Archives for Apocalipsis

Apocalipsis 22: El río de la vida

Y me mostró el río del agua de la vida, reluciente como cristal, que salían del trono de Dios y del Cordero, en medio de la calle de la ciudad. Y a ambos lados del río estaba el árbol de la vida, que produce doce clases de frutos, dando su fruto de acuerdo con cada mes; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Hasta ahora se ha dado la descripción del exterior de la Santa Ciudad; ahora la escena se traslada al interior. Primero, está el río del agua de la vida. Este cuadro refleja muchos pasajes del Antiguo Testamento. En su trasfondo se encuentra el río que regaba el Huerto del Edén haciéndolo fructífero (Génesis 2:8-16). Aún más cerca se encuentra la descripción de Ezequiel del río que salía del templo (Ezequiel 47:1-7). El salmista canta al río cuyas corrientes alegran la Ciudad de Continue

Apocalipsis 21: La nueva creación

Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido; y el mar dejará de existir. Juan ha visto la suerte de los malvados, y ahora ve la de los bienaventurados. El sueño de unos cielos nuevos y una tierra nueva estaba profundamente arraigado en el pensamiento judío. «Porque he aquí -le dijo Dios a Isaías- que Yo crearé nuevos cielos y nueva tierra. De los pasados no habrá memoria, ni volverán al pensamiento» (Isaías 65:17). Isaías habla de los cielos y la tierra nuevos que Dios hará, en los que la vida será un continuo acto de adoración (Isaías 66:22). Esta idea es igualmente firme entre los dos Testamentos. Es la promesa de Dios: « Transformaré los cielos, haciéndolos una bendición y una luz eternas; y transformaré la tierra y la haré bendición» (Henoc 45:4). Habrá una nueva creación que Continue

Apocalipsis 20: Los mil años

Y vi bajar del Cielo a un ángel que tenía la llave del abismo y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y le encadenó para mil años, y le arrojó al abismo, le encerró y le puso un sello para que no pudiera engañar a las naciones hasta que se cumplieran los mil años. Después de ese tiempo debe ser puesto en libertad por un poco de tiempo. Y vi tronos, en los que estaban sentados los que habían recibido el derecho de juzgar. Y vi las almas de los que habían sido decapitados por causa de su testimonio de Jesús y por causa de la Palabra de Dios, y los que no habían dado culto a la bestia ni a su imagen, y los que no habían recibido la marca en la frente o en la Continue

Apocalipsis 19: El tedéum de los ángeles

Después de estas cosas oí algo que sonaba como la gran voz de una gran multitud en el Cielo, que decía: – ¡Aleluya! ¡La salvación y la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios, porque Sus juicios son auténticos y justos, porque ÉL ha juzgado ala gran ramera que corrompía el mundo con su fornicación, y ha vengado en ella la sangre de Sus siervos! En la descripción de la destrucción total de Babilonia aparecen las palabras: «¡Alégrate sobre ella, oh Cielo, oh santos y apóstoles y profetas, porque Dios ha dictado sentencia a vuestro favor contra ella!» (Apocalipsis 18:20). Aquí tenemos el regocijo que se ha llamado. Empieza con el grito de una amplia multitud en el Cielo. Ya nos hemos encontrado dos amplias multitudes en el Cielo: la de los mártires, en 7:9, y la de los ángeles, en 5:11. Aquí se trata muy probablemente de la Continue

Apocalipsis 18: La endecha por Roma

Después vi a otro ángel que descendía del Cielo. Tenía una gran autoridad, y la tierra se iluminó con su gloria. Y dio grandes voces diciendo: -¡Caída, caída es Babilonia la Grande! ¡Se ha convertido en una guarida de demonios, y en una fortaleza de espíritus inmundos, y en un albergue de toda clase de pájaros inmundos y repugnantes, porque las naciones han bebido del vino de la ira de su fornicación, y los reyes de la tierra han cometido fornicación con ella, y los comerciantes de la tierra se han enriquecido con la riqueza de sus lascivias! En este capítulo tenemos una forma de literatura profética, corriente en los libros proféticos del Antiguo Testamento. Es lo que se llama una «Endecha», el lamento por la ciudad de Roma. Citemos algunos paralelos del Antiguo Testamento. En Isaías 13:19-22 tenemos la endecha por la antigua Babilonia: Y Babilonia, la más hermosa Continue

