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Marcos 16: La comisión de la Iglesia

Cuando pasó el sábado, María de Magdala y María la madre de Santiago y Salomé compraron especias para ir a ungir el cuerpo de Jesús. Muy de madrugada el primer día de la semana, cuando estaba saliendo el sol, se dirigieron a la tumba. Iban diciéndose entre sí: ¿Quién nos rodará la piedra de la puerta de la tumba? Pero cuando levantaron la vista vieron que la piedra ya estaba quitada, aunque era muy grande. Y entraron en la tumba, y vieron a un joven sentado a la derecha, vestido con una túnica blanca larga. Se quedaron totalmente alucinadas; pero él les dijo: No os sorprendáis. ¿Estáis buscando a Jesús de Nazaret, Que fue crucificado? ¡Ha resucitado! ¡No está aquí! ¡Fijaos! Allí está el lugar en el que Le pusieron: Pero, id a decirles a Sus discípulos y a Pedro: El va por delante de vosotros a Galilea, y allí Continue

Marcos 15: El silencio de Jesús

Inmediatamente, a la. madrugada, los principales sacerdotes, juntamente con los ancianos y los maestros de la Ley -es decir, todo el Sanedrín- celebró una sesión. Maniataron a Jesús y se Le llevaron para entregársele a Pilato. Pilato le preguntó: -¿Eres Tú el Rey de los judíos? -Tú eres el que lo estás diciendo -le contestó Jesús. Los principales sacerdotes se pusieron a acusar a Jesús de muchos delitos. Pilato Le preguntó de nuevo: -¿No tienes nada que contestar? Mira de cuántas cosas Te acusan. Jesús no le contestó nada más, y Pilato estaba alucinado. Tan pronto como hubo luz del día se reunió el Sanedrín para ratificarse en las conclusiones a las que habían llegado en su reunión nocturna. No tenían poder para ejecutar la sentencia de muerte. El gobernador romano era el único que la podía dictar y ejecutar. Es Lucas el que nos cuenta lo profunda e insistente Continue

Marcos 14: Empieza el último acto

Faltaban dos días para la fiesta de la Pascua y de los Panes sin Levadura, cuando los principales sacerdotes y los maestros de la Ley estaban tratando de encontrar la forma de apresar a Jesús mediante alguna estratagema y matarle; porque decían: -Esto no hay que hacerlo durante la misma fiesta, no sea que se produzca un alboroto entre la gente. El u ltimo, denso, acto de la vida de Jesús estaba ya a punto de empezar. La fiesta de la Pascua y la de los Panes sin Levadura eran realmente dos cosas diferentes. La fiesta de la Pascua caía el 14 de Nisán, es decir, a mediados de abril. La fiesta de los Ázimos, o de los Panes sin Levadura, consistía en siete días a partir de la Pascua. La Pascua misma era una de las mayores fiestas, y se guardaba como un sábado; la de los Panes sin Continue

Marcos 13: La condenación de la Ciudad Santa

Cuando estaban saliendo del recinto del Templo, uno de Sus discípulos Le dijo a Jesús: -¡Fíjate, Maestro! ¡Qué piedras y qué edificios! Jesús le contestó: -¿Veis este gran edificio? ¡No se dejará ni una piedra sobre otra, sino que todas serán abatidas! Empezamos por las profecías de Jesús acerca del destino fatal de Jerusalén. El Templo que construyó Herodes era una de las maravillas del mundo. Se empezó a construir el 20-19 a C., y en tiempos de Jesús no estaba todavía terminado del todo. Estaba en el monte Moria. En vez de allanar la cima del monte se formó una especie de amplia plataforma levantando muros de mampostería masiva para cerrar el área total. Sobre esos muros se colocó una plataforma sostenida por pilares que distribuían el peso de la superestructura. Josefo nos dice que algunas de estas piedras tenían 40 pies de longitud por 12 de altura y Continue

Marcos 12: Rechazo y retribución

Jesús empezó de nuevo a hablarles por parábolas: – Un hombre plantó una viña; la rodeó con una valla; cavó el lagar, y construyó una torre. Luego se la arrendó a unos campesinos, y se marchó al extranjero. A su debido tiempo les envió a los arrendatarios a un siervo suyo para que le dieran su parte del producto de la viña; pero ellos se apoderaron de él, y le apalearon, y le enviaron de vuelta con las manos vacías. De nuevo les mandó a otro siervo, al que hirieron en la cabeza y trataron vergonzosamente. Todavía les mandó a un tercero, y ellos le mataron. Y así trataron a muchos otros, apaleando a algunos y matando a otros. Aún le quedaba una persona a quien podía mandar: su querido hijo. Por último se les mandó, diciéndose: «Respetarán a mi hijo.» Pero aquellos campesinos se dijeron: «Este es el heredero. Continue

