Isaías 61: El Espíritu de Dios está sobre mí

Categorías: Antiguo Testamento y Isaias.

Isaías 61:1 El Espíritu del Señor Dios está sobre mí, porque me ha ungido el Señor para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros;

Esta sección describe el ministerio del ungido de Dios como un mensajero de la libertad y el consuelo divinos. También se refiere a lo que significará el ministerio de Dios para las demás naciones. Todo ello se desprende de las promesas del pacto divino. Desde una perspectiva histórica, algunos especialistas ven en el ungido a Esdras. Ungió, mashach: Ungir, frotar con aceite para consagrar algo o a alguien. Mashach aparece 70 veces y se refiere a la costumbre de frotar o untar, con aceite santificado, a personas santas o cosas sagradas para su consagración. En particular, tanto los sacerdotes como los reyes fueron instalados en sus cargos mediante la unción. En Exodo 40:9-14, se estipula que el altar, el tabernáculo, la fuente y los hijos del sumo sacerdote, habrían de ser ungidos. El derivado más importante de mashach es mashiyach (Mesías), que quiere decir «el ungido». Como Jesús es el Ungido prometido, su título llegó a ser: «Jesús, el Mesías». Mashiyach se traduce al griego como Christos, de ahí la designación «Cristo». Jesús citó este versículo y parte del versículo 2 en la sinagoga de Nazaret. Afirmó entonces que aquí se encontraba la esencia de su ministerio. También describió la misión fundamental que había encomendado a su Iglesia. [private]

Isaías 61:2 para proclamar el año favorable del Señor, y el día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran,

Jesús citó estas palabras en Lukas 4:18-19. Cuando leyó para el pueblo en la sinagoga, se detuvo en la mitad de 61.2 después de las palabras «a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová». Cerrando el libro, dijo: «Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros». El resto de 61.2, «y el día de venganza del Dios nuestro», se cumplirá cuando Jesús vuelva a la tierra otra vez. Ahora estamos bajo el favor de Dios, su ira aún no ha llegado.

El día de la venganza : Corresponde a la Segunda Venida de Cristo.

Isaías 61:3 para conceder que a los que lloran en Sion se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto, manto de alabanza en vez de espíritu abatido; para que sean llamados robles de justicia, plantío del Señor, para que El sea glorificado.

El simbolismo representa aquí el gozo que acompaña al establecimiento del reino del Mesías. Espíritu angustiado : Se refiere al desaliento. Debe ser reemplazado por una vida abundante (manto de alegría). Muchos ven en este texto el poder del culto de alabanza para expulsar la tenebrosas consecuencias de la incertidumbre. El glorioso manto de la alabanza, la senda de la alabanza. La raíz hebrea de «manto» (~atah) sugiere que la alabanza no es una prenda de vestir que ocasionalmente usamos. Se nos invita, literalmente, a «arroparnos» o «cubrirnos», de forma tal que no haya hendidura alguna por donde puedan penetrar los elementos hostiles. Este manto de alabanza repele y reemplaza el espíritu de pesadumbre. Su mensaje de aliento y esperanza se dirige a todos los oprimidos por la duda y el temor. «Vístete» de este manto. Una pieza de vestir para el invierno sólo nos protege del frio cuando la utilizamos. ¡Vistámonos con el manto de la alabanza en los momentos difíciles! ¡Haz lo que te dice la Palabra de Dios!

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