Archives for Segunda de Corintios

2 Corintios 13: Advertencia, deseo, esperanza y una bendición

Voy a ir a veros por tercera vez. Todo se decidirá de acuerdo con la evidencia que aporten dos o tres testigos. A todos los que ya han pecado y a todos los demás ya os he dicho, y repito ahora lo que os dije cuando estuve con vosotros en mi segunda visita; ahora lo repito mientras estoy ausente: si voy a vosotros otra vez, no voy a ser blando con nadie. Tomaré las medidas oportunas, ya que estáis buscando una prueba de que es verdad que Cristo habla por mí, el Cristo Que no es débil en lo que a vosotros concierne, sino Que es poderoso en medio de vosotros. Sí, es verdad Que fue crucificado como una persona débil, pero está vivo por el poder de Dios. Seguid haciendo examen de conciencia, a ver si estáis en la fe. Seguid poniéndoos a prueba. ¿O es que no sois Continue

2 Corintios 12: El aguijón y la gracia

Ahora ya tengo que seguir presumiendo, aunque no sirva para nada; así es que pasaré a las visiones y revelaciones que el Señor me ha otorgado. Conozco a un hombre en Cristo que, hace catorce años -si fue en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; sólo Dios lo sabe-fue arrebatado hasta el tercer Cielo. Y sé que este hombre del que estoy hablando – si fue en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; sólo Dios lo sabe- fue trasladado al Paraíso y escuchó cosas que no se pueden decir con palabras humanas ni le está permitido decir a nadie. De ese hombre es del que ‘ podría estar orgulloso. Pero de mí mismo no tengo nada de que presumir; aunque, si quisiera hacerlo, no estaría tan loco, porque diría la verdad. Pero renuncio a presumir, no sea que alguien se haga una idea más Continue

2 Corintios 11: El peligro de la seducción

¡Permitidme que dé señales de desatino! Cuento con vuestra paciencia. Estoy celoso de vosotros, con el celo de Dios; porque os he comprometido con un Marido, y quisiera presentaros a Él, a Cristo, como una virgen casta. Pero me temo que, como engañó la serpiente con su astucia a Eva, vuestro pensamiento se haya corrompido de la sencillez y la pureza con que se debe mirar a Cristo. Porque, si os llega uno predicándoos a otro Jesús, a un Jesús que no es el Que no os hemos predicado, y si recibís un espíritu diferente del Que ya habíais recibido, o un evangelio distinto, que no habíais recibido antes, ¡eso os parece estupendo! Pues bien: yo no me considero inferior en nada a esos superapóstoles. Puede que no tenga un pico de oro, pero no soy ningún ignorante; y, de hecho, os presentamos con claridad el conocimiento de Dios en Continue

2 Corintios 10: Pablo responde a sus críticos

Aquí Pablo: Os hago un ruego apelando ala gentileza y la caballerosidad de Cristo; yo, que vosotros decís que soy un pobre hombre cuando estoy con vosotros y que presumo mucho cuando estoy ausente. Pido a Dios que, cuando vaya a veros, no tenga que ser tan atrevido con esa confianza con la que creo que puedo enfrentarme a cara descubierta con algunos que piensan que actuamos movidos por criterios exclusivamente humanos. Es verdad que vivimos en un cuerpo humano; pero, en todo lo que hacemos, no dirigimos nuestra campaña con motivos o recursos humanos, porque las armas de nuestra milicia no son meramente humanas, sino que Dios las ha hecho poderosas para destruir fortalezas. Nuestra milicia es tal que podemos destruir plausibles falacias y todas las altaneras ideologías que se yergan contra el conocimiento que Dios ha dado; de manera que podemos llevar cautivas a la obediencia de Cristo Continue

2 Corintios 9: El dador voluntario

Es superfluo el que yo os escriba acerca de este servicio diseñado para la ayuda del pueblo dedicado a Dios, porque conozco vuestra buena disposición, de la que he presumido al hablarles de vosotros a los de Macedonia; porque les he dicho que Acaya está preparada desde el año pasado, y la noticia de vuestro celo ha inflamado a la mayoría de ellos. Pero, de todas maneras, mando a los hermanos para que, en este asunto concreto, lo que he presumido de vosotros no se quede en nada, y para que estéis preparados debidamente como he dicho que estáis. Lo hago para prevenir el caso de que los macedonios lleguen conmigo y no os encuentren preparados; y para que no suceda eso, que haría que nosotros, y no digamos vosotros, quedáramos mal. Creo que es necesario invitar a los hermanos a que sigan adelante con el asunto y obtengan la Continue

