Ezequiel 6 Y sabréis que yo soy

Ezequiel 6:Y sabréis que yo soy

Este es el principio de un mensaje que consta de dos partes. Recuerde que Ezequiel solo podía hablar cuando daba mensajes de Dios. El mensaje del capítulo 6 es que la idolatría de Judá con seguridad acarrearía el castigo de Dios. El mensaje en el capítulo 7 describe la naturaleza de ese castigo: destrucción total de la nación. No obstante, Dios en su misericordia salvó a un remanente. Ezequiel profetizó contra las montañas de Israel donde estaban ubicados los «lugares altos» usados en la adoración de ídolos.

Ezequiel 6:1 El Señor se dirigió a mí, y me dijo:

Ezequiel 6:2 «Mira hacia los montes de Israel, y háblales en mi nombre[1]

Ezequiel 6:3 de la siguiente manera: ‹Escuchen, montes de Israel, lo que dice el Señor a los montes, las colinas, los ríos y los valles: Voy a hacer venir sobre ustedes la guerra, y a destruir sus lugares altos de culto pagano.

Los lugares altos eran santuarios edificados a la intemperie sobre las cimas de los montes, bajo el follaje de frondosos árboles y en otros sitios escogidos. Salomón adoró en el lugar alto de Gabaón porque el templo aún no había sido edificado en Jerusalén. Muchos otros rendían legítimo culto a Dios en estos sitios. El problema con los lugares altos es que fácilmente se convertían en lugares de culto de los dioses cananeos, o del culto a Jehová como un dios de la naturaleza. Los lugares altos, altares, imágenes del sol e ídolos, forman otro grupo de cuatro entidades.

lugares altos, bamah: Colina, altura, montaña, cumbre, sierra, cima o un lugar sagrado sobre un sitio elevado. Geográficamente hablando, bamah se refiere a cualquier cima o lugar elevado. A menudo, los lugares altos eran aquellos sitios donde los idólatras ofrecían sacrificios a los dioses paganos. Estos lugares llegaron a convertirse en trampas para los israelitas, que mezclaron el culto a Jehová con la adoración de los ídolos. En Numeros 33:52 el Señor mandó a destruir todos los lugares altos; él no es Dios que apruebe las mezclas.

Ezequiel 6:4 Haré pedazos los altares donde ustedes ofrecen sacrificios y queman incienso, y haré que sus hombres caigan muertos delante de los ídolos.

ídolos : Un término despectivo que se designa con una palabra hebrea cuyo significado, «pequeñas bolas de estiércol», alude a las deidades de los pueblos vecinos. Una expresión común en Ezequiel, quien la emplea aproximadamente cuarenta veces.

Ezequiel 6:5 Arrojaré los cadáveres de los israelitas delante de sus ídolos, y esparciré sus huesos alrededor de sus altares. [2]

Ezequiel 6:6 En todos los lugares donde ustedes vivan, las ciudades serán destruidas y sus altares de culto pagano quedarán en ruinas. Sus altares quedarán completamente destruidos, sus ídolos, hechos pedazos; sus altares para quemar incienso, derrumbados; todo lo que ustedes han hecho desaparecerá.

Ezequiel 6:7 y cuando vean caer muerta entre ustedes a tanta gente, reconocerán que yo soy el Señor.

Ezequiel 6:8 Pero yo haré que algunos de ustedes se salven de la muerte y queden con vida, esparcidos entre las naciones.

Un resto : Los pocos cabellos que se salvan según 5.3. En 11.13 y 14.22 se menciona también un remanente.

Un rayo de luz aparece en esta profecía de oscuridad: Dios salvaría a un remanente de su pueblo, pero únicamente después de que hubieran aprendido algunas lecciones difíciles. En ocasiones Dios tiene que quebrantar una persona para poder conducirla al verdadero arrepentimiento. El pueblo necesitaba nuevas actitudes, pero no cambiarían hasta que Dios quebrantara sus corazones con la humillación, el dolor, el sufrimiento y la derrota. ¿Acaso anhela su corazón tanto a Dios como para cambiar aquellas áreas que le desagradan a El? ¿O tendrá Dios que quebrantarlo?

