2 Corintios 11: El peligro de la seducción

¡Permitidme que dé señales de desatino! Cuento con vuestra paciencia. Estoy celoso de vosotros, con el celo de Dios; porque os he comprometido con un Marido, y quisiera presentaros a Él, a Cristo, como una virgen casta. Pero me temo que, como engañó la serpiente con su astucia a Eva, vuestro pensamiento se haya corrompido … Leer más

2 Corintios 12: El aguijón y la gracia

Ahora ya tengo que seguir presumiendo, aunque no sirva para nada; así es que pasaré a las visiones y revelaciones que el Señor me ha otorgado. Conozco a un hombre en Cristo que, hace catorce años -si fue en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; sólo Dios lo sabe-fue arrebatado hasta el … Leer más