Deuteronomio-4-Moisés-exhorta-a-la-obediencia

Deuteronomio 4: Moisés exhorta a la obediencia

Deu 4:1 Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da.

Estatutos y decretos : Como se emplean en este versículo son sinónimos, y definen el carácter de todas las leyes

Deu 4:2 No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella,(A) para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.

¿Qué se quiere decir con añadir o disminuir a los mandamientos de Dios? Estas leyes eran la Palabra de Dios y por lo tanto estaban completas. ¿Cómo podría cualquier ser humano, con una visión y un conocimiento limitados, alterar las leyes perfectas de Dios? Añadir algo a las leyes las convertiría en una carga, disminuirlas las dejaría incompletas. Así que las leyes debían permanecer inalterables. Pretender hacer cambios a la ley de Dios es asumir una posición de autoridad sobre Dios, que dio las leyes. Los líderes religiosos en los tiempos de Cristo hicieron exactamente eso; elevaron sus propias leyes al mismo nivel de las de Dios. Jesús los reprendió por ello.

Deu 4:3 Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con motivo de Baal-peor; que a todo hombre que fue en pos de Baal-peor destruyó Jehová tu Dios de en medio de ti.(B)

Baal significa «señor». Cada localidad cananea tenía su propio dios.

Deu 4:4 Mas vosotros que seguisteis a Jehová vuestro Dios, todos estáis vivos hoy.

Deu 4:5 Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella.

Deu 4:6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.

Deu 4:7 Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?

Deu 4:8 Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?

¿Serán todavía aplicables a los cristianos de hoy las leyes que Dios dio a los israelitas? Las leyes de Dios están diseñadas para guiar a cualquier persona a una vida saludable, recta y dedicada a Dios. Su propósito era señalar el pecado (o pecado potencial) y señalar la forma adecuada de enfrentarlo. Los Diez Mandamientos, lo fundamental de la ley de Dios, son tan aplicables hoy como lo fueron tres mil años atrás porque proclaman un estilo de vida que Dios respalda. Son la expresión perfecta de quién es Dios y cómo quiere El que la gente viva.

Pero Dios dio otras leyes además de los Diez Mandamientos. ¿Son estas igual de importantes? Dios nunca dictó una ley que no tuviera un propósito. Sin embargo, muchas de las leyes que leemos en el Pentateuco estaban dirigidas especialmente a la gente de esa época y de esa cultura. Aunque una ley en particular puede no ser aplicable a nosotros, sí lo es la verdad eterna y el principio que la respalda.

Por ejemplo, los cristianos no practican sacrificios de animales en la adoración. Sin embargo, los principios que los fundamentaban -perdón del pecado y gratitud a Dios- se aplican todavía. Los sacrificios apuntan al sacrificio supremo que Jesucristo hizo por nosotros. El Nuevo Testamento dice que con la muerte y la resurrección de Jesucristo se cumplieron las leyes del Antiguo Testamento. Esto significa que mientras las leyes del Antiguo Testamento nos ayudan a reconocer nuestros pecados y a corregir nuestra maldad, es Jesucristo quien quita nuestros pecados. Jesús es ahora nuestro ejemplo máximo porque obedeció perfectamente la ley y modeló su intención verdadera.

La experiencia de Israel en Horeb

Deu 4:9 Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

Moisés quería asegurarse de que el pueblo no olvidaría todo lo que había visto hacer a Dios, así que instó a los padres a que enseñaran a su hijos los grandes milagros de Dios. Esto ayudaba a los padres a recordar la fidelidad de Dios y servía para transmitir de una generación a otra las historias que narraban los grandes hechos de Dios. Es fácil olvidar las formas maravillosas en que Dios ha trabajado en la vida de su pueblo. Pero usted puede recordar los grandes hechos de la fidelidad de Dios al contar a sus hijos, amigos y colegas lo que le ha visto hacer.

Deu 4:10 El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos;

Temerme : Alude a la sagrada reverencia que se debe a Dios. Se reconoce que una actitud reverente constituye la adecuada reacción del ser humano ante Dios. ésta se expresa en adoración y obediencia. El temor de Dios es uno de los temas del AT.

Deu 4:11 y os acercasteis y os pusisteis al pie del monte; y el monte ardía en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube y oscuridad;

Deu 4:12 y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego;(C) oísteis la voz de sus palabras, mas a excepción de oír la voz, ninguna figura visteis.

Deu 4:13 Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.(D)

Deu 4:14 A mí también me mandó Jehová en aquel tiempo que os enseñase los estatutos y juicios,(E) para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasáis a tomar posesión de ella.

Moisés recuerda la experiencia de Israel en el monte Sinaí. Sus advertencias en v. 9 presuponen las dificultades que el pueblo enfrentaba en tierra de Canaán para mantenerse fiel a Jehová.

Advertencia contra la idolatría

Deu 4:15 Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego;

Deu 4:16 para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura,(F) imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra,

Deu 4:17 figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire,

Deu 4:18 figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra.

