja alquilada (versículo 20) por Acaz, es decir, el poderío de Asiria puesto al servicio de Judá mediante el pago de soborno, cumpliría de buena gana su objetivo: doblegar a los reyes de Siria e Israel. Pero entonces, pasaría también a afeitar, a rasurar, a Judá. El reino de Judá es presentado aquí mediante la analogía del cuerpo humano, y se indica que la navaja no respetaría ningún lugar cubierto de pelo: la cabeza, la barba y hasta el pubis (lit., “vello de las piernas”). Las palabras que siguen centran la referencia en la economía agraria de Judá, la cual quedaría arruinada por la presencia asiria. Las extensas vides serían arruinadas por millares (versículo 23), e igualmente las pequeñas parcelas en la región montañosa. A esto se sumarían los estragos causados por el intenso tránsito de los ejércitos de Asiria (cuyo símbolo es la abeja) y los ejércitos de Egipto (cuyo símbolo es el mosquito de sus pantanos), sobre el territorio de Judá, convertido en el campo de batalla de los poderes mundiales. La descripción es tan real, que hasta alude a la dieta de los campesinos de la devastada Judá, quienes evitarán cultivar la tierra para el pillaje y sólo se alimentarán de miel silvestre y conservarán consigo unas pocas cabezas de ganado vacuno. Una situación así se produjo en los días de la invasión de Senaquerib a Judá, tras la destrucción de la mayor parte de sus ciudades fortificadas. Parece que los versículos 21 y 22 están fuera de sitio en el texto actual, y su ubicación más apropiada es después del versículo 25.

¿Por qué le diría el Señor a Isaías que acudiera a entrevistar a Acaz acompañado de su hijo Searyasuv?. A la verdad, el niño no jugó ningún papel formal en la entrevista, pero su presencia y su nombre eran una confirmación más, tanto para el profeta como para Acaz (si acaso este hombre falto de fe pudiera captar este mensaje sin palabras), de que a pesar de todo hay esperanza para el pueblo de Dios. Al fin de todo, un remanente volverá a su Dios, como lo sugería el nombre de Searyasuversículo

El mundo entero se encuentra convulsionado. Los habitantes del mundo están viviendo tiempos de cambio y de mucha crisis. Casi todos los países enfrentan situaciones muy delicadas y peligrosas a la vez, en cuanto a las áreas de política y economía

Este problema no es nada nuevo, ya que la historia nos enseña que la vida de los pueblos está llena de altibajos. En el capítulo 7 de Isaías encontramos este problema. Se vivía una inestabilidad política muy peligrosa. ¿Podemos nosotros en nuestro tiempo sacar algunas enseñanzas de cómo debemos portarnos cuando nos encontremos en semejante situación?

Acaz Las Sagradas Escrituras describen al rey Acaz con las siguientes palabras: «. . . El no hizo lo recto ante los ojos de Jehová, en contraste con su padre David»

Reinó en Judá 16 años, desde el año 741 hasta el 726. Fue un rey joven y malvado. Introdujo el culto a Baal y revivió el culto a Moloc. Fue tan malvado que sacrificó a su propio hijo en un acto de culto pagano. Los problemas políticos que tenía que enfrentar Acaz, venían de la mano de Jehová en castigo por las maldades que cometía. El rey de Israel, Peka, atacó Judá matando a muchos y a la vez tomó preso al rey.

Otros enemigos del pueblo de Judá le creaban problemas, los edomitas y los filisteos, lo atacaban por el sur. Por el norte atacaban Siria e Israel. Acosado por todas partes, Acaz en lugar de buscar a Jehová, buscó ayuda de los asirios. El rey de Asiria le exigió tributos fuertes. Mas referencias sobre este malvado rey de Judá se puede encontrar en 2 Reyes 16 y 2 Crónicas 28.

Significado de los nombres Se ha preocupado alguna vez por conocer cuál es el significado de su nombre? ¿Puede notar alguna diferencia en los nombres? Leí en una pequeña revista que: «Un psicólogo había estudiado los nombres de quince delincuentes juveniles y descubrió que los que tenían nombres raros o embarazosos caían en problemas cuatro veces más que los otros.» Eso nos prueba que los nombres hacen diferencia. La Biblia nos da muchos nombres, pero junto con ellos nos da sus significados, por ejemplo: Adán significa «tierra «, Abraham «padre de multitudes», Isaac «risa», Daniel «Dios es mi juez», Isaías «Yahveh es salvación». Emanuel «Dios con nosotros», los hijos de Isaías se llamaron: SearYasuv que significa «un remanente volverá» y Mahersalaljazbaz «el botín se acelera», Jesús significa «el Señor es salvación». Jesús es la forma griega del nombre hebreo «Josué» y posee el mismo significado.

Verdades prácticas Probar a Dios! Es interesante la sugerencia que hace Jehová al rey Acaz. ¿No le parece a usted que es un pedido muy original? ¿Aceptaría una propuesta de esta naturaleza? ¿Puede un creyente decir: «No, no pediré ni probaré a Jehová»? ¿Qué le faltó al rey Acaz: Humildad, convicción, fe, para responder a la oferta que Jehová le estaba haciendo? Hay una cosa muy cierta y es que los humildes de espíritu, los que tienen convicciones firmes y una profunda fe, aceptan las ofertas de Dios. ¿Usted lo haría?

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