Eclesiastés-7-Contraste-entre-la-sabiduría-y-la-insensatez

Eclesiastés 7: Contraste entre la sabiduría y la insensatez

Eclesiastés 7:1 Mejor es la buena fama que el buen perfume,[b] y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento.[c]

Aunque la sabiduría humana no es el valor supremo (yitron), posee un valor relativo que la hace superior a la necedad. En esta sección y en 10.1-11.6, el Predicador relaciona una serie de proverbios y comentarios que no contribuyen directamente a la búsqueda que lleva a cabo, sino que más bien ayudan a esclarecer el segundo tema que le preocupa empleando la sabiduría.

Eclesiastés 7:2 Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete, porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo tendrá presente en su corazón.

Eclesiastés 7:3 Mejor es el pesar que la risa, porque con la tristeza del rostro se enmienda el corazón.

Eclesiastés 7:4 El corazón de los sabios está en la casa del luto, mas el corazón de los insensatos, en la casa donde reina la alegría.

El Predicador vuelve a su tema de que la muerte es superior a la vida. Pero esta vez habla, no sobre la propia muerte, sino de la muerte de otro. Confirmar la propia mortalidad en el funeral de otra persona debe hacernos vivir una vida más sabia y sobria, ya que nosotros también moriremos.

Esto parece contradecir el consejo previo de Salomón de comer, beber y encontrar satisfacción en el trabajo de uno: disfrutar lo que Dios nos ha dado. Tenemos que disfrutar lo que tenemos mientras podamos, pero siempre recordando que puede llegar la adversidad. La adversidad nos recuerda que la vida es breve, nos enseña a vivir sabiamente y refina nuestro carácter. El cristianismo y el judaísmo le dan cierto valor al sufrimiento y al dolor. Los griegos y los romanos menospreciaban el dolor, las religiones orientales buscan vivir por encima del mismo, pero los cristianos y los judíos lo ven como fuego que refina. La mayoría estará de acuerdo en que aprendemos más acerca de Dios en los tiempos difíciles que en los momentos de felicidad. ¿Trata usted de evadir el dolor y el sufrimiento a toda costa? Vea el dolor y las luchas como grandes oportunidades para aprender de Dios.

Mucha gente evita pensar en la muerte, no quiere enfrentarla y está renuente a asistir a los funerales. Salomón no nos está alentando a que pensemos mórbidamente, sino que sabe que a veces es útil pensar en la muerte. Nos recuerda que todavía tenemos tiempo para cambiar, tiempo para examinar la dirección de nuestra vida y tiempo para confesar nuestros pecados y encontrar el perdón de Dios. Debido a que todos a la larga moriremos, tiene sentido planear con antelación el poder experimentar la misericordia de Dios en vez de enfrentar su justicia.

Eclesiastés 7:5 Mejor es oír la reprensión del sabio que la canción de los necios,[d]

Eclesiastés 7:6 porque la risa del necio es como el crepitar de los espinos debajo de la olla.[e] Y también esto es vanidad.

La canción (alabanza) y el júbilo de los necios carece de sentido. ¡La crítica constructiva y bien intencionada de los sabios es buena, aun cuando duela escucharla!

Eclesiastés 7:7 Ciertamente la opresión hace enloquecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón.

Opresión : O, «el opresor». Las dádivas corrompen : Las dádivas también ocupan un lugar en nuestros tiempos; cuando se ofrecen, van acompañadas de corrupción moral, especialmente en la esfera de los tribunales.

El dinero habla, y puede confundir a quienes de otra manera juzgarían con justicia. Escuchamos acerca de los sobornos que se dan a los jueces, a los policías y a los testigos. Los sobornos se dan para perjudicar a los que dicen la verdad y para ayudar a los que se oponen a ella. La persona que acepta un soborno es necia, por sabia que se crea. Algunos dicen que todos tenemos un precio, sin embargo los que en verdad son sabios no pueden ser comprados a ningún precio.

Eclesiastés 7:8 Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.

Para terminar lo que se empieza se requiere mucho trabajo, sabio asesoramiento, autodisciplina y paciencia. Cualquiera que tenga visión puede comenzar un gran proyecto. Pero la visión sin sabiduría a menudo tiene como resultado proyectos y metas inconclusos.