Deu 4:19 No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.

Dios no estaba disculpando la idolatría de las demás naciones. Simplemente estaba diciendo que mientras el juicio se retardaría para aquellas otras naciones, sería rápido y completo para Israel porque Israel conocía las leyes de Dios. Debemos recordar que la idolatría no era tan sólo tener estatuas en la casa: montones inofensivos de arcilla, madera y hierro. Era el compromiso con otras cualidades, creencias y prácticas malignas que estaban representadas por los ídolos (tales como asesinato, prostitución, crueldad en la guerra, egocentrismo) o a las fuerzas y atributos de la humanidad, del reino animal, del orden de las estrellas que eran reverenciadas sin hacer referencia a Dios que los había creado. Debido a que Dios se había revelado a sí mismo tan claramente en la historia de Israel, los israelitas no tenían excusa para adorar a nadie más que al Dios verdadero.

Deu 4:20 Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad(G) como en este día.

Deu 4:21 Y Jehová se enojó contra mí por causa de vosotros, y juró que yo no pasaría el Jordán, ni entraría en la buena tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.(H)

Deu 4:22 Así que yo voy a morir en esta tierra, y no pasaré el Jordán; mas vosotros pasaréis, y poseeréis aquella buena tierra.

Deu 4:23 Guardaos, no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y no os hagáis escultura o imagen de ninguna cosa que Jehová tu Dios te ha prohibido.

Deu 4:24 Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor,(I) Dios celoso.

Celoso : Indica un activo celo en favor de la justicia que proviene de la santidad de Dios. De ahí que Dios no pueda tolerar ningún tipo de idolatría.

Dios es fuego consumidor. Ya que es moralmente perfecto, aborrece el pecado y no puede aceptar a los que lo practican. El pecado de Moisés le impidió entrar en la tierra prometida, y ningún sacrificio pudo evitar ese dictamen. El pecado nos impide entrar a la presencia de Dios, pero Jesucristo pagó la multa por nuestro pecado y con su muerte nos liberó para siempre del juicio de Dios. Confiar en Jesucristo nos salva de la ira de Dios y nos permite comenzar una relación personal con El.

Los celos demandan afecto y lealtad exclusivos. Algunos celos son malos. Es destructivo que un hombre se moleste cuando su mujer habla placenteramente con otro hombre. Pero hay celos que son buenos. Es correcto que un hombre exija que su mujer lo trate a él, y sólo a él, como esposo. Por lo común, utilizamos la palabra celos con su connotación negativa. Pero el celo de Dios es adecuado y bueno. El está defendiendo su Palabra y su alto honor. El nos hace una exigencia fuerte: solo al Señor, y a nadie más en todo el universo, debemos tratarlo como Dios.

Deu 4:25 Cuando hayáis engendrado hijos y nietos, y hayáis envejecido en la tierra, si os corrompiereis e hiciereis escultura o imagen de cualquier cosa, e hiciereis lo malo ante los ojos de Jehová vuestro Dios, para enojarlo;

Deu 4:26 yo pongo hoy por testigos al cielo y a la tierra, que pronto pereceréis totalmente de la tierra hacia la cual pasáis el Jordán para tomar posesión de ella; no estaréis en ella largos días sin que seáis destruidos.

Deu 4:27 Y Jehová os esparcirá entre los pueblos, y quedaréis pocos en número entre las naciones a las cuales os llevará Jehová.

Deu 4:28 Y serviréis allí a dioses hechos de manos de hombres, de madera y piedra,(J) que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen.

Deu 4:29 Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.(K)

¿Quiere conocer a Dios? Dios prometió a los israelitas que lo encontrarían cuando lo buscaran con toda su alma y con todo su corazón. A Dios se le puede conocer y, El quiere que lo conozcan, pero tenemos que querer conocerlo. Los actos de servicio y adoración deben estar acompañados de una devoción sincera que salga del corazón; “es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. Dios premiará a los que buscan una relación con El.

Deu 4:30 Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz;

Deu 4:31 porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres.

La revelación de Dios no debe corromperse con idolatría. Este pasaje es un comentario del segundo mandamiento y hace énfasis en que Dios es Espíritu.

Deu 4:32 Porque pregunta ahora si en los tiempos pasados que han sido antes de ti, desde el día que creó Dios al hombre sobre la tierra, si desde un extremo del cielo al otro se ha hecho cosa semejante a esta gran cosa, o se haya oído otra como ella.

¡Cuán tentados nos sentimos de mirar a todas partes menos a Dios en cuanto a guía y conducción! Confiamos en los médicos, en los consejeros financieros y en los comentaristas de noticias, pero ¿confiamos en Dios? Busque primeramente el consejo de Dios, y reconozca su autoridad sobre cada dimensión de la vida

Deu 4:33 ¿Ha oído pueblo alguno la voz de Dios, hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, sin perecer?

