Introducción a la primera carta de Pedro
Las epístolas universales católicas Primera de Pedro forma parte del grupo de cartas del Nuevo Testamento que se conocen como las Epístolas universales o católicas. Se han propuesto dos explicaciones a ese título. (i) Se ha sugerido que estas cartas recibieron ese nombre porque van dirigidas a la Iglesia en general, al contrario que las cartas paulinas, que iban dirigidas a iglesias o personas individuales. Pero no es así. Santiago iba dirigido a una comunidad… Leer Más
1 Pedro: La gran herencia
Pedro, apóstol de Jesucristo, al Pueblo Escogido de Dios diseminado como exiliados por todo el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia. Yo soy un apóstol, y vosotros sois elegidos de acuerdo con el conocimiento anticipado de Dios, por medio de la consagración del Espíritu, para la obediencia y para ser rociados con la sangre de Jesucristo. ¡Que la gracia y la paz se os multipliquen! Sucede una y otra vez en el Nuevo Testamento que… Leer Más
1 Pedro 2: Qué dejar y qué anhelar
Así que despojaos de todo lo malo del mundo pagano y de todo lo engañoso, actuación hipócrita y sentimientos de envidia, de todo chismorreo despectivo de los demás; y, como bebés recién nacidos, desead la leche sin adulterar de la Palabra para crecer hasta alcanzar la Salvación. Estáis obligados a ello si habéis saboreado la amabilidad del Señor. Ningún cristiano se puede quedar como está, así es que Pedro exhorta a los suyos a romper… Leer Más
1 Pedro 3: La predicación callada de una vida hermosa
Y vosotras lo mismo, esposas: tened respeto a vuestros maridos para que, si el de alguna rechaza creer en el Evangelio, pueda ser ganado para Cristo sin recurrir a las palabras al ver vuestro comportamiento puro y reverente. Pedro vuelve a los problemas domésticos que el Evangelio producía inevitablemente. Sucedería muchas veces que uno de los cónyuges se convertía y el otro seguía impermeable a la llamada del Evangelio; y era inevitable que esa situación… Leer Más
1 Pedro 4: La obligación del cristiano
Así que, de la misma manera que Cristo sufrió en Su naturaleza humana, vosotros también debéis estar pertrechados con la misma convicción de que el que ha sufrido en su propia carne ha terminado para siemprq con el pecado, y en consecuencia su propósito es vivir lo que le quede de vida en la carne, no ya para obedecer, a las pasiones humanas, sino a la voluntad de Dios] Porque ya es bastante que hayáis… Leer Más
1 Pedro 5: Los ancianos de la iglesia
Así que, como un anciano más entre vosotros y testigo de los sufrimientos de Cristo y copartícipe de la . gloria que se va a revelar, exhorto a los ancianos que hay entre vosotros: Apacentad el rebaño de Dios que está a vuestro cargo, no porque os sentís obligados a hacerlo, sino por vuestra libre elección, que es como Dios quiere que lo hagáis; no por lo que podáis sacar de ello, sino con entusiasmo;… Leer Más