Eclesiastés 7:9 No te apresures en tu espíritu a enojarte,[f] porque el enojo reposa en el seno de los necios.

Eclesiastés 7:10 Nunca digas: «¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos?», porque nunca hay sabiduría en esta pregunta.

Los «buenos días de antaño» residen sólo en el recuerdo: en parte son reales, en parte imaginarios.

Eclesiastés 7:11 Buena es la ciencia con herencia, y provechosa para los que ven el sol;

Eclesiastés 7:12 porque escudo es la ciencia y escudo es el dinero; pero más ventajosa es la sabiduría, porque da vida a sus poseedores.[g]

Aunque tanto la sabiduría como el dinero pueden ser provechosos, la ventaja de la sabiduría es que da vida

Eclesiastés 7:13 Mira la obra de Dios.[h] ¿Quién podrá enderezar lo que él torció?

Eclesiastés 7:14 En el día del bien goza del bien, y en el día de la adversidad, reflexiona. Dios hizo tanto el uno como el otro, a fin de que el hombre no sepa qué trae el futuro.

Dios ha permitido que el bien y el mal formen parte de la vida, de manera que los seres humanos no pueden determinar independientemente qué les reserva el futuro. Esta es entonces una advertencia directa a aquellos que consideran la prosperidad como una segura señal de la bendición de Dios y la pobreza como una maldición por el pecado.

Dios permite que a todos nos lleguen buenos tiempos y malos tiempos. Nos ofrece una combinación de ambos tan buena que no podemos predecir el futuro, ni depender de la sabiduría y el poder humanos. En los tiempos de prosperidad, nos encanta quedarnos con la gloria. Luego en la adversidad, tendemos a culpar a Dios sin agradecerle las cosas buenas que surgen de ella. Cuando la vida parezca segura y normal, no permita que la autosatisfacción ni la complacencia lo haga sentirse demasiado seguro, porque Dios puede permitir que la adversidad lo haga regresar a El. Cuando la vida parezca incierta e incontrolable, no se desespere: Dios está al timón y sacará cosas buenas de los tiempos difíciles.

Eclesiastés 7:15 Todo esto he visto en los días de mi vanidad. Justo hay que perece pese a su justicia, y hay malvado que pese a su maldad alarga sus días.

Tradicionalmente se decía que al justo le esperaba una larga vida y al malvado una breve. Pero el Predicador ha sido testigo en muchas ocasiones de lo contrario y advierte que el estilo de vida no constituye una garantía de la esperanza de vida.

Eclesiastés 7:16 No seas demasiado justo, ni sabio en exceso; ¿por qué habrás de destruirte?

Eclesiastés 7:17 No quieras hacer mucho mal, ni seas insensato; ¿por qué habrás de morir antes de tu tiempo?

Eclesiastés 7:18 Bueno es que tomes esto, sin apartar de aquello tu mano; porque el que teme a Dios saldrá bien de todo.

Un celo fanático por la religión, o una autoproclamada «rectitud», puede llevar a la muerte, especialmente si conduce a choques o conflictos violentos. Por otro lado, una vida de pecado y libertinaje claramente lleva a una muerte temprana.

¿Cómo puede ser alguien demasiado justo o demasiado sabio? Esta es una advertencia en contra de la presunción religiosa: legalismo o falsa justicia. Salomón estaba diciendo que algunas personas son excesivamente sabias o justas ante sus propios ojos, porque están engañadas por sus propios actos religiosos. Son tan rígidas y tienen una visión tan corta que pierden la sensibilidad hacia la verdadera razón de ser buenas: honrar a Dios. El balance es importante. Dios nos creó para ser personas totales que buscan su justicia y bondad. Por lo tanto debemos evitar ambos extremos: legalismo e inmoralidad.

Eclesiastés 7:19 La sabiduría fortalece al sabio más que diez poderosos que haya en una ciudad.

Eclesiastés 7:20 Ciertamente no hay en la tierra hombre tan justo, que haga el bien y nunca peque.[i]

Esta es una razón de frustración a la hora de considerarse libre de pecado: nadie está libre de culpa. Puede que Pablo haya estado citando estas palabras al argumentar sobre la pecaminosidad universal de la humanidad.

