Eclesiastes

Eclesiastés 1: Todo es vanidad

Ecl 1:1 Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén. El autor, Salomón (el “rey sobre Israel, en Jerusalén”, se refiere a sí mismo como el Predicador, o líder de la asamblea. Estaba tanto reuniendo a la gente para escuchar el mensaje, como recopilando dichos sabios (proverbios). Salomón, una persona de la Biblia que lo tuvo todo (sabiduría, poder, riquezas, honor, reputación, favor de Dios), fue el que habló sobre el vacío final de… Leer Más

Eclesiastés 2: La vanidad del placer

Eclesiastés 2:1 Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad. Salomón dirigió su búsqueda del significado de la vida como un experimento. Primero trató de ir en pos del placer. Comenzó con grandes proyectos, compró esclavos y ganados, amasó fortuna, adquirió cantores, agregó muchas mujeres a su harén, y se convirtió en el personaje más importante de Jerusalén. Pero nada de… Leer Más

Eclesiastés 3: Perspectivas diversas sobre la vida

Eclesiastés 3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Si el valor de la retribución falla, quizás exista algún orden cósmico que dé sentido a la vida, porque cada cosa tiene su tiempo, o forma parte de un ciclo. Lo que quiere decir Salomón en esta sección es que Dios tiene un plan para todas las personas. Por lo tanto, proporciona ciclos de vida y trabajo… Leer Más

Eclesiastés 4: La opresión de los débiles

Eclesiastés 4:1 Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador. El Predicador se fija en aquellos que sufren opresión. En una declaración apasionada, halla que los oprimidos no tienen quien los consuele y que el poder está en manos de sus… Leer Más

Eclesiastés 5: La insensatez de hacer votos a la ligera

Eclesiastés 5:1 Cuando vayas a la casa de Dios, guarda tu pie. Acércate más para oir que para ofrecer el sacrificio de los necios, quienes no saben que hacen mal. Y acércate más para oír : Es mejor obedecer los preceptos de Dios que ofrecer el sacrificio de los necios (esto es, sacrificios como expiación por la petulancia). «Guarda tu pie» significa ser cuidadoso. Cuando entramos en la casa de Dios, debemos ir con una… Leer Más

Eclesiastés 6: Qué sentido tiene la vida

Eclesiastés 6:1 En este mundo hay otro mal muy común entre los hombres, según he podido ver: Eclesiastés 6:2 Dios les da a algunos abundantes riquezas y esplendor, y nunca les falta nada de lo que desean; pero no les permite gozar de todo ello, [1] sino que otros lo disfrutan. ¡Esto es también una ilusión vana y realmente lamentable! Es de sabios disfrutar de lo que se recibe de Dios. En esta sección Salomón… Leer Más

Eclesiastés 7:1 Contraste entre la sabiduría y la insensatez

Eclesiastés 7:1 Mejor es la buena fama que el buen perfume,[b] y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento.[c] Aunque la sabiduría humana no es el valor supremo (yitron), posee un valor relativo que la hace superior a la necedad. En esta sección y en 10.1-11.6, el Predicador relaciona una serie de proverbios y comentarios que no contribuyen directamente a la búsqueda que lleva a cabo, sino que más bien ayudan… Leer Más