Archives for Efesios

Efesios 6: Padres e hijos

Hijos e hijas, obedeced a vuestros padres y madres como corresponde entre cristianos. «Honra a tu padre y a tu madre -que es el primer mandamiento que conlleva una promesa- , para que te vaya bien y tu vida alcance su plenitud en la Tierra. » Padres, no hagáis de rabiar a vuestros hijos, sino educadlos con la disciplina y exhortación del Señor. Si la fe cristiana hizo mucho por las mujeres, como ya hemos visto, aún hizo más por los niños. La civilización romana contemporánea de Pablo incluía algunos aspectos que les hacían la vida muy peligrosa a los niños. (i) Existía la patria potestas romana, el poder del padre. Bajo la patria potestas, un padre romano tenía un poder absoluto sobre su familia. Podía venderlos como esclavos, hacerlos trabajar en sus tierras hasta con cadenas, podía castigarlos como quisiera, e incluso condenarlos a muerte. Además, el poder del Continue

Efesios 5: Siguiendo el ejemplo de Dios

Debéis seguir el ejemplo de Dios de la manera que los hijos bien amados siguen el de sus padres. Debéis vivir en el amor de la manera que Cristo os amó y Se dio a Sí mismo a Dios en sacrificio y ofrenda, un sacrificio que fue el aroma de un perfume agradable a Dios. De la inmoralidad sexual y de la manera sucia de vivir y de los deseos insaciables, ni siquiera habléis entre vosotros; no trae ningún provecho al pueblo consagrado a Dios el hablar de esas cosas. Así que ni se mencione una conducta vergonzosa. Que no haya entre vosotros conversaciones intrascendentes ni chistes que no tienen ninguna gracia, porque estas son cosas que no corresponden a ‹ personas como vosotros. Sea vuestro hablar más bien una agradecida alabanza a Dios. Ya sabéis muy bien y estáis percatados de que ninguno que sea inmoral sexual, o que Continue

Efesios 4: Fieles a nuestra vocación

Así es que yo, el prisionero del Señor, os insisto en que os comportéis de una manera que sea digna de la vocación que habéis recibido. Os exhorto a que os conduzcáis con toda humildad, y amabilidad, y paciencia. Os exhorto a que os soportéis unos a ‹otros con amor. Os exhorto encarecidamente a que conservéis esa unidad que el Espíritu Santo puede producir, uniendo las cosas en paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, de la misma manera que habéis sido llamados con una sola y misma esperanza de vuestra vocación. No hay más que un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, Que está por encima de todos y a través de todos y en todos. A cada uno de vosotros se le ha dado la gracia según la medida del don gratuito de Cristo. Por eso dice Continue

Efesios 3: La cárcel y los privilegios

Para comprender el fluir del pensamiento de Pablo en este pasaje hay que advertir que los versículos 2-13 forman un largo paréntesis. Por esta causa, en el versículo 14, vuelve a retomar y reanudar el tema que inició en el versículo 1, Por esta causa. Se ha dicho que Pablo tenía la costumbre de « desviarse en una palabra.» Una sola palabra o idea podía hacer que el pensamiento se le fuera por la tangente. Cuando habla de sí mismo como «preso de Jesucristo,» eso le hace pensar en el amor universal de Dios, y en la parte que a él le corresponde de hacer llegar ese amor a los gentiles. En los versículos 2-13, el pensamiento sigue esa bifurcación, y en el versículo 14 vuelve a lo que quería decir antes. Es por esta causa por lo que yo, Pablo, el preso de Jesucristo por amor a vosotros los Continue

Efesios 2: La vida sin Cristo y la gracia de Dios

Cuando estabais muertos en vuestros pecados y transgresiones, esos pecados y transgresiones en los que vivíais en un tiempo, viviendo la vida de la manera que la vive esta edad presente del mundo, viviendo la vida como dicta el que gobierna el poder del aire, ese espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia y en un tiempo todos nosotros también vivíamos la misma clase de vida que esos hijos de desobediencia, una vida en la que nos encontrábamos a merced de los deseos de nuestra naturaleza inferior, una vida en la que seguíamos los deseos de nuestra naturaleza inferior y nuestros propios designios, una vida en la que, por lo que se refiere a la naturaleza humana, no merecíamos nada más que la ira de Dios, lo mismo que todos los demás- . Aunque éramos todos así, digo, Dios, Que es rico en misericordia, y a causa del Continue

Efesios 1: El propósito de Dios

Esta es una carta de Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a todos los consagrados a Dios que viven en Éfeso y que son fieles a Jesucristo: ¡Gracia sea a vosotros y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo! Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con todas las bendiciones espirituales que no se pueden encontrar nada más que en el Cielo, de la misma manera que nos eligió en Sí mismo antes de la creación del mundo para que fuéramos santos e irreprensibles delante de Él. El decidió en Su amor antes que empezara el tiempo adoptarnos por medio de Jesucristo como Suyos, en el buen propósito de Su voluntad, para que todos alaben la gloria del don generoso que nos ha dado gratuitamente en el Amado. Porque es en Él en Quien tenemos la liberación que Continue

Introducción a La carta a los efesios

La carta más excelente Es un hecho reconocido por todos que la Carta a los Efesios ocupa un lugar muy elevado en la literatura devocional y teológica de la Iglesia Cristiana. Se la ha llamado, y con razón, « La Reina de las Epístolas.» Para muchos es sin duda la cima más alta del pensamiento del Nuevo Testamento. Cuando John Knox, el gran reformador escocés, estaba llegando al final de su vida, el libro que se le leía más frecuentemente era Sermones sobre la Carta a los Efesios, de Juan Calvino. Coleridge decía que Efesios era «la composición humana más divina.» Y añadía: «Abarca, en primer lugar, aquellas doctrinas que son características del Cristianismo; y, seguidamente, aquellos preceptos que le son comunes con la religión natural.» Efesios ocupa un lugar especialísimo en la correspondencia paulina. Y, sin embargo, nos plantea algunos problemas insoslayables, que no son invención de las mentes Continue