Deu 4:34 ¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores como todo lo que hizo con vosotros Jehová vuestro Dios en Egipto ante tus ojos?

Hechos aterradores : Alude a grandes demostraciones del poder divino. Nótese que de las tres palabras griegas utilizadas en el NT para designar los milagros, dos se emplean aquí, según la traducción de la Septuaginta: semeion para «señal», y teras para «prodigio».

Deu 4:35 A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él.(L)

Deu 4:36 Desde los cielos te hizo oír su voz, para enseñarte; y sobre la tierra te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego.

Deu 4:37 Y por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos, y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder,

Deu 4:38 para echar de delante de tu presencia naciones grandes y más fuertes que tú, y para introducirte y darte su tierra por heredad, como hoy.

Deu 4:39 Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.

Deu 4:40 Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre.

¿Tenía Israel la garantía de prosperidad si obedecía las leyes de Dios? Sí, pero tenemos que ver cuidadosamente qué significaba eso. Las leyes de Dios se diseñaron para hacer de esa nación escogida una nación saludable, justa y misericordiosa. Cuando el pueblo seguía esas leyes, prosperaba. Sin embargo, esto no quiere decir que no había enfermedades, ni tristezas ni incomprensiones entre ellos. En lugar de eso, significa que prosperaron como nación, y que los problemas individuales los manejaron de la manera más justa posible. Actualmente la promesa de Dios de prosperidad -su presencia constante, su consuelo y los recursos para vivir como debemos- se extiende a todos los creyentes. Enfrentaremos pruebas, Jesús nos lo aseguró. Pero evadiremos la calamidad que es resultado directo del pecado intencional y sabremos que en el cielo nos espera un gran tesoro.

Las ciudades de refugio al oriente del Jordán

Deu 4:41 Entonces apartó Moisés tres ciudades a este lado del Jordán al nacimiento del sol,

Deu 4:42 para que huyese allí el homicida que matase a su prójimo sin intención, sin haber tenido enemistad con él nunca antes; y que huyendo a una de estas ciudades salvase su vida:

Deu 4:43 Beser en el desierto, en tierra de la llanura, para los rubenitas; Ramot en Galaad para los gaditas, y Golán en Basán para los de Manasés.(M)

Moisés recapitula la promulgación de la ley

Deu 4:44 Esta, pues, es la ley que Moisés puso delante de los hijos de Israel.

Deu 4:45 Estos son los testimonios, los estatutos y los decretos que habló Moisés a los hijos de Israel cuando salieron de Egipto;

Deu 4:46 a este lado del Jordán, en el valle delante de Bet-peor, en la tierra de Sehón rey de los amorreos que habitaba en Hesbón, al cual derrotó Moisés con los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto;

Deu 4:47 y poseyeron su tierra, y la tierra de Og rey de Basán; dos reyes de los amorreos que estaban de este lado del Jordán, al oriente.

Deu 4:48 Desde Aroer, que está junto a la ribera del arroyo de Arnón, hasta el monte de Sion, que es Hermón;

Deu 4:49 y todo el Arabá de este lado del Jordán, al oriente, hasta el mar del Arabá, al pie de las laderas del Pisga.

La exhortación de Moisés

Después de proclamar los poderosos hechos de Jehová a favor de Israel, en una reseña histórica que resume los eventos desde la experiencia del pueblo con Jehová en el monte Sinaí hasta la llegada de Israel a la tierra de Moab, Moisés exhorta al pueblo a obedecer las demandas del pacto. La exhortación de Moisés es una apelación a la memoria de Israel. Como un pueblo unido a Dios por el pacto, Israel goza de una situación privilegiada. Israel fue llamado para proclamar el amor y la gracia de Dios a las naciones. Moisés, ahora, exhorta al pueblo a cumplir su destino como pueblo especial de Jehová. Israel debe ser fiel al pacto con Jehová por causa de la gran revelación del Dios de los padres en el monte Sinaí. La relación entre Dios e Israel está basada en la promesa de obedecer todas las demandas del pacto , por lo tanto, Israel debe ser obediente a Jehová, debe evitar la idolatría y debe ser fiel a la torah de Jehová.

Exhortación a la obediencia.

Esta sección exhortativa empieza con la fórmula Ahora pues, oh Israel, escucha. Esta fórmula sirve para unir la exhortación de Moisés a Israel en los eventos históricos mencionados. Moisés actúa como un maestro de la ley que enseña las cosas que Israel tiene que hacer. La leyes y los decretos que Jehová había dado son suficientes para garantizar la posesión de la tierra de la promesa y la existencia de Israel como una nación. La torah de Jehová no es solamente leyes escritas en tablas de piedras; es un guía necesaria para ayudar a Israel a vivir en Canaán como pueblo de Dios y evitar las prácticas inmorales de los cananeos. Moisés usa tres palabras para describir la totalidad de la torah de Jehová: leyes o mandatos, decretos y mandamientos. Las tres palabras son prácticamente usadas en Deuteronomio como sinónimos para describir las leyes religiosas, civiles, morales y sociales que iban a regular la vida comunitaria del pueblo del pacto.

