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Amós 4: Las advertencias no atendidas

 Amós 4:1 Oíd esta palabra, vacas de Basán, que estáis en el monte de Samaria, que oprimís a los pobres y quebrantáis a los menesterosos, que decís a vuestros señores: Traed, y beberemos.

Oíd esta palabra: Vacas de Basán : Las esposas de los hombres prominentes de Samaria son comparadas con las vacas que pastaban en las verdes llanuras de Basán en la Transjordania. Monte de Samaria : La ciudad capital del reino del norte fue edificada por Omri sobre una colina que había comprado a Semer. Oprimís a los pobres : La misma acusación de despiadada explotación de los pobres se le lanza a las mujeres de Samaria. Su ambición de riquezas y lujo empujaba a sus esposos a cometer mayores injusticias.

A las mujeres adineradas de Israel las comparan con las vacas de Basán, mimadas, elegantes y bien alimentadas. Estas mujeres egoístamente presionaron a sus esposos para que oprimieran a los indefensos y poder suplir las necesidades de su estilo de vida de derroche. Cuídese de no desear tanto las posesiones materiales porque pueden llegar a oprimir a otros y a desplazar a Dios para obtenerlas.

Amós 4:2 Jehová el Señor juró por su santidad: He aquí, vienen sobre vosotras días en que os llevarán con ganchos, y a vuestros descendientes con anzuelos de pescador;

El Señor juró : Enfatiza la solemnidad y la certeza de las advertencias de Dios. Por su santidad : En contraste con la impiedad de su pueblo. Vienen sobre vosotras días : Los días de Jehová. Anzuelos : Relieves asirios presentan a prisioneros desfilando con ganchos en la nariz y en los labios.

Amós 4:3 y saldréis por las brechas una tras otra, y seréis echadas del palacio, dice Jehová.

No está claro a qué se refiere el término palacio . Puede que se trate de un lugar.

Amós 4:4 Id a Bet-el, y prevaricad; aumentad en Gilgal la rebelión, y traed de mañana vuestros sacrificios, y vuestros diezmos cada tres días.

La acostumbrada invitación del sacerdote se utiliza con sarcasmo e ironía por Amós al invitar al pueblo a prevaricar. Jeremías emplea similar ironía. Gilgal era un antiguo santuario relacionado con Josué y Saúl. Traed de mañana vuestros sacrificios : De acuerdo con Exodo 29:38-39, cada mañana y cada tarde debía ser ofrecida una oveja en sacrificio. Si esta era una ofrenda de paz, el que rendía culto lo haría solamente una vez al año, cuando mucho, tres veces al año; por lo que Amós continúa ironizando. Diezmos : Normalmente se consideraba como la décima parte del rendimiento de la tierra. Deuteronomio habla de pagar los diezmos cada tres años. Puede que Amós utilice una hipérbole y hable de hacerlo cada tres días, aunque a veces la palabra hebrea para «días» representa años.

Sarcásticamente, Amós invitó al pueblo para que pecara en Bet-el y Gilgal en donde adoraba ídolos en vez de a Dios. En Bet-el, Dios había renovado el pacto, que una vez hizo con Abraham, y con Jacob. Ahora Bet-el era el centro religioso del reino del Norte, y Jeroboam había colocado un ídolo ahí para desalentar al pueblo a que viajara a Jerusalén, en el reino del Sur, para adorarx. Gilgal fue el primer campo donde se reunieron para adorar antes de entrar a la Tierra Prometida. Aquí Josué renovó el pacto y el rito de la circuncisión, y el pueblo celebró la Pascuax. Saúl fue coronado como primer rey de Israel en Gilgal.

Amós 4:5 Y ofreced sacrificio de alabanza con pan leudado, y proclamad, publicad ofrendas voluntarias, pues que así lo queréis, hijos de Israel, dice Jehová el Señor.

Pues que así lo queréis : El pueblo amaba las formalidades y el ritual, pero esto no era lo que Dios quería.

Amós 4:6 Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Una serie de «desastres naturales» (hambrunas, sequía, pérdidas de cosechas, plagas, guerras, calamidades naturales de distinto tipo) fueron utilizados por Dios para alertar al pueblo de su pecado, pero ello no había dado resultado. No os volvisteis a mí , dijo Jehová.

Os hice estar a diente limpio : Tenían limpios los dientes porque no había nada que comer.

