Archives for Segunda de Reyes

2 de Reyes 1: Elías y la palabra profética para el rey herido, Ocozías de Israel

2 de Reyes 1:1 Después de la muerte de Achâb rebelóse Moab El segundo libro de Reyes inicia el relato donde lo deja 1 Reyes, debido a que originalmente formaban parte del mismo manuscrito. Ocozías , octavo monarca del reino del norte, Israel, cayó por una ventana y recibió severas contusiones. Tan malvado e idólatra como su padre Acab y su madre Jezabel, Ocozías intentó consultar al dios local de la fertilidad, Baal – zebub , sobre las heridas que había recibido. Ya que 1 y 2 Reyes fueron originalmente un solo libro, 2 Reyes continúa donde 1 Reyes termina.
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2 de Reyes 2: Eliseo sucede a Elías

2 de Reyes 2:1 Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal. Gilgal estaba al este de Jericó, cerca de río Jordán. 2 de Reyes 2:2 Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el. De alguna manera Eliseo sabía que Elías pronto partiría de este mundo, y estaba determinado a seguirle hasta el final. Elías había llamado a Eliseo para que asumiera sus responsabilidades como
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2 de Reyes 3: El reino malo de Joram en Israel

2 de Reyes 3:1 Joram hijo de Acab comenzó a reinar en Samaria sobre Israel el año dieciocho de Josafat rey de Judá; y reinó doce años. Cuando Joram (1.17) comenzó a reinar en Israel, Mesa rey de Moab rehusó pagarle tributo. Moab era hijo de Lot, sus descendientes se convirtieron en vecinos de Israel y vivían al este del Mar Muerto. Esta gente había sido subyugada por Omri y pagaba tributo a los reyes de Israel. 2 de Reyes 3:2 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, aunque no como su padre y su madre; porque quitó
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2 de Reyes 4: Milagros de Elias y Eliseo

2 de Reyes 4:1 Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. El historiador judío Josefo explica que esta mujer en necesidad era la viuda del profeta Abdías. A la gente pobre o a los deudores se les permitía pagar sus deudas vendiéndose a sí mismos o a sus hijos como esclavos. Dios ordenó a los ricos y a los acreedores que no se aprovecharan
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2 de Reyes 5: Eliseo y Naamán

2 de Reyes 5:1 Naamán, general del ejército del rey de Siria,[a] era un hombre que gozaba de gran prestigio delante de su señor, quien lo tenía en alta estima, pues por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este un hombre valeroso en extremo, pero leproso. Aparentemente, los sirios no ponían en cuarentena a los leprosos. Naamán, el general sirio, era un buen hombre, y aparentemente su lepra no fue resultado de injusticia alguna que hubiera cometido. De ahí que este episodio nos ofrezca algunas nociones prácticas sobre el proceso de la sanidad divina, cuando la
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2 de Reyes 6: Eliseo recupera el hacha hundida

2 de Reyes 6:1 Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: –Mira, el lugar en que vivimos contigo es estrecho para nosotros. 2 de Reyes 6:2 Vayamos ahora al Jordán, tomemos cada uno una viga y hagamos allí un lugar donde habitar. –Id, pues –respondió Eliseo. 2 de Reyes 6:3 –Te rogamos que vengas con tus siervos –dijo uno. –Iré –respondió él. 2 de Reyes 6:4 Se fue, pues, con ellos y, cuando llegaron al Jordán, cortaron la madera. 2 de Reyes 6:5 Pero aconteció que mientras uno derribaba un árbol se le cayó el hacha al agua, y
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2 de Reyes 7: Oíd la palabra de Jehová

2 de Reyes 7:1 Dijo entonces Eliseo: –Oíd la palabra de Jehová: Así dijo Jehová: “Mañana a estas horas valdrá un siclo el seah de flor de harina, y un siclo dos seahs de cebada,[a] a la puerta de Samaria”. En el momento culminante de la hambruna descrita en el cap. 6, Eliseo profetizó que pronto el Señor le pondría fin. 2 de Reyes 7:2 Un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios y le dijo: –Si Jehová abriera ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Él dijo: –Tú lo verás con tus
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2 de Reyes 8: La sunamita recupera sus bienes

2 deReyes 8:1 La sunamita recupera sus bienes. Habló Eliseo con aquella mujer a cuyo hijo él había revivido, y le dijo: «Levántate, vete tú y toda tu casa a vivir donde puedas, porque Jehová ha llamado al hambre, la cual vendrá sobre la tierra por siete años». Esta historia aparentemente sucedió antes que los hechos registrados en el capítulo 5, porque los siete años de hambruna supuestamente terminaron antes de que Giezi fuera castigado con lepra. Esto muestra la preocupación a largo plazo de Elías por esta viuda y hace un contraste entre su ministerio público milagroso y su
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2 de Reyes 9: Jehú es ungido rey de Israel

2Re 9:1 Jehú es ungido rey de Israel Entonces el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetas y le dijo: «Ciñe tu cintura, toma esta redoma de aceite[d] en tus manos y ve a Ramot de Galaad. Jehú poseía las cualidades básicas para que tuviera gran éxito. Es más, desde la perspectiva humana fue un rey exitoso. Su familia fue la que más gobernó en el reino del norte. Dios se valió de él como instrumento para castigar la malvada dinastía de Acab, y atacó valientemente la adoración a Baal. Se acercó mucho a ser el
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2 de Reyes 10: Jehú extermina la casa de Acab

2 de Reyes 10:1 Jehú extermina la casa de Acab. Acab tenía en Samaria setenta hijos,[a] así que Jehú escribió cartas y las envió a Samaria a los principales de Jezreel, a los ancianos y a los tutores de los hijos de Acab, diciendo:[b] Prontamente, Jehú se puso en marcha para cumplir el mandato divino de acabar con la casa de Acab. Ejecutó a los setenta hijos de Acab (sus descendientes en Samaria), mató a los cuarenta y dos hermanos (parientes) de Ocozías, y por último exterminó al resto de la familia de Acab en Samaria. Todo esto como castigo
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