Moisés exhorta al pueblo a que no añada a las palabras de sus enseñanzas. El término palabras (dabar) se usa en Deuteronomio como sinónimo para describir las leyes que Moisés había presentado a Israel. Israel no necesitaba otras leyes. No era necesario añadir o quitar leyes porque Jehová había dado a Israel todas las leyes necesarias para vivir como pueblo de Dios. Israel tiene que obedecer las leyes y los decretos de Jehová. El resultado de la desobediencia es muerte. Moisés presenta la apostasía de Israel en Peor como una ilustración vívida de la consecuencia de la desobediencia. En Peor el pueblo adoró al dios Baal y aquellos que cometieron apostasía fueros destruidos. La referencia al Baal de Peor, preservado en un himno usado en el culto y alabanza de Israel, demuestra que Israel había aprendido la consecuencia de la desobediencia. Los israelitas que fueron fieles a Jehová en el desierto no fueron destruidos; ellos estaban vivos y preparados para entrar en la tierra prometida. Por esta razón, Moisés una vez más exhorta a la nueva generación de israelitas a obedecer las leyes y los decretos de Jehová. La obediencia de Israel será una señal para las otras naciones. Por medio de la obediencia de Israel las naciones reconocerán la gloria del Dios de Israel y también que Israel es un pueblo sabio e inteligente. Jesús enseñó lo mismo a sus discípulos: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que esta en los cielos.

Sabiduría e inteligencia son dos virtudes grandemente apreciadas en el Antiguo Oriente. Los sabios eran un grupo de profesionales que servían como maestros, consejeros y eran personas de mucha influencia en la sociedad israelita. El pueblo de Israel sería un pueblo sabio e inteligente si guardaban y obedecían los decretos y las leyes de Jehová. Moisés presenta dos razones para motivar a Israel a ser obediente y fiel a Jehová. Primera, Israel tiene un Dios que está siempre presente para oír y contestar las oraciones de su pueblo. Segunda, ninguna otra nación tenía leyes tan justas como las leyes que Jehová había dado a Israel. La grandeza de Israel no estaba en el número ni en el poder de su ejército sino en su relación especial con Jehová, una relación que debe motivar a Israel a ser fiel a Jehová y obediente a sus leyes. Por esta razón, Moisés exhorta a Israel y le insta a guardar diligentemente las leyes de Jehová. Moisés apela a la memoria del pueblo: no sea que te olvides. Varias veces en el libro de Deuteronomio se apela a la memoria del pueblo. Moisés apela a la memoria de Israel porque estaba preocupado porque la nueva generación no iba a enseñar las leyes de Jehová a sus hijos. La orden de enseñar a los hijos es un tema que aparece frecuentemente en la exhortación de Moisés al pueblo de Israe. Para garantizar la existencia de Israel como pueblo de Dios era importante que los padres enseñaran a sus hijos y a las futuras generaciones la palabra de Dios. El futuro de Israel como nación y la fidelidad del pueblo a las leyes de Jehová dependía de la transmisión de la experiencia de Israel con Dios a cada nueva generación.

Moisés, en su apelación a la memoria de Israel, hace referencia a la teofanía del Sinaí u Horeb. Israel tenía que acordarse de la experiencia en el monte Sinaí y enseñar la realidad de esta experiencia a sus hijos. Simbólicamente cada nueva generación tenía que ser incluida en los eventos de Sinaí y aprender a tener una relación personal con Dios. En Sinaí la palabra de Dios fue comunicada al pueblo para que a través de ella, ellos aprendieran a temer a Jehová. En el AT, la palabra “temer” tiene un sentido religioso. Temer a Dios no significa asustarse delante de él. Temer a Dios tiene un sentido de adoración y reverencia y se expresa en una respuesta de fe y obediencia a su Palabra. Describen los elementos de la teofanía. El fuego, las nubes y las tinieblas expresan la gloria y majestad del Dios de Israel. El sonido de su voz representa la presencia de Dios con su pueblo que viene para revelar la voluntad divina. Israel oyó la voz de Jehová pero no miró figura ni imagen. Los egipcios y los cananeos representaban a sus dioses en forma humana o en forma de animales. Sus templos estaban llenos de imágenes, pero Jehová no podía ser representado por ninguna figura. Esta declaración enfatiza que la idolatría no forma parte de la adoración de Jehová. Estas palabras de Moisés prepararon el pueblo para la exhortación contra la idolatría y la fabricación de imágenes.

