Archives for Gálatas

Gálatas 6: Sobrellevando las cargas

Hermanos, si se sorprende a alguna persona en algún desliz moral, vosotros, los que os mantenéis bajo el control del Espíritu, debéis corregirla con espíritu de amabilidad; y, al hacerlo, tened presente que podíais haber sido vosotros mismos los que hubierais sido tentados. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la Ley de Cristo. Porque, si alguno se considera importante aunque no tenga ninguna importancia, se está engañando a sí mismo con sus propias fantasías. Que cada persona someta a prueba su propia obra, y así cualquier base para el orgullo que tenga, será en relación consigo mismo, y no en comparación con otros. Que cada palo aguante su vela. Pablo conocía muy-bien los problemas que surgen en cualquier sociedad cristiana. Las buenas personas también resbalan. La palabra que usa Pablo (paráptóma) no quiere decir un pecado consciente, sino un resbalón como el que podría dar Continue

Gálatas 5: La relación personal

Fijaos bien en que soy yo, Pablo, el que os estoy hablando; y os digo que, si os circuncidáis, Cristo no os sirve para nada. De nuevo, doy mi palabra a todo el que se circuncide, que está obligado a cumplir toda la Ley. Vosotros, los que tratáis de poneros en relación con Dios mediante el legalismo, os habéis colocado en una posición en la que habéis hecho que sea totalmente ineficaz todo lo que Cristo hizo por vosotros. Habéis caído de la Gracia. Porque es por el Espíritu y por la fe por lo que nosotros aguardamos anhelantes la esperanza de estar en la debida relación con Dios. Porque en Jesucristo, no tiene la menor importancia el que uno esté circuncidado o no. Lo que realmente importa es la fe que actúa por medio del amor. Vosotros corríais bien. ¿Quién os ha comido el coco para que dejéis de Continue

Gálatas 4: Los días de la niñez

Esto es lo que quiero decir: Mientras el heredero es un niño, no se diferencia en nada de un esclavo, aunque es el amo de todo; pero está bajo el control de mayordomos y supervisores hasta que llega el día que ha fijado su padre. Eso es lo que sucede con nosotros: Cuando éramos niños, estábamos sujetos al conocimiento elemental que este mundo puede proveer. Pero, cuando llegó la plenitud del tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, con el propósito de redimir a los que estábamos sujetos a la Ley, para que fuéramos adoptados como hijos. Porque sois hijos, Dios envió el Espíritu de Su Hijo a nuestros corazones, que clama: «¡Abba! ¡Padre!» Por consiguiente, ya no eres un esclavo, sino un hijo; y como hijo, heredero, que es lo que Dios te ha hecho. En el mundo antiguo, el proceso del Continue

Gálatas 3: El don de la gracia

¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os ha echado mal de ojo, precisamente a vosotros, ante cuyos ojos Jesucristo fue presentado sobre Su Cruz? Decidme simplemente esto: ¿Recibisteis el Espíritu por hacer las obras que establece la Ley, o porque escuchasteis y creísteis? ¿Es que os habéis vuelto tan torpes? Después de empezar vuestra experiencia de Dios en el Espíritu, ¿ahora vais a tratar de completarla haciendo que dependa de lo que pueda hacer la naturaleza humana? ¿Es que no os ha servido para nada la experiencia tremenda que habéis tenido, que vais a desprenderos de ella sin recibir nada a cambio? El que os dio tan generosamente el Espíritu y obró maravillas entre vosotros, ¿lo hizo porque vosotros producíais las obras que establece la Ley, o porque oísteis y creísteis? ¿No os sucedió exactamente lo mismo que a Abraham? Abraham confió en Dios, y fue eso lo que se le contó Continue

Gálatas 2: Uno que no se dejaba intimidar

Catorce años después subí otra vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también conmigo a teto. Subí a consecuencia de un mensaje que había recibido directamente de Dios; y les presenté el Evangelio que tengo costumbre de predicar entre los gentiles, porque no quería pensar que el trabajo que estaba tratando de hacer y que había hecho no iba a servir para nada. Esto lo hice en una conversación privada con los que eran más considerados en la Iglesia. Pero, ni siquiera a Tito, que estaba conmigo y que era griego, le obligaron a circuncidarse. Es cierto que trataron de circuncidarle para complacer a algunos falsos hermanos que se habían introducido furtivamente en nuestra comunidad, y habían incorporado a nuestra compañía para espiar la libertad que disfrutamos en Cristo, porque deseaban reducirnos a su propio estado de esclavitud. Pero no les rendimos sumisión ni por un instante. Permanecimos firmes para que Continue

Gálatas 1: El esclavo de Cristo no busca la aprobación de la gente

Estoy de lo más sorprendido de que hayáis desertado tan rápidamente del Que os llamó por la Gracia de Cristo y os hayáis pasado tan pronto a un evangelio diferente, que no es en realidad un evangelio ni nada que se le parezca. Lo que ha sucedido de hecho es que algunos hombres han trastocado toda vuestra fe, y se proponen darle la vuelta al Evangelio de Cristo. Pero si alguien os predicara un evangelio distinto del que habéis recibido, aunque fuéramos nosotros mismos o hasta un ángel del Cielo, ¡que se vaya al infierno! ¿Es que estoy tratando de congraciarme con la gente, o con Dios? ¿O estoy tratando de complacer a la gente? Si después de todo lo que me ha sucedido todavía estuviera buscando la aprobación de la gente, no llevaría en mi cuerpo la divisa de esclavo de Cristo. La verdad fundamental que se esconde en Continue

Introducción a la carta a los gálatas

El ataque contra Pablo Alguien ha comparado la Carta a los Gálatas con una espada flamígera en la mano de un gran esgrimidor. Tanto Pablo como su Evangelio eran objeto de ataque. Si ese ataque hubiera triunfado, el Cristianismo no habría pasado de ser otra secta judía, dependiente de la circuncisión y de la observancia de la ley mosaica, en lugar de ser la religión de la Gracia. Es extraño pensar que, si los oponentes de Pablo se hubieran salido con la suya, el Evangelio habría sido exclusivamente para los judíos, y nosotros no habríamos tenido nunca la oportunidad de conocer el amor de Cristo. El ataque al apostolado de Pablo No es posible tener una personalidad relevante y un carácter fuerte como los de Pablo sin encontrar oposición; ni tampoco es posible que un hombre dirija una revolución del pensamiento religioso como hizo él, sin ser objeto de ataque. Continue