Eclesiastés 7:21 Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se dicen, para que no oigas a tu siervo cuando habla mal de ti;

Eclesiastés 7:22 porque tu corazón sabe que tú también hablaste mal de otros muchas veces.

Si has menospreciado a otros, puedes esperar que te menosprecien a ti. Pero no le prestes mucha atención a ello, ya que es algo propio de la naturaleza humana y no debe extrañar

Eclesiastés 7:23 Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: «¡Seré sabio!»; pero la sabiduría se apartó de mí.

Eclesiastés 7:24 Ya está lejos lo que fue; y lo muy profundo, ¿quién lo hallará?

El Predicador repite su disposición de buscar la sabiduría, pero encuentra que la sabiduría verdadera está más allá de sus posibilidades humanas. Aquí aparece un importante aspecto del tema, porque mientras el Predicador se clasifica entre los sabios, la verdadera sabiduría, el valor supremo (yitron) que ha estado persiguiendo, sigue estando fuera de su alcance y no puede ser logrado por sus propios esfuerzos.

Eclesiastés 7:25 Me volví entonces, y apliqué mi corazón a saber, examinar y buscar la sabiduría y la razón, para conocer la maldad de la insensatez y el desvarío del error.

Salomón, el hombre más sabio del mundo, confesó cuán difícil había sido actuar y pensar sabiamente. Recalcó el hecho de que no importa cuánto conocimiento tenga uno, siempre existen misterios que nunca comprenderemos. Así que creer que uno tiene suficiente sabiduría es señal de que no la tiene.

Eclesiastés 7:26 Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es trampas y redes,[j] y sus manos ligaduras. El que agrada a Dios escapará de ella, pero el pecador queda en ella preso.

Eclesiastés 7:27 He aquí, dice el Predicador, que pesando las cosas una por una para dar con la razón de ellas,

Eclesiastés 7:28 he hallado lo que aún busca mi alma, sin haberlo encontrado: Un hombre entre mil he hallado, pero ni una sola mujer entre todas.

¿Acaso pensaba Salomón que las mujeres no podían tener sabiduría? No, porque en el libro de Proverbios personificó a la sabiduría como una mujer responsable. Lo que Salomón quiso decir no es que las mujeres no sean sabias, sino que es difícil que cualquier persona, hombre o mujer, sea sabia ante Dios. En su búsqueda, descubrió que la sabiduría era casi tan escasa entre los hombres como entre las mujeres, aun cuando a los hombres se les daba un programa de educación religiosa en su cultura y a las mujeres no. En efecto, el versículo está diciendo: «He encontrado sólo una persona entre mil que es sabia a los ojos de Dios. No. ¡He encontrado mucho menos que eso!»

Eclesiastés 7:29 He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto,[k] pero él se buscó muchas perversiones.

La cosa no es que los hombres sean más virtuosos que las mujeres, sino que, aun cuando Dios creó una humanidad sana, tanto el hombre como la mujer se han contaminado con el pecado. En consecuencia, nadie está libre de culpa.

Dios creó a los seres humanos para vivir rectamente. Pero ellos han dejado el camino de Dios para seguir sus propios caminos descendentes.

Estas aumentan la vanidad, es decir: Hablar mucho no es saber mucho. Es tema favorito de los sabios. Que el día del nacimiento, porque el nacimiento es promesa, la muerte es plenitud. Es hasta el momento de la muerte que puede evaluarse lo que se ha vivido. Mejor es ir a la casa de duelo que a la casa del banquete. Tienen la razón explícita que aclara el sentido del proverbio. Los dolores en la vida sirven para desarrollar una madurez de carácter que la risa no puede producir. Mejor es oír la reprensión del sabio (versículo 5), es parecido al castellano: “Si el sabio reprende, malo; si el necio aplaude, peor.” La Biblia de Jerusalén lo traduce: “Más vale oír reproche de sabio, que oír alabanza de necios.” La aprobación del necio, como su risa, carece de todo valor.

La opresión… y el soborno, son los extremos con lo que debe luchar el sabio para mantener su sabiduría. Son obstáculos, pero no ocasiones de fracaso.