En el monte Sinaí Dios estableció su pacto con Israel. La palabra pacto (berit) aparece aquí por primera vez en Deuteronomio. Berit ocurre 287 veces en el AT. Significa un convenio que establece una obligación entre dos personas. El pacto provee beneficios para los signatarios y demanda de ellos obediencia a las leyes que establece el pacto. El pacto está representado por los Diez Mandamientos o Decálogo. La traducción lit. del heb. es “diez palabras”. Los Diez Mandamientos representan los principio básicos que Dios dio al pueblo para guiar su vida comunitaria como pueblo de Dios. El Decálogo fue escrito en dos tablas de piedra. Popularmente se cree que cada tabla tenía cinco mandamientos. Pero a la luz de los tratados orientales, es mejor pensar que las dos tablas representan la copia original de los Diez Mandamientos y una copia del original. Moisés termina su exhortación enfatizando otra vez la lección que Israel tenía que aprender. La conquista de la tierra prometida y la existencia de Israel como pueblo de Dios dependía de su obediencia a las demandas del pacto.

Advertencia contra la idolatría.

La exhortación de Moisés contra la idolatría es una elaboración y aplicación del segundo mandamiento: No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. En su experiencia con Dios en la teofanía del Sinaí, el pueblo de Israel oyó la voz de Dios pero no vio ninguna imagen de é. Por esta razón Israel no podía hacer una imagen de Dios. Las naciones de Canaán adoraban a dioses en forma de hombre, mujer, animales y astros celestiales. Estos dioses eran personificación y glorificación de la naturaleza y de la creación. El uso de imágenes refleja el deseo humano de controlar el poder divino y tener a Dios a su disposición. En el AT Dios se manifiesta a cada persona dentro del contexto histórico. La fe es una respuesta a esta revelación. El uso de imágenes limita la revelación de Dios porque el adorador cree que la ubicación de la imagen establece la presencia de Dios. Dios está siempre cerca de la persona que lo busca diligentemente pero nunca a la conveniencia del individuo. Hacer imágenes es corromperse espiritualmente, es degradarse al nivel de las naciones paganas.

Durante la mayor parte de su historia, el pueblo de Israel adoró, además de a Jehová, a Baal, Asera y muchos otros dioses. Pero el mensaje de los profetas, exhortando a Israel para que abandonara los dioses de piedra y de madera e invitando al pueblo a abandonar la adoración de las fuerzas de la naturaleza, prevaleció en Israel. Pero esta victoria vino después de muchos años de luchas contra la idolatría. La predicación de Elías, Oseas, Isaías y Jeremías es una evidencia de que Israel no observó la exhortación de Moisés. Los arqueólogos han descubierto estatuas de hombres, mujeres y de animales. Estas estatuas representan los dioses paganos que influenciaron al pueblo de Israel a alejarse de Dios.

La palabra imagen en heb. significa una figura esculpida de piedra, metal o madera. Una imagen puede ser cualquier figura que represente un ser humano, un animal u otro objeto fabricado por manos humanas y que se usa como objeto de adoración. La prohibición de la representación zoomórfica de Dios es una crítica de la religión egipcia donde los dioses eran representados por animales y una crítica del culto de Baal, quien era representado por un toro. La referencia a cualquier animal que se desplace sobre la tierra probablemente es una referencia al culto de las serpientes, mientras que la referencia al pez probablemente es una referencia a los grandes monstruos marinos que aparecen frecuentemente en la mitología cananea. La adoración a los astros celestiales era común en el Antiguo Oriente. Los egipcios adoraban a Ra, el dios sol. El pueblo de Mesopotamia adoraba a Sin, el dios luna; los asirios adoraban los astros celestiales y los babilonios adoraban a los signo del zodíaco. La reforma de Josías en el siglo VII a. de J.C. indica que la adoración de los astros celestiales era muy común en Israel. Moisés prohíbe la adoración de los astros celestiales porque ellos son cosas que Jehová tu Dios ha asignado a todos los pueblos de debajo del cielo. Esta declaración ha producido muchas interpretaciones diferentes. Algunos comentaristas creen que Dios asignó a los astros celestiales para la adoración de las demás naciones y que sólo Israel adoraba al Dios verdadero. Pero esta interpretación no refleja la enseñanza teológica del AT de que los astros celestiales no son dioses. La mejor interpretación de este pasaje es que Dios creó los astros celestiales para el beneficio físico de todos los seres humanos. Pero por causa de su pecado, ellos cambiaron la gloria de Creador y adoraron a los astros celestiales.

Israel tenía que ser diferente de las demás naciones. Por medio del pacto, Israel conoce la naturaleza de Dios. Jehová es un Dios que no puede ser limitado por ídolos e imágenes. Israel tenía una relación especial con Jehová porque él los redimió del horno de hierro, de Egipto. El horno de hierro es una expresión usada en el AT, ver también para simbolizar el intenso sufrimiento del pueblo de Israel en Egipto. Israel tuvo que sufrir la gran aflicción de Egipto para gozar de las bendiciones de su herencia.