Sin importar la forma en la que Dios le advirtió al pueblo, por medio del hambre, la sequía, las plagas, las langostas y la guerra, todavía seguían ignorándolo. Como los israelitas se negaban a recibir el mensaje de Dios, tendrían que vérselas con El cara a cara en el juicio. Ya no pasarían más por alto a Dios; tendrían que enfrentarse al Unico que rechazaron, al que no quisieron obedecer cuando les ordenó que cuidaran a los pobres. Algún día cada uno nos enfrentaremos a Dios cara a cara para rendir cuentas de lo que hemos hecho o de lo que nos hemos negado a hacer. ¿Está preparado para enfrentarse con El?

Amós 4:7 También os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó.

Amós 4:8 Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí, dice Jehová.

saciaban, sabea : Estar saciado, lleno o satisfecho a plenitud. Este verbo aparece cerca de 100 veces. Encontramos vocablos afines en Genesis 41:29, donde se habla de siete años de «plenitud»; en Job 42:17, donde éste muere satisfecho, luego de haber disfrutado de una larga vida («lleno de días»); en el Salmo 16:11, la plenitud del gozo se encuentra en la presencia divina; y en Isaias 23:18, donde se nos dice que el pueblo de Dios comería hasta saciarse. El uso más común de sabea se aplica a comer o beber hasta saciarse. De acuerdo con Proverbios 27:20, hay dos cosas que nunca se satisfacen: el infierno y los ojos humanos.

Amós 4:9 Os herí con viento solano y con oruga; la langosta devoró vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares; pero nunca os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:10 Envié contra vosotros mortandad tal como en Egipto; maté a espada a vuestros jóvenes, con cautiverio de vuestros caballos, e hice subir el hedor de vuestros campamentos hasta vuestras narices; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:11 Os trastorné como cuando Dios trastornó a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como tizón escapado del fuego; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Sodoma y Gomorra fueron totalmente destruidas con azufre y fuego caídos del cielo

Amós 4:12 Por tanto, de esta manera te haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel.

Prepárate para venir al encuentro de tu Dios : Como Israel no había retornado a Dios, éste se llegaría a ellos en juicio. Se trata de una advertencia solemne.

Amós 4:13 Porque he aquí, el que forma los montes, y crea el viento, y anuncia al hombre su pensamiento; el que hace de las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová Dios de los ejércitos es su nombre.

Amós inserta una parte de un himno aquí, en 5.8, 9 y 9.5, 6. Los tres concluyen con el mismo verso: Jehová . . . es su nombre . Todo da testimonio de Dios como creador y sostenedor.

Las advertencias no atendidas

Este capítulo parece consistir de una serie de sermones cortos pronunciados en distintas ocasiones.

La malicia de los que incitan a otros a hacer maldad

No es asunto del sexo de la persona. El empleo de la metáfora del ganado para describir a personas no es del todo extraño en el AT. No obstante, Amós habla de las mujeres corpulentas de Samaria con ironía.

Basán, al oriente del Jordán, era bien conocida por la fertilidad de sus pastos y la calidad de su ganado. Sin duda estas mujeres de la alta sociedad de Samaria son hermosas y gozan de buena salud, pero su actitud hacia los pobres es reprochable. Incitan a sus maridos a que opriman y maltraten a los pobres para tener abundancia de dinero para comprar bebidas y objetos de lujo. Esta es una situación de mucha actualidad. ¿Quién es responsable? ¿El tirano que autoriza el asesinato o el soldado que dispara contra la víctima? ¿Los padres que no cuidan de las necesidades de sus hijos o la sociedad que rehúsa pagarles un sueldo adecuado o los margina de posibles trabajos, diciendo que no tienen preparación, o que son ociosos?

El indignado profeta proclama que el Señor ha jurado por su santidad que estas mujeres serán llevadas con ganchos al matadero, como hacían con las vacas gordas. El arte del Medio Oriente antiguo nos muestra grabados de presos de guerra tratados de esa forma tan inhumana. El heb. dice que serán echados a un lugar llamado Hermón, no al palacio. No se ha identificado ningún lugar con ese nombre, pero no se trata de la famosa montaña que se menciona en la Biblia. Sin embargo, la metáfora es bien clara: serán llevados al cautiverio y quizás a una suerte aun peor.

La condenación de un ritual excesivo y vacío

El profeta emplea el mismo imperativo que se halla dos veces en el Salmo 100 con referencia al santuario de Betel, el principal lugar de cultos en el norte, situado a unos 35 km al norte de Jerusalén. Gilgal, juntamente con Dan, eran los otros santuarios del norte que no se han localizado con toda certeza. Primero Reyes 12:26-33 y Josue 4:19; Jos_5:9 indican que Gilgal era un santuario al lado del río Jordán. Oseas también condenó el culto lujoso en Gilgal.

