Archives for Antiguo Testamento

Salmo 150: Sinfonía Final

Salmo 150:1 ¡Aleluya! Alabad a Dios en su santuario; alabadle en su majestuoso firmamento. Este versículo nos instruye sobre dónde alabar a Dios: dentro y fuera del santuario. Todo este salmo sirve de doxología, no sólo al «Libro quinto» sino a toda la colección. Un poderoso llamado a la alabanza, La senda de la alabanza. Los Salmos concluyen con una poderosa apelación a alabar al Señor. Unos salmos constituyen gritos de desesperación, otros están llenos de agradecimiento y algunos contienen instrucciones, basadas en la teología o en la historia, de «alabar a Jehová» por su ser, santidad, poder o benignidad. Pero el clímax se alcanza con un mandato a alabarlo. Debemos alabar a Dios 1) en su santuario, es decir, en su templo terrenal y a través del universo que él ha creado; 2) por sus poderosas obras y de acuerdo con su excelente grandeza. Luego sigue una relación de Continue

Salmo 149: Jehová se agrada de su pueblo

Salmo 149:1 ¡Aleluya! Cantad al SEÑOR un cántico nuevo: su alabanza en la congregación de los santos. Hay dos grupos de versículos: uno trata de la alabanza y el otro del juicio. Vinculando ambos conceptos, este salmo nos enseña que el culto y la alabanza poseen un enorme poder. Las más poderosas armas espirituales que se han entregado a los creyentes son el culto y la alabanza. Así ponemos en manos de Dios la tarea de enfrentar directamente a nuestros enemigos espirituales Salmo 149:2 Alégrese Israel en su Creador; regocíjense los hijos de Sion en su Rey. Salmo 149:3 Alaben su nombre con danza; cántenle alabanza con pandero y lira. Salmo 149:4 Porque el SEÑOR se deleita en su pueblo; adornará de salvación a los afligidos. Salmo 149:5 Regocíjense de gloria los santos; canten con gozo sobre sus camas. A pesar de que la Biblia nos invita a alabar a Continue

Salmo 148: Alabanza de la creación

Salmo 148:1 ¡Aleluya! Alabad al SEÑOR desde los cielos; alabadle en las alturas. Este salmo está dividido en dos secciones. Los versículos 1-4 invitan a los cielos y a todo lo que está en ellos a alabar al Señor, debido a las razones que se invocan en versículos 5, 6: el Señor los creó y los sostiene. Los versículos 7-12 llaman a que alaben a Dios desde la tierra todos los que allí habitan, por las razones que se mencionan en versículos 13, 14: el Señor tiene en sus manos el destino de su pueblo. Salmo 148:2 Alabadle, todos sus ángeles; alabadle, todos sus ejércitos. Salmo 148:3 Alabadle, sol y luna; alabadle, todas las estrellas luminosas. Sol y luna : Se pide a la naturaleza que alabe a Dios de manera poética. Salmo 148:4 Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos. Salmo 148:5 Alaben Continue

Salmo 147: Maravillas de la Divina Providencia

Salmo 147:1 ¡Aleluya! Porque bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios, porque agradable y apropiada es la alabanza. La alabanza es buena , suave y hermosa, como respuesta a las muchas bendiciones de Dios. Salmo 147:2 El SEÑOR edifica a Jerusalén; congrega a los dispersos de Israel; Salmo 147:3 sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas. Salmo 147:4 Cuenta el número de las estrellas, y a todas ellas les pone nombre. Salmo 147:5 Grande es nuestro Señor, y muy poderoso; su entendimiento es infinito. A veces nos sentimos como si no nos entendiéramos a nosotros mismos: qué queremos, cómo nos sentimos, en qué andamos mal o qué debemos hacer al respecto. Pero el entendimiento de Dios es ilimitado y por lo tanto El nos comprende por completo. Si se siente confundido y no se entiende a sí mismo, recuerde que Dios lo comprende perfectamente. Deje de pensar Continue

Salmo 146: La Providencia de Yahvé

Salmo 146:1 ¡Aleluya! Oh alma mía, alaba al SEÑOR. Este salmo contrasta la sabiduría de aquellos que esperan en el reinado eterno del Señor y su benevolente justicia, con la imprudencia de aquellos que confían en gobernantes mortales. Estos últimos cinco salmos están llenos de alabanzas. Cada uno comienza con «Alabad a Jehová» y termina con «Aleluya». Nos muestran dónde, por qué y cómo alabar a Dios. ¿Qué hace la alabanza? (1) Saca de nuestra mente los problemas y reveses y la enfoca en Dios. (2) Nos lleva de una meditación individual a una adoración colectiva. (3) Nos permite considerar y apreciar el carácter de Dios. (4) Encauza nuestra perspectiva de lo terrenal a lo celestial. Salmo 146:2 Alabaré al SEÑOR mientras yo viva; cantaré alabanzas a mi Dios mientras yo exista. Salmo 146:3 No confiéis en príncipes, ni en hijo de hombre en quien no hay salvación. Príncipes : Continue

