Archives for Lucas

Lucas 14: Bajo el escrutinio de gente Hostil

Un cierto sábado ocurrió que Jesús fue a comer a casa de un hombre importante que era fariseo, es decir, de los que le acechaban continuamente. Y, mira por dónde, estaba allí, precisamente enfrente de Jesús, un hidrópico. Jesús se dirigió en primer lugar a los intérpretes de la ley y a los fariseos para preguntarles: -¿Está permitido curar en sábado, o no? Ellos no le contestaron. Y entonces Jesús cogió y curó al enfermo, y luego le dijo que se fuera. Después se dirigió a los demás, y les dijo: -¿A que cualquiera de vosotros, si se le cae un burro o una vaca en un pozo, lo saca a toda prisa aunque sea sábado? Y no le podían decir que no. En los evangelios hay siete situaciones en las que Jesús curó en sábado. En Lucas ya hemos estudiado el relato de la curación de la suegra de Continue

Lucas 13: El sufrimiento y el pecado

Por entonces estaban allí unos que le contaron a Jesús la matanza que había ordenado Pilato de ciertos galileos, cuya sangre se mezcló con la de los sacrificios que habían ido a ofrecer. Jesús les dijo: -¿Creéis que a esos galileos les pasó todo aquello porque eran más pecadores que el resto de los galileos? Pues Yo os digo que no. Más aún: os advierto que si no cambiáis de vida, todos vais a sucumbir lo mismo que ellos. ¿O creéis que la torre de Siloé les cayó encima a aquellos dieciocho, y los mató, porque habían acumulado más culpas que todos los demás habitantes de Jerusalén? Pues Yo os digo que no; y os lo advierto: si no cambiáis de vida, todos vais a sucumbir exactamente igual. Aquí se hace referencia a dos desastres de los que no tenemos otra información, así es que no podemos más que hacer Continue

Lucas 12: El credo del valor y la confianza

En otra ocasión se había reunido una multitud de decenas de millares de personas, hasta tal punto que se atropellaban unos a otros. Para empezar, Jesús se puso a decirles a sus discípulos: -Tened cuidado de que no se os pegue la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Lo que está encubierto acaba por descubrirse, y lo que está escondido acaba por saberse. Así que todo lo que se ha susurrado a escondidas se oirá a la luz del día, y lo que se ha dicho dicho al oído en las habitaciones privadas se voceará desde las azoteas. Pero os tengo que advertir de una cosa, amigos: No les tengáis miedo a los que no pueden hacer más que matar el cuerpo. Os descubriré a Quién debéis temer: AL Que, después de quitar la vida, tiene poder para arrojaros al infierno. A Ese es a Quien debéis temer. Continue

Lucas 11: Enséñanos a orar, Pedid y recibiréis

Sucedió una vez en cierto lugar que Jesús estuvo orando algún tiempo y, cuando acabó, le dijo uno de sus discípulos: -Señor, enséñanos a orar, como hizo Juan con sus discípulos. Jesús les dijo: -Cuando os pongáis a orar, decid: «¡Oh Padre!, que tu nombre sea tratado con reverencia. – Venga tu Reino. – Danos cada día el alimento que necesitamos. – Y perdónanos nuestros pecados, como también nosotros perdonamos a todos los que nos fallan. – Y no nos dejes a merced de duras pruebas.» Era costumbre que los rabinos enseñaran a sus discípulos una oración sencilla para uso frecuente. Juan el Bautista lo había hecho con sus discípulos, y ahora le pedían a Jesús los suyos que Él también les enseñara una oración. Aquí tenemos la versión de la Oración Dominical que nos da Lucas. Es más corta que la de Mateo, pero nos enseña todo lo que Continue

Lucas 10: Obreros para la cosecha

Después de lo que queda dicho, Jesús nombró a otros setenta, a los que mandó por delante de dos en dos a todos los pueblos y caseríos que Él se proponía visitar; y les decía: -La cosecha promete ser grande, pero todavía hay muy pocos obreros. Pedidle al Señor de la cosecha que mande más obreros a su campo: ¡Hala, en marcha! Yo os envío como a corderos a una manada de lobos. No llevéis bolsa, ni mochila, ‹ni sandalias; y no os paréis en el camino a saludar a nadie. Cuando entréis en una casa, decid: «¡A la paz de Dios!»; y si vive allí algún hijo de paz recibirá vuestro saludo; y si no, la bendición que habéis echado se volverá a vosotros. Parad en la misma casa todo el tiempo que estéis en ese lugar, comiendo y bebiendo lo que os den, porque el obrero se merece Continue