Israel es el pueblo de su heredad. La palabra heredad (nahalah) se usa para referirse a la propiedad de la familia. Aquí se usa para describir la relación que existe entre Dios e Israel. Israel es un pueblo especial, escogido por Dios para su herencia; la palabra también se usaba para identificar la tierra prometida como la herencia de Israel. Israel entrará en Canaán para recibir su heredad pero Moisés no entrará en la heredad de Israel. Esta es la tercera vez que Moisés declara que él no entraría en la tierra de Canaán. Cada vez que menciona que él no entrará en la tierra prometida, también declara al pueblo que fue por causa de vosotros. Esta repetición refleja el dolor y el sentimiento profundo de Moisés de no poder entrar en Canaán. La tierra prometida era la heredad especial que Dios daba a su pueblo. La tierra de Canaán pertenecía a Jehová y ahora Israel recibe de Jehová la tierra como su herencia.

Moisés concluye su exhortación con otra apelación al pueblo. Apela al pueblo a no hacer imágenes para la adoración. La construcción de imágenes es una violación de las demandas del pacto. Jehová tiene un derecho exclusivo sobre Israel. Por este motivo, no tolera la adoración de otros dioses. Fuego consumidor es una metáfora usada para describir la ira y la justicia de Dios. Cuando Dios se manifestó a Israel en el monte Sinaí, él se reveló como un fuego consumidor. Moisés también declara que Jehová es un Dios celoso. Esta expresión indica la intensidad del amor divino por su pueblo. Dios es celoso por su pueblo y no permite ningún rival. La idolatría cambia el amor en ira y esta ira es un fuego consumidor.

Consecuencias de la idolatría. La adoración de imágenes causa dolor en el corazón de Dios. Provocar a Jehová a ira es siempre una referencia a la idolatría. El pecado de Israel sucederá cuando hayais envejecido en la tierra. Esta expresión significa madurar en años pero también significa la decadencia espiritual del pueblo. Con el pasar de los años la experiencia espiritual de Israel iba a decaer, haciendo que abandonaran a Jehová. Diversas consecuencias vendrían sobre la nación por causa de su idolatría:

(1) El fin de Israel como nación: pereceréis totalmente en la tierra;

(2) será expulsada de la tierra: No permaneceréis largo tiempo en ella;

(3) exilio entre las naciones: Jehová os esparcirá entre los pueblos

(4) Israel será forzado a servir a dioses de piedra y de madera Para afirmar la sentencia de castigo contra Israel, Jehová clama a los cielos y a la tierra como testigos de su promesa. Clamar a testigos para verificar la violación del pacto es una parte de los tratados internacionales comunes entre los hititas. En los tratados del Antiguo Oriente, entre un soberano y su vasallo, se llamaba a los dioses como testigos de que las demandas del pacto habían sido violadas. Pero, como Israel no podía servir a otros dioses y como el pacto prohibía la introducción de otros dioses en la presencia de Jehová, él llama a su creación para testificar la rebelión de su pueblo. Por causa de su idolatría Israel perderá su herencia. La existencia de Israel en la tierra prometida estaba condicionada a la obediencia a las demandas del pacto. La consecuencia del exilio sería la anonadación de la nación: y quedaréis pocos en número. Ser pocos en número era una revocación de la promesa hecha a los patriarcas. El pacto entre Jehová y Abraham incluye la promesa de que Dios multiplicaría a Israel y el pueblo sería tan numeroso como las estrellas del cielo. Ser pocos en número es una inversión de la promesa del pacto. Otra consecuencia de la idolatría era que en la tierra de su exilio, Israel iba a servir a dioses de piedra y de madera. Estos dioses tenían ojos pero no podían ver la aflicción de sus adoradores; tenían oídos pero no podían oír las oraciones de su pueblo; tenían bocas pero no podían comer los sacrificios ofrecidos en el templo.

El AT habla de diversos exilios del pueblo de Israel, cuando el pueblo fue esparcido entre las naciones. La Biblia menciona el exilio de las tribus del norte durante la invasión de Tiglatpileser III; el exilio de las tribus del norte después de la destrucción de Samaria en 722 a. de J.C. y el exilio de Judá después de la destrucción de Jerusalén en 587 a. de J.C. El exilio de Israel enseña dos lecciones: la desobediencia contra Dios tiene sus consecuencias y lo que Dios promete, él lo cumple.

