Archives for Historias y Reflexiones

El borracho de nacimiento

Se llamaba Juan, pero se le conocía con el apodo del título porque su padre y su madre habían sido tan borrachos como él. Se casó con una mujer buena. Esto le llevaba a reflexionar Haciendo propósitos de enmienda cada vez que estaba sobrio, qué era solamente las quincenas que pasaba en la cárcel. Un día entró en un salón Del ejército de Salvación y oyó a los que daban testimonio de liberación de sus pecados por la fe en Cristo. Como impulsado por un resorte, se adelantó al banco de los penitentes y clamó a Cristo por perdón y
Leer Más

Completo perdón

El conde de Polignac debía muchos favores a Napoleón, sin embargo le traicionó. Bonaparte ordenó su arresto, teniendo como base de prueba una carta en la cual el conde se comprometía en un complot político. La señora Polignac solicitó y obtuvo una audiencia del Emperador en la cuál procuró defender a su marido, declarándole inocente. – ¿Conoce la firma de su marido? Preguntó el emperador y sacando la carta de su bolsillo la puso ante los ojos da la señora, quién al verla palideció, y cayó desmayada. Compadecido Napoleón y obrando de acuerdo con sus generosos rasgos, tan pronto como
Leer Más

El lápiz

Había estado mucho tiempo trabajando en ello; ciertamente estaba orgulloso de su trabajo. Podía decirse que era su obra maestra, su obra m’s perfectamente creada. Cuando lo terminó de hacer le dijo: Fuiste hecho para grandes cosas…no pierdas el propósito para el cuál te he creado. Siete principios gobernarán el Propósito para él que te he hecho. Caja o Gaveta. Estarás mucho tiempo en la Caja o gaveta y creerás que no sirves para nada o que tu vida no tiene sentido porque estás allí encerrado. Recuerda en mi tiempo te sacaré para usarte a mi manera. Solo espera mi
Leer Más

La felicidad es un trayecto, no un destino.

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro. Luego nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos felices cuando lo sean. Más tarde nos frustramos por que son adolescentes y difíciles de tratar. Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados…
Leer Más

El brahmán y Stanley Jones

“En cierta ocasión, mientras esperaba un tren en la India, preguntó a un caballero indio si tomaría el tren que estaba por llegar. Contestó que no, porque tan sólo había en él coches de tercera clase. Le dije que yo lo tomaría. —Claro —replicó—. Usted puede hacerlo porque es un cristiano. Si viaja en primera clase eso no lo exalta, y si va en tercera no lo degrada. Usted está por encima de estas distinciones, pero yo tengo que respetarlas, pues soy un brahmán. “Si hubiera podido dar rienda suelta a mis impulsos —continúa el doctor Jones— habría danzado en
Leer Más

Cosas de valor que no se ven

Se dice que un joven le decía a un ministro evangélico que él creería en Dioscuando pudiera verlo. El ministro le preguntó: — ¿Joven, usted cree que sumadre lo ama? El joven respondió: — Yo no solamente creo, sino que yo séque me ama. Entonces el ministro le preguntó si él podía ver el amor de su madre, si podía pesarlo, o medirlo. El joven contestó: — Yo no puedo ver, nipesar, ni medir el amor de mi madre; pero yo sé que me ama. Entonces el ministro poniendo su mano amorosa sobre el hombro izquierdo del joven, le dijo:
Leer Más

Practicando el Sermón del Monte

Un cristiano de la península de Corea visitó a uno de los misioneros que allí estaban, y le dijo que había aprendido el Sermón del Monte y deseaba repetirlo delante de él. Enseguida aquel cristiano repitió, palabra por palabra, sin que le faltara una sola, los tres capítulos que componen el mencionado sermón. Cuando terminó, el misionero dijo a ese cristiano que era necesario poner por obra las enseñanzas del sermón; a lo que aquel creyente replicó: “Así lo aprendí: Procuraba yo aprenderlo, todo de una vez, y las palabras se me iban. Entonces aprendí de memoria un versículo, salí
Leer Más

Enemigos destruidos

Se cuenta que cierto emperador chino, cuando le avisaron que en una de las provincias de su imperio había una insurrección, dijo a los ministros de su gobierno y a los jefes militares que lo rodeaban: “ Vamos. Seguidme. Pronto destruiré a mis enemigos.” Cuando el emperador y sus tropas llegaron a donde estaban los rebeldes, él trató afablemente a éstos, quienes, por gratitud, se sometieron a él de nuevo. Todos los que formaban el séquito del emperador pensaron que él ordenaría la inmediata ejecución de todos aquellos que se habían sublevado contra él; pero se sorprendieron en gran manera
Leer Más

Parábola

Un alfiler y una aguja encontrándose en una cesta de labores y no teniendo nada qué hacer, empezaron a reñir, como suele suceder entre gentes ociosas, entablándose la siguiente disputa: ¿De qué utilidad eres tú? Dijo el alfiler a la aguja; y ¿cómo piensas pasar la vida sin cabeza? —Y a ti — respondió la aguja en tono agudo—, ¿de qué te sirve la cabeza si no tienes ojo? — Y de qué te sirve un ojo si siempre tienes algo en él? —Pues yo, con algo en mi ojo, puedo hacer mucho más que tú. —Sí; pero tu vida
Leer Más

Amor es ayudar

Una maestra de párvulos trataba de explicar a los niñitos de su clase lo que es el amor; pero no podía, y por saber lo que decían sus pequeños alumnos, les preguntó qué es el amor. Entonces una niñita de seis años de edad se levantó de su silla y fue hasta la maestra, la abrazó, la besó y le declaró: “Esto es amor.” Enseguida la maestra dijo: “Está bien; pero el amor es algo más. ¿Qué es ese algo?” La misma niña, después de un rato de estar pensando, se levantó y comenzó a poner en orden las sillitas
Leer Más