Éxodo-5-Moisés-y-Aarón-ante-Faraón

Éxodo 5: Moisés y Aarón ante Faraón

Éxo 5:1 Después Moisés y Aarón entraron a la presencia de Faraón y le dijeron: Jehová el Dios de Israel dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto.

Moisés pudo presentarse ante Faraón porque había sido adoptado por la hija del Faraón anterior. De manera que, aun cuando un nuevo rey había ocupado el trono, se acostumbraba a respetar a la descendencia del Faraón fallecido. Otra posibilidad que se desprende de la historia de Egipto tiene que ver con el hecho de que un Faraón, Ramsés II, recibía a todo el que lo quería ver. Durante las fiestas, las comunidades interrumpían su actividad normal para rendirle tributo, en ocasiones específicas, a ciertas deidades. Normalmente era un alegre momento dedicado a comer y adorar a algún dios. Celebrarme fiesta es la tercera forma que se utiliza para identificar el propósito de la liberación de Israel

Éxo 5:2 Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.

Quién es Jehová , para que yo oiga su voz ? : Al Faraón se le consideraba divino. De ahí que le costara trabajo creer que el Dios de un pueblo esclavo, aunque existiese, pudiera representar un peligro para él, mientras que ese Dios y su pueblo permaneciesen cautivos.

Faraón estaba familiarizado con muchos dioses (Egipto estaba repleto de ellos), pero nunca había oído acerca de Jehová. Y si Jehová era el Dios de los esclavos hebreos, no podía ser demasiado poderoso, pensaba Faraón. Por lo tanto, al principio Faraón no le preocupaba el mensaje de Jehová que llevaba Moisés, ya que no había visto ninguna evidencia del poder del Señor.

Éxo 5:3 Y ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha encontrado; iremos, pues, ahora, camino de tres días por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehová nuestro Dios, para que no venga sobre nosotros con peste o con espada.

Los derechos del Faraón sobre los esclavos hebreos eran válidos sólo mientras éstos se mantuvieran en suelo egipcio. Al abandonar la región se convertían en hombres libres y no tenían que regresar.

Faraón no escucharía ni a Moisés ni a Aarón porque no conocía ni respetaba a Dios. La gente que no conoce a Dios puede no escuchar su Palabra o a sus mensajeros. Como Moisés y Aarón, necesitamos ser persistentes. Cuando otros lo rechacen a usted o a su fe, no se sorprenda ni se desanime. Continúe hablándoles de Dios.

Éxo 5:4 Entonces el rey de Egipto les dijo: Moisés y Aarón, ¿por qué hacéis cesar al pueblo de su trabajo? Volved a vuestras tareas.

Éxo 5:5 Dijo también Faraón: He aquí el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros les hacéis cesar de sus tareas.

Éxo 5:6 Y mandó Faraón aquel mismo día a los cuadrilleros del pueblo que lo tenían a su cargo, y a sus capataces, diciendo:

Éxo 5:7 De aquí en adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; vayan ellos y recojan por sí mismos la paja.

Éxo 5:8 Y les impondréis la misma tarea de ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada; porque están ociosos, por eso levantan la voz diciendo: Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios.

Mezclar paja con lodo hacía que los ladrillos fueran más fuertes y durables. Faraón había proporcionado paja a los esclavos, pero ahora hizo que ellos buscaran su propia paja y además que mantuvieran su producción de ladrillos.

Éxo 5:9 Agrávese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no atiendan a palabras mentirosas.

Moisés y Aarón llevaron su mensaje a Faraón del modo en que Dios se los había ordenado. El triste resultado fue trabajos más duros y más opresión para los hebreos. En algunas ocasiones las penurias llegan como resultado de la obediencia a Dios. ¿Está usted siguiendo a Dios, pero sigue sufriendo; o está sufriendo aún más que antes? Si su vida es miserable, no crea que ha caído del favor de Dios. Puede ser que esté sufriendo por hacer el bien en un mundo de maldad.

Éxo 5:10 Y saliendo los cuadrilleros del pueblo y sus capataces, hablaron al pueblo, diciendo: Así ha dicho Faraón: Yo no os doy paja.

Las excavaciones arqueológicas han mostrado la existencia de diferencias en los ladrillos usados en los edificios del noreste de Egipto; mientras mayor era la altura, menos paja se utilizaba.

Éxo 5:11 Id vosotros y recoged la paja donde la halléis; pero nada se disminuirá de vuestra tarea.

Éxo 5:12 Entonces el pueblo se esparció por toda la tierra de Egipto para recoger rastrojo en lugar de paja.

Éxo 5:13 Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabad vuestra obra, la tarea de cada día en su día, como cuando se os daba paja.

Éxo 5:14 Y azotaban a los capataces de los hijos de Israel que los cuadrilleros de Faraón habían puesto sobre ellos, diciendo: ¿Por qué no habéis cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer ni hoy, como antes?

Los capataces eran supervisores hebreos. Aparentemente, su condición privilegiada se mantuvo solamente el tiempo en que estuvieron al servicio del Faraón. Quizás por esta razón trataron de desacreditar a Moisés y a Aarón.

Éxo 5:15 Y los capataces de los hijos de Israel vinieron a Faraón y se quejaron a él, diciendo: ¿Por qué lo haces así con tus siervos?

Éxo 5:16 No se da paja a tus siervos, y con todo nos dicen: Haced el ladrillo. Y he aquí tus siervos son azotados, y el pueblo tuyo es el culpable.

Éxo 5:17 Y él respondió: Estáis ociosos, sí, ociosos, y por eso decís: Vamos y ofrezcamos sacrificios a Jehová.

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