En 7:8-10 algunos comentadores ven una unidad en estos tres versículos, específicamente en cuanto a la moderación del carácter que se expresa sobre todo en un hablar mesurado. Esta interpretación sería más evidente si se traduce en el versículo 8 “mejor es el fin de las palabras que el comienzo de ellas”. El término hebreo para “asunto”, “cosa”, puede traducirse también “palabra”. “La enseñanza sería entonces que se debe ser muy cauto al hablar y, hasta donde sea posible, imaginar el efecto que producirán una vez pronunciadas las palabras”

El enojo reposa, es el mismo término hebreo que aquí se traduce “enojo”, kawas, y aparece en el Salmo 12:16 y 27:3, y nos da una idea de la reflexión de los sabios sobre el tema. Los tiempos pasados fueron mejores que estos; para dar unidad al pensamiento algunos interpretan como si el texto quisiera decir: “Me he portado como un necio pero antes no era así, intentando una justificación.” Sabiduría con posesiones, se traducen en otras maneras: “Más vale sabiduría que patrimonio” para quitar el sabor amargo o irónico de la traducción corriente. También, la Biblia de Jerusalén lo traduce: “Tan buena es la sabiduría como la hacienda”.

Pero la ventaja de conocer la sabiduría, aceptando esta traducción se corrige un tanto el dicho anterior. Tanto las posesiones como la sabiduría sirven de protección, pero, además, la sabiduría da vida.

El valor de la sabiduríaSe atribuye a Rubén Darío, el gran poeta nicaragüense, la frase: “La moderación es el mayor de los bienes”; el Predicador estaría de acuerdo con ella. Y este tema, el de la mesura y la prudencia, es el tema más importante de esta sección. El comentarista bíblico Roberto Gordis compara el pensamiento hebreo con la doctrina de Aristóteles de la “dorada medianía” que evita el errar tanto por exceso como por defecto. Desde nuestro punto de vista esta es la clave de la comprensión del libro. Lo repetimos: Los absolutos son dos, Dios y la muerte, y la conducta sabia es la que puede manejarse entre estos dos absolutos: contar con Dios y contar con la muerte. El valor de las demás cosas es relativo y ninguna merece de parte del hombre una adhesión total. La sabiduría reside en vivir de cara a Dios con los recursos que él provee para nuestras vidas.

¿Quién podrá enderezar…?. No es ninguna referencia ética; el texto se refiere a lo que Dios ha dispuesto para nuestra vida y que es inmutable. Como tal, si no podemos cambiar las cosas cambiémonos nosotros mismos para hacerles frente.

En el día del bien, goza del bien (tobe), que puede significar prosperidad. Con relación al versículo anterior: aceptamos el bien y el mal que Dios nos envía. Se puede comparar con la expresión de Job: Recibimos el bien de parte de Dios, ¿y no recibimos también el mal? En los versículos 15 al 17 otra vez habla el sabio de los extraños caminos de Dios: permite el sufrimiento del justo y parece no tener en cuenta el pecado del mal. No te aflijas como justo ni te engrías como malo, no lleves ni tu justicia ni tu maldad al extremo, busca comprender una y otra cosa. Convendría recordar el adagio latino: summun ius, summa iniuria (“La justicia extrema es la iniquidad extrema”).

¿Por qué habrás de destruirte? Algunos entienden que la consideración de que Dios no premia de inmediato el bien lleva a la confusión y el desánimo personal, se destruye en la angustia de su pensamiento. Desgraciadamente no deja de ser verdad que quien se destaca por su excelencia cae en el aborrecimiento y la crítica.

¿Por qué morirás antes de tu tiempo?. Dios tolera el pecado del hombre, pero la paciencia de Dios tiene un límite, pasado ese límite, no se puede eludir su castigo. Y tampoco apartes tu mano de lo otro, se interpreta que el consejo del sabio tiene que ver con los dos consejos anteriores: “No seas demasiado justo”, “No seas demasiado malo”. Una y otra cosa deben guardarse al mismo tiempo, ambas cosas en exceso conducen a una mala experiencia.