Apocalipsis 17 La caída de roma

Uno de los siete ángeles, los que tenían las siete copas, se acercó a mí y me dijo: -Ven aquí, y te mostraré el juicio de la gran Ramera que está asentada sobre muchas aguas, con la que los reyes de la tierra han cometido fornicación, y con el vino de cuyo adulterio se han emborrachado los habitantes de la tierra. Y me llevó en el Espíritu a un lugar desierto, donde vi a una mujer sentada sobre una bestia es carlata, que estaba llena de nombres que eran insultos a Dios, y que tenía siete coronas y diez cuernos. La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y engalanada con oro y joyas y perlas. Tenía en la mano una copa de oro llena de abominaciones y cosas impuras de su fornicación. Y tenía escrito en la frente un nombre cuyo sentido era secreto excepto para los que estaban Continue

Apocalipsis 16: Las siete copas de la ira de Dios

Y oí una gran voz desde el Cielo que les decía a los siete ángeles: -¡Id a derramar sobre la Tierra las siete copas de la ira de Dios! EL primer ángel fue a derramar su copa sobre la Tierra, y se produjo una epidemia de úlceras malignas y purulentas en las personas que tenían la señal de la bestia y adoraban su imagen. EL segundo derramó su copa sobre el mar; y se convirtió en sangre como la de un muerto, y murieron todos los animales del mar. El tercero derramó su copa sobre los ríos y las 5 fuentes de agua, y se convirtieron en sangre.  Y oí decir al ángel del agua: -¡Tú eres justo, El Que eres y EL Que eras, oh Santo, porque has hecho este juicio! Porque derra maron la sangre de los consagrados a Dios y de los profetas, Tú les has dado Continue

Apocalipsis 15: Los que han vencido con Cristo

Y vi otra señal en el Cielo, grande y maravillosa: había siete ángeles con las siete plagas finales en las que alcanza su clímax la ira de Dios. Y vi lo que no puedo llamar más que un mar de vidrio mezclado con fuego, al lado del cual vi que estaban de pie los que habían salido victoriosos en su lucha con la bestia y con su imagen y con el número de su nombre. Se habría creído que Juan se podía haber detenido después de hablar de la siega del juicio; pero tiene todavía mucho que decir -de los horrores finales, del reinado de mil años de los santos, de la batalla final y de la bienaventuranza final. Ya ha hablado de los siete sellos iniciales; del toque de las siete trompetas; y ahora debe hablar del derramamiento de las siete copas postreras de la ira de Dios. Su Continue

Apocalipsis 14: Los que son del padre

Fijaos, al Cordero, Que estaba de pie en el monte de Sión, y había con Él ciento cuarenta y cuatro mil que tenían escrito en la frente Su nombre y el nombre de Su Padre. La siguiente visión de Juan se abre con el Cordero de pie en triunfo en el Monte de Sión, y con Él los ciento cuarenta y cuatro mil de los que leímos en el capítulo 7. Están marcados en la frente con Su nombre y el de Su Padre. Ya hemos pensado acerca del sentido de la señal, pero debemos considerarlo de nuevo. En el mundo antiguo, la marca que se le hubiera puesto a una persona quería decir por lo menos una de cinco cosas. (i) Podía representar la propiedad. A menudo se marcaban los esclavos con un hierro candente como se hace con el ganado. Los que están en compañía con el Cordero Continue

Apocalipsis 13: El poder de la bestia

Vi una bestia que subía del mar. Tenía diez cuernos y siete cabezas; y tenía diez coronas en los cuernos; y vi en sus cabezas nombres blasfemos. La bestia que vi era como un leopardo, con zarpas como de león y boca como de león; y el dragón delegó en ella su poder y trono y gran autoridad. Vi que una de sus cabezas parecía como si estuviera herida de muerte; pero la herida mortal se le había curado. La Tierra entera fue atraída por la admiración a la bestia; y adoraron al dragón que había delegado su autoridad en la bestia; y dieron culto a la bestia. Y decían: -¿Quién hay como la bestia? ¿Quién podrá hacerle la guerra? Y se le dio una boca que proclamaba pretensiones arrogantes y blasfemas; y se le dio autoridad para seguir haciéndolo cuarenta y dos meses. Abría la boca para lanzar blasfemias Continue