La ironía del exilio es aparente. Israel fue llevado al exilio por causa de su idolatría. En la tierra de su exilio, en tierra extraña, Israel sería forzado a adorar dioses ajenos. Pero el exilio de Israel no sería permanente. Jehová, en su gracia y misericordia, perdonará el pecado de su pueblo, si Israel ora con un corazón contrito, reconoce su rebelión, y busca a Jehová. Jehová oirá la oración de su pueblo y los perdonará. Pero Israel tiene que buscar a Jehová con todo su corazón y con toda su alma. Esta expresión aparece diversas veces en Deuteronomio. Para el pueblo hebreo, el corazón es el centro del intelecto y de la voluntad humana. El arrepentimiento de Israel tiene que expresar sinceridad y una verdadera dedicación a Jehová como el único Dios. La palabra volver (sub) significa arrepentirse, cambiar de mente. Arrepentimiento es una reorientación total que conduce a una persona a la obediencia a Dios. Para Israel, volver a Dios significa repudiar los ídolos de piedra y de madera y aceptar las demandas del pacto. Significa aceptar las leyes de Jehová como las únicas normas en su relación con él. El arrepentimiento de Israel sucederá en los postreros días. Postreros días generalmente es una referencia al período en la historia de Israel cuando Dios actuará para juzgar o para salvar su pueblo. Pero el texto no habla de los días mesiánicos ni del día del dominio universal de Jehová. Esta referencia tiene que ver con el futuro, cuando Israel termine su actitud de rebelión y regrese a Jehová en arrepentimiento y humildad. En aquel día Jehová actuará para redimir a su pueblo de en medio de las naciones y para hacer regresar a Israel a la tierra de su herencia. En aquel día Israel será renovado por su arrepentimiento y la nación obedecerá la voluntad de Jehová.

La razón para el perdón de Israel está en la misericordia divina. Jehová es un Dios compasivo, un Dios que no abandona a su pueblo ni se olvida del pacto que hizo con los patriarcas. La palabra misericordioso viene de rahum, vientre. La palabra refleja el amor de Dios por su pueblo. Así como una madre ama y cuida del hijo de su vientre, así Jehová ama a Israel, su hijo primogénito.

Fidelidad a la ley

Moisés termina su primer sermón con una apelación a la memoria colectiva de la nación. El recurre a la experiencia de Israel en los eventos del éxodo para afirmar la necesidad de ser fiel a Jehová y obedecer las demandas del pacto. Moisés declara que desde el principio de la creación ningún otro dios ha dado tantas pruebas de su existencia así como Jehová ha dado, redimiendo a Israel de Egipto. La redención de Israel del horno de hierro, de Egipto fue llevada a cabo por el poder de Jehová. Tal evento no había sido visto por ninguna otra nación jamás, desde el día cuando Jehová creó a los seres humanos. Moisés añade que jamás otro Dios invadió otra nación con tantas señales y con tantas demostraciones de poder para rescatar a su pueblo así como Jehová había hecho. La referencia de la creación de los seres humanos sobre la tierra es la única referencia de la creación en el libro de Deuteronomio.

Moisés afirma que solamente Israel recibió la revelación de Dios. Israel tuvo una experiencia personal con Dios en el monte Sinaí. En la manifestación de Dios en medio del fuego, Israel oyó su voz. Pero, aun cuando Jehová es un Dios celoso, un Dios fuerte y poderoso que no tolera el pecado, Israel no fue consumido. La traducción podría ser mejor: “¿Existe otro pueblo que haya oído la voz de un dios hablando de en medio del fuego?” Ya que el propósito de esta sección es declarar que no hay otro Dios y que solamente Jehová es Dios, la revisión de la traducción propone que el verdadero Dios solamente se reveló a Israel.

Ningún otro Dios se ha revelado tan personalmente como Jehová y solamente Israel ha recibido esta revelación de Dios. Israel fue testigo de la obra de Jehová en Egipto. La redención de Israel indica que Jehová es superior a los dioses egipcios. Jehová redimió a su pueblo confrontando a faraón y sus dioses con señales y prodigios. Señales y prodigios son dos palabras usadas en la historia del éxodo para ilustrar la obra de Dios en la redención de su pueblo de la esclavitud de Egipto. Las señales y prodigios prueban que Jehová es el verdadero Dios. Por esta razón la memoria de la liberación de Israel de Egipto se tornó una parte indispensable de la declaración de fe de cada israelita. Todas las señales y maravillas hechas en Egipto tenían un propósito. Jehová había demostrado su poder en Egipto a fin de que Israel reconociera que Jehová es Dios, el único Dios y que no hay otro aparte de él. Este tema, que aparte de Jehová no hay otro Dios, se torna un tema principal del profeta del exilio.

Otra vez Moisés hace referencia a la experiencia de Israel en el monte Sinaí y a la revelación de Dios. Jehová usó dos fenómenos de la naturaleza para manifestar su presencia al pueblo: el trueno y el fuego. El propósito del trueno y del fuego fue para educar a Israel, para enseñarte. La misma palabra enseñarte ( yasar) aparece enel resto del AT en el contexto de la responsabilidad del padre de corregir a su hijo. Jehová hizo estos prodigios en Egipto para corregir el camino de Israel y para enseñarles que los dioses de Egipto eran impotentes para impedir la redención de Israel.

La redención de Israel fue un acto de pura gracia. Porque Jehová había declarado su amor a los patriarcas y había escogido sus descendientes para ser su pueblo, Jehová extendió su mano poderosa y su brazo fuerte y sacó a su pueblo de Egipto. Por amor a los patriarcas Jehová prometió dar la tierra de Canaán a Israel. Por amor a los patriarcas Jehová prometió que Israel sería el nuevo pueblo de la tierra de Canaán. Jehová escogió a Israel no porque eran una nación poderosa o numerosa, sino por su amor a los patriarcas.