Ezequiel 6:9 Los sobrevivientes se acordarán de mí en esas naciones; se acordarán de cómo los hice sufrir por haberme sido infieles y por haberse apartado de mí para adorar ídolos. Ellos sentirán asco de sí mismos por todas las maldades que han hecho, por todas sus acciones detestables.

Se acordarán de mí : El propósito del castigo es de carácter educativo y redentor, para que sepan que yo soy Jehová. Esta última frase es una de las expresiones más características de Ezequiel. Aparece más de 50 veces, y de forma ampliada en otras 18 ocasiones.

Ezequiel 6:10 Entonces reconocerán que yo soy el Señor y que, cuando prometí enviarles estos males, no hice vanas amenazas.

Un oráculo contra los montes porque ahí era donde se manifestaba la idolatría de la gente. Sobre todo collado alto, y en todas las cumbres de los montes habían construido altares. El castigo que ahora se derramaría se debía a la acumulación de pecados a lo largo de los años y no necesariamente al pecado de la gente de aquellos días.

Ezequiel 6:11 El Señor me dijo: «Laméntate dando golpes con las manos y los pies; lanza gritos de dolor por las maldades detestables del pueblo de Israel, pues va a morir por causa de la guerra, el hambre y las enfermedades.

Palmotea con tus manos , y golpea con tu pie : Señal de profunda emoción, compromiso personal y regocijo por el juicio. El llamado a regocijarse se explica porque el pecado acumulado de Israel al fin será lavado.

Los profetas utilizaban con frecuencia esta descripción tripartita de castigo sobre Jerusalén -espada, hambre y enfermedad- como una forma de decir que la destrucción sería completa. La espada significaba muerte en batalla, el hambre vendría cuando los enemigos sitiaran la ciudad, y la enfermedad siempre era un peligro durante la hambruna. No cometa el error de subestimar la extensión del castigo de Dios. Si usted ignora las advertencias bíblicas y le da las espaldas a Dios, le espera el castigo eterno.

Ezequiel 6:12 Los que estén lejos morirán por las enfermedades, los que estén cerca morirán en la guerra, y los que queden con vida morirán de hambre. Así acabaré de descargar mi ira contra ellos.

Ezequiel 6:13 y cuando vean los cadáveres de esa gente entre sus ídolos y alrededor de los altares, en todas las colinas elevadas, en las cumbres de los montes, debajo de todo árbol verde, debajo de toda encina frondosa, y en los lugares en que ofrecieron a sus ídolos perfumes agradables, entonces reconocerán que yo soy el Señor.

Ezequiel 6:14 Levantaré mi mano para castigarlos y , desde el desierto del sur hasta Riblá en el norte, convertiré su país y todos sus lugares habitados en un desierto espantoso. Entonces reconocerán que yo soy el Señor.»

Extenderé mi mano : Otra frase utilizada en múltiples ocasiones por Ezequiel para indicar el juicio divino. El desierto hacia Diblat : Simboliza las fronteras meridionales y septentrionales que se consideraban ideales antes de la conquista de la tierra prometida por Israel.

La frase «y conocerán que yo soy Jehová» (o variaciones de esta frase) aparece sesenta y cinco veces en el libro de Ezequiel. El propósito de todo castigo de Dios no es la venganza, sino imprimir en la gente la verdad de que el Señor es el único Dios vivo y verdadero. La gente en los días de Ezequiel adoraba ídolos hechos por el hombre y los llamaba dioses. En la actualidad el dinero, el sexo y el poder se han convertido en ídolos para muchos. El castigo vendrá sobre todos aquellos que coloquen otras cosas antes que Dios. Nos resulta fácil en nuestro mundo secular olvidarnos que solo el Señor es Dios, la autoridad suprema y la única fuente de amor y vida eternos. Recuerde que Dios puede estar utilizando las dificultades que hay en su vida para recordarle que El únicamente es Dios.

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