Evangelio según Mateo

Categorías: Evangelio Armonizado y Mateo.

Mateo, Marcos y Lucas se conocen generalmente como los Evangelios Sinópticos. Sinóptico viene de dos palabras griegas que quieren decir ver juntamente, y quiere decir por tanto lo que se puede ver juntamente. La razón de este nombre es la siguiente. Cada uno de estos tres Evangelios hace un relato de los mismos acontecimientos de la vida de Jesús. Cada uno de ellos añade u omite algo; pero, hablando en general; sus materiales y distribución son los mismos. Por tanto es posible colocarlos en columnas paralelas para compararlos entre sí.

Cuando se hace eso, se ve claramente que existe la más íntima relación imaginable entre ellos. Si, por ejemplo, comparamos la historia de la alimentación de los cinco mil (Mateo 14:12-21; Marcos 6:30-44; Lucas 9:10-17) nos encontramos con exactamente la misma historia contada en casi exactamente las mismas palabras.

Otro ejemplo es la historia de la curación del paralítico (Mateo 9:1-8; Marcos 2:1-12; Lucas 5:17-26). Los tres relatos son tan parecidos que hasta un pequeño paréntesis -«dijo entonces al paralítico»- ocurre en los tres exactamente en el mismo lugar. La correspondencia entre los tres Evangelios es tan considerable que no podemos evitar llegar a la conclusión de que, o los tres extrajeron el material de una fuente común, o dos de ellos se basaron en el otro.

El primero de los Evangelios

Cuando examinamos el asunto más detenidamente vemos que hay razones para creer que Marcos fue el primer Evangelio que se escribió, y que los otros dos, Mateo y Lucas, usaron Marcos como base. Marcos se puede dividir en 105 secciones. De éstas, 93 secciones aparecen en Mateo y 81 en Lucas. De las 105 secciones de Marcos hay sólo 4 que no se encuentran ni en Mateo ni en Lucas. Marcos tiene 661 versículos; Mateo tiene 1.068, y Lucas 1.149. Mateo reproduce no menos de 606 de los versículos de Marcos; y Lucas 320. De los 55 versículos de Marcos que Mateo no reproduce, Lucas reproduce 31; así que no hay más que 24 versículos en todo Marcos que no se encuentran ni en Mateo ni en Lucas.

No es solamente la sustancia de los versículos lo que se reproduce, sino hasta las mismas palabras. Mateo usa el 51 por ciento de las palabras de Marcos; y Lucas el 53 por ciento. Como regla general, tanto Mateo como Lucas siguen el orden de los acontecimientos de Marcos. A veces uno de los dos se aparta; pero nunca están de acuerdo los dos en diferir de Marcos; siempre por lo menos uno de ellos sigue el orden de Marcos.

Mejoras a Marcos

Como Mateo y Lucas son los dos más largos que Marcos, se podría sugerir que Marcos es un resumen de Mateo y Lucas; pero hay otra serie de hechos que demuestran que Marcos es anterior. Mateo y Lucas tienen la costumbre de mejorar y corregir a Marcos, si podemos decirlo así. Vamos a fijarnos en algunos ejemplos.

Algunas veces Marcos parece limitar el poder de Jesús; por lo menos, algún crítico mal intencionado podría tratar de demostrar que eso es lo que hace. Aquí tenemos tres relatos del mismo incidente:

Marcos 1:34: Y sanó a muchos que padecían de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios;
Mateo 8:16: y con la palabra echó fuera a los demonios y sanó a todos los enfermos,
Lucas 4:40: y Él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.

Vamos a tomar otros tres ejemplos parecidos:

Marcos 3:10: como había sanado a muchos,
Mateo 12:15: y sanaba a todos,
Lucas 6:19: y sanaba a todos.

Mateo y Lucas cambian el muchos de Marcos por todos para que no quede ninguna sugerencia de que el poder de Jesucristo fuera limitado. Hay un cambio similar en el relato de los acontecimientos de la visita de Jesús a Nazaret. Vamos a comparar el relato de Marcos con el de Mateo.

Marcos 6:5-6: No pudo hacer allí ningún milagro… Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos.
Mateo 13:58: Y no hizo allí muchos milagros debido a la incredulidad de ellos.

Mateo se resiste a decir que Jesús no pudo hacer ningún milagro; y cambia la expresión en consecuencia. Algunas veces Mateo y Lucas omiten pequeños detalles de Marcos que pudieran tomarse como para minimizar a Jesús. Mateo y Lucas omiten tres afirmaciones de Marcos:

Marcos 3:5: Entonces, mirándolos con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones,
Marcos 3:21: Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderlo, porque decían: «Está fuera de Sí.»
Marcos 10:14: Jesús, se indignó.

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