Lucas 9: Los emisarios del Rey

Jesús reunió a los Doce, y les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para curar enfermedades, y los envió a proclamar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos. Y les dijo: No llevéis nada para el camino, ni siquiera un bastón, o una bolsa, o pan, o dinero. No llevéis tampoco una muda. Parad en la primera casa en que entréis hasta que os marchéis de aquel lugar. Si no hay nadie en un pueblo que os acoja, marchaos de allí sacudiendo el polvo de vuestros pies, para que se den cuenta de lo serio que es lo que han hecho. Así es que fueron a recorrer todas las aldeas, dándoles la Buena Noticia y curando a los enfermos por todas partes. Cuando el tetrarca Herodes se enteró de lo que estaba pasando, no sabía cómo tomarlo, porque circulaban muy diversas versiones; unos decían Continue

Lucas 8: De Camino

Después de aquello, Jesús fue recorriendo todos los pueblos y aldeas, predicando y proclamando la Buena Noticia del Reino de Dios. Los Doce le acompañaban; y también un grupo de mujeres a las que Jesús había sanado de malos espíritus y de enfermedades. Entre ellas estaban: María, a la que todos llamaban la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, que era la mujer de Cusa, uno de los secretarios de hacienda del rey Herodes; Susana, y otras muchas, que contribuían con su dinero a subvenir a las necesidades de Jesús y sus compañeros. El tiempo que veíamos que se acercaba, ya ha llegado: Jesús está siempre de camino. Ya no le están abiertas las sinagogas, como antes. Jesús había empezado, como si dijéramos, en la iglesia, donde esperaría encontrar una audiencia interesada y receptiva cualquiera que llegara con un mensaje de Dios. En vez de la bienvenida, Continue

Lucas 7: La Fe de un soldado

Cuando Jesús acabó de decirle al pueblo todo lo que quería enseñarle, se fue a Capernaum. Había allí un centurión romano que tenía un esclavo al que quería mucho, que estaba gravemente enfermo y a punto de morir. Cuando oyó hablar de Jesús, le envió un grupo de judíos respetables para pedirle a Jesús que fuera a su casa y le salvara la vida a su esclavo. Ellos se dirigieron a Jesús sin pérdida de tiempo para transmitirle el ruego del centurión, y añadieron: -Se merece que le hagas este favor, porque nos tiene afecto a los judíos y nos ha construido una sinagoga. Jesús se puso en camino con ellos, y no estaba ya lejos de la casa cuando el centurión le mandó a unos amigos suyos con otro recado: -Señor, no te molestes en venir, porque no me merezco que entres en mi casa; y si no me Continue

Lucas 6: La creciente oposición

Un sábado sucedió que Jesús iba pasando entre los sembrados con sus discípulos, y ellos se pusieron a arrancar espigas y a restregarlas con las manos y a comérselas. Entonces dijeron los fariseos: -¿Cómo es que hacéis lo que ley prohíbe hacer en sábado? -¿Es que no habéis leído -respondió Jesús- lo que hizo David cuando él y sus amigos tenían hambre? Dice la Escritura que entró en la casa de Dios, y cogió los panes sagrados que se ofrecían a Dios, que sólo podían comer los sacerdotes, y comió y les dio también a los que estaban con él. La autoridad del Hijo del Hombre se extiende también al sábado. Este es el primero de dos incidentes en los que vemos que la oposición a Jesús ya estaba saliendo a la luz, y que lo que tenían en contra de El era que quebrantaba las leyes tradicionales del sábado. Continue

Lucas 5: Condiciones para un milagro

Jesús estaba en pie a la orilla del lago de Genesaret, y el gentío le apretujaba en su deseo de escuchar la Palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que habían traído a la orilla; los pescadores habían bajado a tierra y estaban lavando las redes. Jesús se subió a una de las barcas, la que era de Simón, y le pidió que la separara un poco de la orilla; entonces se sentó, y siguió enseñando a la gente desde la barca. Cuando terminó lo que estaba diciendo le dijo a Simón: -Rema hacia lo hondo y echa las redes para pescar. -Maestro -le replicó Simón , hemos estado faenando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, ya que me lo dices, voy a echar las redes. Y cuando lo hicieron, se les llenaron las redes hasta tal punto que parecía que iban a romperse. Hicieron señas a Continue