2 Corintios 8: Invitación a la generosidad

Hermanos, queremos que conozcáis la gracia que Dios les ha concedido a las iglesias de Macedonia. Queremos que sepáis que, hasta cuando estaban pasando una severa prueba en su fe, oprimidas por toda clase de cosas, su alegría desbordante y su extrema pobreza que llegaba al colmo de la indigencia se combinaron para desbordarse en la riqueza de su generosidad. Porque yo soy testigo de que dieron según sus posibilidades; sí, pero mucho más que eso: con toda espontaneidad, pidiéndonos por favor e insistiéndonos para que les concediéramos el privilegio de tomar parte en este servicio programado para la ayuda del pueblo dedicado a Dios. No se limitaron a ofrendar como esperábamos; sino que, en primer lugar, por la voluntad de Dios se entregaron primeramente al Señor y a nosotros. Estábamos tan impresionados con su actitud que invitamos a Tito, pues fue él quien empezó la obra en vuestro caso, Continue

2 Corintios 7: Quitaos de en medio

Así que, ya que tenemos tales promesas, purifiquémonos de toda contaminación de carne o de espíritu, y mantengamos una completa santidad en el temor de Dios. Llegamos ahora al pasaje que omitimos anteriormente. No cabe duda que no encaja debidamente donde se encuentra. La seriedad de su tono disiente del amor alegre y jubiloso de los versículos que lo preceden y siguen. Ya vimos en la Introducción que Pablo había escrito una carta anterior a 1” Corintios. En 1 Corintios 5:9 dice: «Os escribí en mi carta que no os asociarais con personas inmorales.» Esa carta puede que se haya perdido; pero puede que este pasaje formara parte de ella. Tal vez, cuando se coleccionaron las cartas de Pablo, una hoja se encontraba fuera de su sitio. Eso no sucedió hasta allá por el año 90 d.C., y para entonces puede que ya nadie conociera el orden original. En esencia, Continue

2 Corintios 6: Borrasca de problemas

Hacemos nuestro trabajo procurando no poner obstáculos en el camino de nadie, porque no queremos que el ministerio se convierta en blanco de críticas. En todo tratamos de dar muestras de la dignidad que nos corresponde como ministros de Dios: soportando adversidades, cercados de dolorosas opresiones, en los inevitables dolores de la vida, en ansiedad, sufriendo azotes, en la cárcel, en tumultos, en trabajos, en insomnios y ayunos, con pureza, con conocimiento, con paciencia, con amabilidad, con el Espíritu Santo, con amor sincero, declarando la verdad, por el poder de Dios, con las armas de la integridad ofensivas y defensivas, con honra o con deshonra, de mala o de buena reputación; nos tienen por engañadores, pero somos auténticos; como si no se nos conociera, aunque nos conocen perfectamente; como moribundos, ¡pero seguimos vivos!; como castigados, pero no muertos; como apesadumbrados, pero siempre gozosos; como pobres, pero enriqueciendo a muchos; como Continue

2 Corintios 5:Gloria y juicio por venir

Porque sabemos que cuando se desmorone esta casa terrenal nuestra, esta tienda de campaña que es el cuerpo, tendremos un edificio que procede de Dios, una casa que no será obra de manos humanas, eterna y en el Cielo. Porque está claro que mientras estemos como estamos ahora, anhelamos ardientemente encontrarnos en nuestra morada o cuerpo celestial para no sentirnos como desnudos. Porque, mientras estemos en esta tienda de campaña que es el cuerpo físico, gemimos bajo el peso de la vida presente; porque no es tanto que deseemos vernos despojados de esta casa, sino más bien deseamos ponernos el cuerpo celestial encima del actual, para que lo que está sometido a la muerte sea absorbido por la vida. Pero el Que nos ha diseñado para esa trasformación es Dios, y El nos ha dado el Espíritu como fianza de la vida venidera. Por eso no perdemos jamás el ánimo Continue

2 Corintios 4: Ceguera espiritual

Puesto que Dios ha tenido la misericordia de encomendarnos esta parcela de Su servicio, no nos desanimamos. Nos hemos negado a involucrarnos con métodos subrepticios o vergonzosos. No actuamos con astucia desaprensiva. No adulteramos el Mensaje que Dios nos ha encomendado predicar. Por el contrario, exponiendo la verdad con toda claridad, nos presentamos a la conciencia humana en todas sus formas a la vista de Dios. Porque, si es un hecho que la Buena Nueva que predicamos está velada para algunos, se trata de los que están condenados a perecer. En su caso, ha sido el dios de este mundo el que les ha cegado la mente a los que se niegan a creer, para que no les amanezca la luz del Evangelio que habla de la gloria de Cristo, en Quien podemos ver a Dios. No nos proclamamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como el Señor; nosotros no Continue