Más que diez gobernantes. Por supuesto que diez gobernantes que no fueran sabios. ¿Es referencia a los diez ciudadanos que formaban el consejo de las ciudades griegas? Sería difícil afirmarlo. Podríamos decir que mejor es mi sabiduría que las opiniones de muchos consejeros. No hay hombre justo en la tierra; para hacer esta misma afirmación el apóstol Pablo cita Job 14:1-3 y 53:1-3 en Romanos 3:10. Muchas veces tú también. El juicio apresurado con que juzgamos a los demás puede caer también sobre nosotros. Por otra parte, se puede tolerar la crítica de un siervo que conoce nuestra intimidad. No nuestra crítica de la conducta de otra persona cuya razón para obrar como lo hace no conocemos. Un tanto distinta es la interpretación de la Nueva Biblia Española: “No hagas caso de todo lo que se habla ni escuches a tu siervo cuando te maldice” o como la Biblia de las Américas: “Tampoco tomes en serio todas las palabras que se hablan”. “Saber escuchar con ecuanimidad”: ¡Valioso consejo del Predicador!

Clave hermenéutica

En el día del bien, goza del bien; y en el día del mal, considera que Dios hizo tanto lo uno como lo otro, de modo que el hombre no puede descubrir nada de lo que sucederá después de él.

«Clave hermenéutica» se denomina en interpretación bíblica o exégesis al pasaje que abre la interpretación del texto para su comprensión. En este comentario bíblico, el comentarista considera este versículo como la clave hermenéutica para comprender todo el libro de Eclesiastés. En sus propias palabras: «La sabiduría reside en vivir de cara a Dios con los recursos que él provee para nuestras vidas.»

Los límites de la sabiduría

La afirmación: Todas estas cosas he probado con la sabiduría, no tiene que ver con los versículos anteriores sino con lo que sigue. Y ¿qué halló el Predicador? Algunas pocas cosas: Que la sabiduría es muy difícil de encontrar; que la mujer mala es más amarga que la muerte, de modo que sólo el que agrada a Dios puede escapar de ella; que son pocos, hombres o mujeres, que buscan la sabiduría; y que, sin embargo, la sabiduría es de gran valor para el hombre. La resolución de hacerse sabio es fácil de tomar pero difícil de realizar y, con todo, hay que procurar alcanzar la sabiduría.

Lo que está lejos y muy profundo La sabiduría es el medio para alcanzar la felicidad, pero la sabiduría misma es una cosa muy difícil de alcanzarx. Lo que nuestra versión traduce como “muy profundo” en el hebreo dice: “profundo, profundo”. Nótese cómo la interpreta la Biblia de Jerusalén: “Lejos está cualquier cosa y profundo lo profundo: ¿quién lo encontrará?”

La mujer que es una trampa, podría referirse a todas las mujeres o más concretamente “a la mujer que es una trampa”. Más claro está en la Biblia de Straubinger: “Y hallé que más amarga que la muerte es aquella mujer cuyo corazón es lazo y red, y cuyas manos son cadenas.” Es una apreciación positiva de la mujer, como en el Salmo 18:22; 31:10-31. Una casa y riqueza son herencia de los padres, pero una mujer prudente lo es de Jehová.

Un hombre he hallado entre mil, pero una mujer no he hallado entre todos éstos. La sabiduría es rara en el hombre pero lo es más en la mujer; lo cual no quiere decir que no hay mujeres sabias. De hecho las hubo en Israel, como por ejemplo, la mujer sabia de Tecoa que debió ser famosa en su tiempo.

Dios hizo al hombre recto (versículo 29), es una solemne advertencia sobre el uso de la libertad humana. Dios ha hecho al hombre, es decir a la humanidad toda, con capacidad de decisión propia. Dios tiene sus propósitos para el hombre pero el hombre puede anular los planes de Dios. Pero los hombres se han buscado muchas otras razones; el propósito del Predicador es que el hombre se ajuste a la rectitud con que fue creado, y deje de lado las muchas razones con las que pretende justificarse. Otra manera de entender el proverbio: “Dios hizo al hombre equilibrado, y él se buscó preocupaciones sin cuento” (Nueva Biblia Española). Una idea que también pertenece al libro es esta: “¿Por qué no vivir de la manera sencilla para la cual fue creado por Dios?”

La sabiduría del hombre iluminará su rostro. Como comentan Reichert y Cohen: “Cuando un hombre posee sabiduría ésta se refleja en la feliz y serena expresión en su rostro.”

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