Solamente los ricos podían ofrecer los sacrificios y ofrendas con la abundancia y frecuencia que Amós menciona. Con fina ironía los invita a traer sus diezmos cada tres días en lugar de cada tres años como la ley estipula. La frase ya que eso es lo que os gusta indica que el pueblo practicaba el culto para satisfacer sus propios deseos, no para adorar a Dios. El centro de la vida de esos ricos se hallaba en el dinero, no en Dios. Incluso, solamente podían ofrecer semejantes sacrificios y ofrendas porque habían robado a los pobres. Amós dice muy claramente que tales actividades constituían nada menos que rebelión contra Dios. Lo que él requería era “hacer justicia, amar misericordia y caminar humildemente con tu Dios”.

Desastres que no produjeron arrepentimiento

Después de hablar sobre lo que el pueblo hace, Amós pasa a hablar sobre lo que Dios ha hecho para advertirles de su peligro. Enumera siete desastres que resultan de causas naturales, con excepción del penúltimo. Son todas acciones disciplinarias realizadas a lo largo de su historia: hambre, sequía, viento solano, plaga de langostas, mortandad, muerte a espada y terremoto. Tales desastres normalmente llevarían a la gente a “volver” a Dios, pero parece que no habían servido para nada en el caso de Israel.

Dios había indicado en la torah que al obedecer las leyes y los mandamientos de Dios vendrían bendiciones, y al desobedecerlos vendrían maldiciones o castigos. Igualmente Samuel, al establecer la monarquía en Israel, habló claramente del peligro de obedecer a los hombres en lugar de obedecer a Dios. Seguramente los profetas tenían estas enseñanzas en mente al escribir sus oráculos. Dios ya había indicado al pueblo la importancia de seguirlo y las consecuencias de no hacerlo. Aquí Dios (Por mi parte…), por medio de su profeta les hace recordar que en siete ocasiones distintas había actuado para hacerlos volver y ser leales al pacto que habían aceptado. El resultado en cada caso suena como un triste estribillo: Pero no os volvisteis a mí.

Los oyentes del profeta deberían haber tenido en su conocimiento estos eventos, y el ser confrontados con la realidad de que eran castigos de Dios sobre su pueblo debería haberlos hecho reconocer cómo habían dejado de responder a Dios en momentos decisivos de su historia, y que esos desastres en realidad eran castigos de Dios.

El AT en varias ocasiones describe tiempos de hambre que amenazaron al pueblo. La frase a diente limpio es un recuerdo escalofriante de la realidad del hambre. En muchas ocasiones los tiempos de hambre eran causados por sequía, por la falta de las lluvias tardías o tempranas, o a veces había lluvia en un lugar y sequía en otro. Los movimientos de pueblos enteros buscando agua es otra señal de la desesperación experimentada frente a estas situaciones. A veces el viento cálido y seco que venía del desierto secaba todos los campos. En Joel 1 se describe el desastre producido por un enjambre de langostas.

Guerras, enfermedades, plagas y muerte eran experiencias frecuentes en el Medio Oriente. Todas estas fueron señales que Dios había usado para hacer que su pueblo reflexionara y volviera a él.

Por lo tanto Amós anuncia que Dios va a llamar a sus hijos rebeldes ante su tribunal supremo para aplicarles la sentencia que su rebeldía e idolatría merecen. Los dos verbos kun “prepararse” y kara “encontrarse con” en heb. se emplean en éxodo 19 con referencia al Pacto. Parece que Amós anuncia que van a aparecer ante Dios, no para hacer un pacto sino para recibir su sentencia por no cumplir el pacto ya existente. Este encuentro futuro no será amistoso sino para oír su juicio definitivo. Muy diferente es la invitación de Hebreos 9:27 que se debe emplear en campañas de evangelización.

Himno a Dios el Creador

Este es una parte de un himno. Afirma que el Dios soberano ha establecido la ley de causa y efecto en el mundo moral tal como lo ha hecho en el mundo físico. Dios ha revelado sus intenciones a “sus siervos, los profetas”, de manera que Israel no tiene excusa alguna para no obedecerle. Eso se ve en la frase revela al hombre su pensamiento. Muchos años antes de la venida de Jesús, se sabía que Dios “no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio acerca de los hombres, pues él conocía lo que había en el hombre”. Así, el gran encuentro con Dios puede ser horrible para el ser humano si es para recibir su condenación bien merecida o puede ser glorioso si se ha preparado por medio de un arrepentimiento sincero, un cambio de vida, y ha seguido fielmente las enseñanzas del Señor.

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