Salmo 145: Majestad y Bondad de Dios

Salmo 145:1 Salmo de Alabanza; de David. Te exaltaré mi Dios, oh Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. Este poema acróstico (alfabético) contiene 22 versos pareados que comienzan con letras sucesivas del alfabeto hebreo. Abarca prácticamente todos los aspectos de la alabanza (Te exaltaré , bendeciré , alabaré , publicaré , meditaré , hablarán , proclamarán , cantarán , hacer saber), justificando el uso de la palabra hebrea tehillah (himno de alabanza) como título del salmo. Salmo 145:2 Todos los días te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre. Bendeciré, barach: Bendecir; saludar, felicitar, agradecer, alabar; arrodillarse. Barach es la raíz de la cual derivan baruch («bendecido») y barachah («bendición»). Berech, «rodilla», es probablemente la fuente de esas palabras. En tiempos del Antiguo Testamento, uno se arrodillaba, ya fuera ante Dios, o ante el trono del rey, al disponerse a hablar o a recibir una Continue

Salmo 144: Acción de Gracias por la Victoria

Salmo 144:1  Salmo de David. Bendito sea el SEÑOR, mi roca, que adiestra mis manos para la guerra, y mis dedos para la batalla. Este cántico de guerra refleja la confianza que tenía David en que Dios le daría la victoria en la batalla , que era necesaria para preservar al pueblo escogido. Salmo 144:2  Misericordia mía y fortaleza mía, mi baluarte y mi libertador, escudo mío en quien me he refugiado, el que sujeta a mi pueblo debajo de mí. Salmo 144:3  Oh SEÑOR, ¿qué es el hombre para que tú lo tengas en cuenta, o el hijo del hombre para que pienses en él? Salmo 144:4  El hombre es semejante a un soplo; sus días son como una sombra que pasa. La vida es corta. David nos recuerda que es «semejante a la vanidad» y nuestros días «como la sombra que pasa». Acerca de esto, Santiago dice que Continue

Salmo 143: Suplica del Auxilio Divino

Salmo 143:1 Salmo de David. Oh SEÑOR, escucha mi oración, presta oído a mis súplicas, respóndeme por tu fidelidad, por tu justicia; La traducción de la Septuaginta griega añade una referencia en el título de este salmo a la rebelión de Absalón contra su padre, el rey David Salmo 143:2 y no entres en juicio con tu siervo, porque no es justo delante de ti ningún viviente. Salmo 143:3 Pues el enemigo ha perseguido mi alma, ha aplastado mi vida contra la tierra; me ha hecho morar en lugares tenebrosos, como los que hace tiempo están muertos. Salmo 143:4 Y en mí languidece mi espíritu; mi corazón está consternado dentro de mí. Salmo 143:5 Me acuerdo de los días antiguos, en todas tus obras medito, reflexiono en la obra de tus manos. Me acordé : La fe crece cuando se repite la Palabra de Dios, lo cual trae a la Continue

Salmo 142: Plegaria de un perseguido

Salmo 142:1  Masquil de David, cuando estaba en la cueva. Plegaria. Clamo al SEÑOR con mi voz; con mi voz suplico al SEÑOR. La cueva que se menciona en el título puede que haya sido Adulam, o En-gadi Salmo 142:2  Delante de El expongo mi queja; en su presencia manifiesto mi angustia. Estos dos  versículos son un ejemplo de un paralelismo de cuatro líneas en la poesía hebrea. Expresar oralmente los sentimientos de angustia representa el primer paso hacia la recuperación. Salmo 142:3  Cuando mi espíritu desmayaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En la senda en que camino me han tendido una trampa. Salmo 142:4  Mira a la derecha, y ve, porque no hay quien me tome en cuenta; no hay refugio para mí; no hay quien cuide de mi alma. Cuando otros nos rechacen, o parezca que nos rechazan, el Señor se mantiene como nuestro seguro refugio Continue

Salmo 141: Oración del Justo en Peligro

Salmo 141:1 Salmo de David. Oh SEÑOR, a ti clamo, apresúrate a venir a mí. Escucha mi voz cuando te invoco. Salmo 141:2 Sea puesta mi oración delante de ti como incienso, el alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde. El incienso usado en los rituales deja un olor fragante. Todos los días los sacerdotes sacrificaban dos ovejas, una en la mañana y otra como la ofrenda de la tarde. Estas afirmaciones de David apuntan hacia el culto espiritual del NT que reemplazaría a los sacrificios de animales. Salmo 141:3 SEÑOR, pon guarda a mi boca; vigila la puerta de mis labios. Santiago escribió que «la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas» . El promedio es que una persona abre su boca alrededor de setecientas veces al día para hablar. David pidió sabiamente a Dios que lo guardara de hablar algo malo, Continue