Isaías 6: Visión y vocación de Isaías

Isaías 6:1 El año en que murió el rey Ozías, [1] vi al Señor sentado en un trono muy alto; el borde de su manto llenaba el templo.

Murió el rey Uzías : La fecha en que usualmente se consigna su muerte es el 740 a.C. La historia de Uzías se encuentra en 2 Reyes y 2 Crónicas. Al Señor sentado : Juan afirma que ningún ser humano ha visto jamás a Dios; de acuerdo con Juan 12:41 Isaías vio la gloria de Cristo y Jehová, lo mismo que Moisés. La palabra usada aquí para designar al Señor es Adonai, que significa «Supremo Señor y Maestro»

El año de la muerte del rey Uzías fue aproximadamente en 740 a.C. Murió de lepra por tratar de realizar los deberes del sumo sacerdote. Si bien fue en general un buen rey y su reino fue largo y próspero, muchas de sus súbditos se apartaron de Dios.

La visión de Isaías fue su llamado para ser el mensajero de Dios para su pueblo. A Isaías se le encomendó una misión difícil, tenía que decirle a las personas, que se creían bendecidas por Dios, que El las iba a destruir debido a su desobediencia.

La sublime visión que Isaías tuvo de Dios en 6.1-4 nos da un sentido de la grandeza, misterio y poder de Dios. El ejemplo de Isaías al reconocer su pecaminosidad delante de Dios nos anima a confesar nuestro pecado. Su descripción del perdón nos recuerda que también Dios nos perdona. Cuando reconocemos cuán grande es Dios, cuán pecadores somos y el alcance de su perdón, recibimos poder para hacer su obra. ¿Cómo se mide su concepto de la grandeza de Dios con el de Isaías?

Isaías 6:2 Unos seres como de fuego[2] estaban por encima de él. Cada uno tenía seis alas. Con dos alas se cubrían la cara, con otras dos se cubrían la parte inferior del cuerpo y con las otras dos volaban.

Serafines : Seres angélicos representados como alados. Cubrían sus rostros : Como señal de respeto ante la gloria de Dios. Cubrían sus pies : O cuerpo, por modestia. Volaban : Obedeciendo al instante.

serafines, seraphim, el plural de seraph: Un ser angelical flamígero, fiero, con la habilidad de moverse suave y velozmente; también se refiere a una criatura del desierto, probablemente una serpiente, de color flamígero, y sumamente ágil. La raíz del verbo es seraph, que significa «encender o quemar». Por ello, los seraphim podrían ser ángeles de un color o apariencia flamígera, similar a una llama en su movimiento o transparencia. Sólo en Isaias 6:2, Isaias 6:6 la palabra se traduce «serafines»; el resto de las referencias

Serafines, ángeles. El ministerio de los serafines se relaciona estrechamente con el trono y las alabanzas a Dios. Estos están constantemente glorificando a Dios, exaltando su naturaleza y atributos, y aparentemente supervisan el culto celestial. Puede que los serafines sean los ángeles a los que se refiere el Salmo 148:2, aunque no se les identifica específicamente como tales. Aunque los querubines están al lado y alrededor del trono divino, los serafines, con sus seis alas, revolotean sobre el trono, mientras ministran.

Isaías 6:3 y se decían el uno al otro: «Santo, santo, santo es el Señor todopoderoso; toda la tierra está llena de su gloria.»

Santo , santo , santo : Exclamaciones de alabanza debido a la revelación de la naturaleza divina. La palabra hebrea para «santo» significa «separado», «irreprochable». Sin embargo, Dios es accesible porque ha tomado la iniciativa y provisto un Mediador. Jehová de los ejércitos : Un título adjudicado a Jehová más de 50 veces por Isaías y en más de doscientas ocasiones en el AT; significa que el Señor es un Libertador rodeado de ejércitos celestiales. Gloria : Aspecto del carácter de Dios que realza su grandeza y autoridad.

El trono, los serafines o ángeles que lo servían y el triple santo enfatiza la santidad de Dios. El serafín era un tipo de ángel cuyo nombre se deriva de la palabra «arder», quizás indicando su pureza como ministro de Dios. En un tiempo donde la decadencia moral y espiritual alcanzó su cima, era importante para Isaías ver a Dios en su santidad. Santidad significa ser moralmente perfecto, puro y apartado del pecado. Nosotros también necesitamos descubrir la santidad de Dios. Las frustraciones diarias, las presiones sociales y los defectos reducen nuestra visión de Dios. Necesitamos tener la visión de un Dios alto y sublime, como el que la Biblia menciona, que nos dé el poder para enfrentar los problemas y las preocupaciones. La perfección moral de Dios vista como es debido, nos purificará del pecado, limpiará nuestra mente de problemas y nos permitirá adorarlo y servirle solo a El y servirle.

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