Marcos 11: La llegada del Rey

Cuando iban llegando, ya cerca de Jerusalén, a Betfagué y a Betania, Jesús mandó por delante a dos de Sus discípulos diciéndoles: -Entrad en la aldea que tenéis enfrente, y, en cuanto entréis encontraréis un borriquillo atado en el que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traédmelo. Y si alguien os pregunta por qué estáis haciéndolo, decidle: «El Señor lo necesita; e inmediatamente lo devolverá.» Ellos se adelantaron, y encontraron el borriquillo atado ala entrada de una casa en plena calle, y lo desataron. Y algunos de los que estaban por allí les dijeron: -¿Qué estáis haciendo desatando el borriquillo? Y ellos les dijeron lo que Jesús les había dicho que dijeran, y los dejaron marcharse. Hemos llegado a la última etapa del viaje de Jesús. La había precedido la retirada alrededor de Cesarea de Filipo en el extremo Norte; luego habían pasado un tiempo en Galilea; habían estado después Continue

Marcos 10: En la enfermedad y en la salud

Al salir de allí, Jesús llegó a las montañas de Judasa y al distrito de Transjordania, y las multitudes volvieron otra vez a reunirse con Él. Como era Su costumbre, Jesús Se puso a enseñarles otra vez. Algunos fariseos se dirigieron a Él y Le preguntaron si le estaba permitido legalmente a uno divorciarse de su mujer. Se lo preguntaban para tentarle. Jesús les preguntó a Su vez: -¿Qué mandamiento os dejó Moisés? Moisés permitía al hombre divorciarse con sólo escribir un documento de divorcio Le contestaron. -Fue para salir al paso de vuestra dureza de corazón por lo que él os escribió ese mandamiento -les contestó Jesús-. En el principio de la Creación, Dios hizo al varón y a la hembra. Esta es la razón de que un hombre deje a su padre y a su madre y se una a su mujer, y los dos formen una nueva Continue

Marcos 9: La Gloria de la cumbre

Seis días después, Jesús Se llevó a Pedro, Santiago y Juan a una montaña alta, solos ellos. Y Jesús cambió de aspecto en su presencia: Su ropa se volvió radiante, extraordinariamente blanca, tanto que no hay lavador en el mundo que la pueda poner tan blanca. Y se les aparecieron Elías y Moisés hablaba con Jesús. Pedro Le dijo a Jesús: ¡Maestro, qué estupendamente se está aquí! ¡Hagamos tres cabañuelas: una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías! Cuando dijo eso no sabía lo que estaba diciendo, porque los discípulos estaban llenos de temor. Y entonces les sobrevino una nube que los cubrió con su sombra, y se oyó una voz que venía de la nube: -¡Este es Mi Hijo amado! ¡Oídle a Él! E inmediatamente, cuando miraron a su alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, Que era el único que estaba con ellos. Nos Continue

Marcos 8: Compasión y desafío

Por aquel tiempo, cuando se había reunido otra vez una gran multitud, y no tenían nada que comer, Jesús llamó a Sus discípulos y les dijo: -Se Me conmueve el corazón de lástima por la multitud, porque ya llevan conmigo tres días y no tienen nada de comer. Si los despido para que se vayan a sus casas en ayunas, se desmayarán por el camino; y algunos de ellos han venido de muy lejos. Los discípulos de Jesús Le contestaron: -¿Dónde se podría encontrar pan para satisfacerlos en un descampado como este? -¿Cuántos panes tenéis? -les preguntó Jesús. -Siete -Le contestaron. Jesús mandó que la multitud se sentara en el suelo. Tomó los siete panes, dio gracias a Dios por ellos, y los partió en trozos, y se los pasó a Sus discípulos para que los repartieran entre la gente. Así que ellos los repartieron entre la multitud. Y también Continue

Marcos 7: Limpio e inmundo

También se Le acercaron a Jesús los fariseos, y algunos maestros de la Ley que habían bajado de Jerusalén. Vieron a algunos de Sus discípulos comer sin tener las manos ceremonialmente limpias, es decir, que no se las habían lavado como estaba prescrito; porque los fariseos, y todos los judíos que observan la tradición de los antepasados, no comen sin antes lavarse las manos ritualmente usando los puños como manda la ley; y cuando vuelven del mercado no comen sin antes bañarse de cuerpo entero; y tienen otras muchas tradiciones que observan en relación con los lavatorios de tazas y jarras y cacharros de bronce. La diferencia que había entre Jesús y los fariseos y los maestros de la Ley, y la discusión que tuvo con ellos y que se relata en este capítulo tienen una importancia tremenda, porque nos muestran la esencia misma y la raíz de la divergencia Continue