Cantares 3: Casamiento y consumación

Cantares 3:1 Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma; lo busqué, y no lo hallé.

La sulamita está desilusionada porque su amado no ha aparecido y sufre de alucinaciones nocturnas. Finalmente se levanta y decide salir a buscarlo.

Muchos eruditos están de acuerdo que, en estos versículos, la muchacha recordaba un sueño en el que se preocupó tanto por el paradero de su amado que se levantó en medio de la noche para buscarlo. Cuando usted ama a alguien, hará todo lo posible para garantizar la seguridad de esa persona y para suplir sus necesidades, aun a costa de su comodidad personal. Esto se revela a menudo en pequeñas acciones: subir las escaleras para traer al ser amado un vaso de agua, salir temprano del trabajo para asistir a una función en la que participa su hijo o sacrificar su comodidad personal para atender a las necesidades de un amigo.

Cantares 3:2 Y dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad; por las calles y por las plazas buscaré al que ama mi alma; lo busqué, y no lo hallé.

Cantares 3:3 Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma?

Cantares 3:4 Apenas hube pasado de ellos un poco, hallé luego al que ama mi alma; lo así, y no lo dejé, hasta que lo metí en casa de mi madre, y en la cámara de la que me dio a luz.

Cantares 3:5 Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, por los corzos y por las ciervas del campo, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera.

Cantares 3:6 ¿Quién es ésta que sube del desierto como columna de humo, sahumada de mirra y de incienso y de todo polvo aromático?

Los especialistas interpretan de distintas maneras esta sección. Muchos la consideran como el acercamiento del amado y hablan de su desposorio con la sulamita. En este caso, la carroza (o palanquín) se utilizaría en la boda, de la cual formaba parte una procesión real, algo característico de las ceremonias matrimoniales antes de la destrucción del segundo templo.

Aparte de las dificultades interpretativas, los principios del pacto de amor entre Dios e Israel se revelan con toda claridad. El recorrido de la carroza de Salomón por el desierto de Sion, sigue la ruta redentora del arca del pacto. La pregunta inicial recuerda la primera manifestación de la gloria de Dios cuando la dádiva del maná. La fragante columna de humo recuerda la nube que guiaba al pueblo y el altar donde se quemaba el incienso.

Aquí cambia la escena. Algunos creen que se describe el desfile nupcial, la noche de bodas y la consumación del matrimonio. Otra explicación posible es que se esté recordando el período del compromiso de Salomón con la doncella. En la sección anterior, Salomón y la doncella se enamoran. En esta, Salomón regresa a la doncella en todo su esplendor real, le expresa su gran amorx y luego hace la proposición. La doncella aceptax y Salomón responde.

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