Moisés termina su sermón exhortando a Israel a reconsiderar la obra de Jehová. La redención de Israel demanda la adoración exclusiva de Jehová como Dios. Israel tiene que reconocer que Jehová es el único Dios y que igual a él no hay otro en el cielo ni en la tierra. La redención de Israel también afirma la demanda exclusiva que Dios tiene sobre su pueblo. Israel fue escogido como pueblo especial para obedecer la voluntad de Dios. Si Israel reconocía que Jehová era el único Dios y además obedecía su Palabra y guardaba sus leyes, Jehová le daría a Israel una existencia próspera y duradera en la tierra de Canaán.

Las ciudades de refugio

La narrativa que detalla la selección de las tres ciudades de refugio en Transjordania interrumpe el discurso de Moisés a Israel, pero sirve como una transición entre el final del primer sermón y el prólogo del segundo sermón de Moisés.

Moisés había decretado que seis ciudades en Israel serían consideradas ciudades de refugio: tres ciudades serían establecidas en Canaán y tres en Transjordania. El propósito de las ciudades de refugio era abrigar al homicida involuntario, aquel que mate a su prójimo por accidente, sin haberle tenido previamente aversión. Cuando un crimen de muerte era cometido en Israel, la responsabilidad del castigo del criminal era generalmente colocado en manos de la familia de la víctima. Pero cuando un crimen de muerte era cometido sin intención, la ley israelita proveía un santuario hacia donde el criminal podía huir y allí vivir, evitando así la venganza de la familia por el crimen cometido.

La primera ciudad de refugio, Beser, fue establecida en el sur, en el territorio de Rubén. Esta ciudad se menciona en la estela de Mesha, rey de Moab, pero la ubicación es desconocida. La segunda ciudad, Ramot, fue establecida en el centro de Transjordania en la región de Galaad, en el territorio que pertenecía a Gad. La referencia de Ramot, en el contexto de la guerra entre Israel y los arameos, parece indicar que esta ciudad servía de frontera entre Israel y los arameos. La tercera ciudad, Golán, estaba ubicada en el norte de Transjordania, en el territorio de la media tribu de Manasés; su ubicación es desconocida. Josué designó a las tres ciudades como refugio para las tribus transjordánicas.

El segundo sermón de Moisés

El segundo sermón está dividido en dos partes. La primera consiste de leyes generales, la mayoría de ellas presentadas en el contexto de exhortaciones de Moisés al pueblo. Esta sección contiene una variedad de material. Las narrativas de esta sección consisten en un relato de la revelación de Jehová a Israel en el monte Sinaí, la promulgación de los Diez Mandamientos, y en un grupo de exhortaciones en las que Moisés llama a Israel a ser obediente a Jehová. Se las introduce con: Escucha, Israel.

La segunda parte del sermón consiste en un grupo de leyes específicas, llamadas “leyes deuteronómicas” o el “código de Deuteronomio”. Además, esta sección también contiene detalles de la ratificación del pacto, con las bendiciones para la obediencia y la lista de maldiciones para la desobediencia.

El segundo sermón de Moisés es el núcleo de la ley deuteronómica. Las leyes se presentan en forma de parénesis o exhortación a Israel, exponiendo la responsabilidad y la expectación que Israel tiene por el pacto establecido con Jehová en el monte Sinaí. Tenían que amar a Jehová con todo el corazón, con toda el alma y con toda sus fuerzas y ser fiel a sus leyes y sus decretos. La obediencia a las demandas

del pacto es la única manera por la cual Israel podía demostrar su lealtad a Dios y su amor hacia él. La palabra ley; torah) describe la totalidad de la ley mosaica. La torah de Jehová consiste en las normas, los decretos y los mandamientos que Moisés presentó a Israel para reglamentar la relación del pueblo con Dios y con los miembros de la comunidad del pacto. El texto usa cuatro palabras para describir las leyes deuteronómicas: ley o torah) es la enseñanza legal de Israel. Los testimonios (‘edut), leyes (hoq), y los decretos (mishpatim4941) son las normas, mandatos y las decisiones de la corte que forman las demandas del pacto.

El prólogo del segundo sermón de Moisés introduce el contenido histórico y la ubicación del discurso. El contexto histórico del segundo sermón es el mismo del primero. Moisés habló a Israel al otro lado del Jordán, en el Arabá, o sea, en Transjordania. Moisés e Israel estaban en la tierra que ellos habían conquistado de Sejón y de Og, dos reyes amorreos. El nombre del monte Sirión aquí es igual. El heb. usa Sion, pero esta lectura del texto es incorrecta. El comentarista Craigie sugiere que la palabra fue usada incorrectamente por los escribas porque Sirión no es una palabra hebrea sino sidonia.

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