Job 4: Elifaz reprende a Job

Job 4:1 Entonces respondió Elifaz temanita, y dijo:

Esto da inicio a tres ciclos de diálogo entre Job y sus amigos. Cada uno habla, y Job responde. El primer ciclo brinda a cada uno la oportunidad de expresar su opinión. Aunque equivocados en su diagnóstico, todos presionan a Job para que busque a Dios a fin de recuperar la prosperidad. Sobre la verdad contenida en sus discursos, véase la introducción a Job: «Contenido».

La posición de Elifaz (véase la introducción a Job: «Contenido») se basa en la suposición de que todos cometemos errores. Defiende firmemente el principio de la retribución por la culpa, haciendo notar que Dios siempre libra compasivamente a sus hijos e hijas de la pena. Por tanto, Job es reprobado, y cosecha los frutos de sus propias culpas. Sin embargo, se equivoca en sus conclusiones.

Elifaz afirmó que le había sido dado conocimiento secreto por una revelación especial de Dios, y que había aprendido mucho de su experiencia personal. Argumentó que el sufrimiento era un resultado directo del pecado, y que si tan solo Job confesara el suyo, su sufrimiento terminaría. Elifaz veía el sufrimiento como un castigo de Dios que debe ser bien recibido para poder conducir a una persona de regreso a Dios. En algunos casos, por supuesto, esto puede ser cierto, pero no era así con Job. Aun cuando Elifaz hizo muchos comentarios buenos y acertados, hizo tres conjeturas equivocadas:

(1) Una persona buena e inocente nunca sufre.

(2) Aquellos que sufren están siendo castigados por sus pecados pasados.

(3) Debido a que estaba sufriendo, Job habría hecho algo malo ante los ojos de Dios. (Para mayor información acerca de Elifaz, véase el cuadro en el capítulo 28. Temán era una ciudad comercial en Edom, considerada un lugar de sabiduría)

Job 4:2 Si probáremos a hablarte, te será molesto; Pero ¿quién podrá detener las palabras?

Job 4:3 He aquí, tú enseñabas a muchos, Y fortalecías las manos débiles;

Job 4:4 Al que tropezaba enderezaban tus palabras, Y esforzabas las rodillas que decaían.

Job 4:5 Mas ahora que el mal ha venido sobre ti, te desalientas; Y cuando ha llegado hasta ti, te turbas.

Job 4:6 ¿No es tu temor a Dios tu confianza? ¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos?

Job 4:7 Recapacita ahora; ¿qué inocente se ha perdido? Y ¿en dónde han sido destruidos los rectos?

Parte de lo que Elifaz dijo es verdad, y parte es falso. Es cierto que aquellos que promueven el pecado y los problemas finalmente serán castigados. Es falso que cualquiera que sea bueno e inocente nunca sufrirá. Todo el material registrado y citado en la Biblia está ahí por decisión de Dios. Algunos son registros de lo que la gente decía y hacía, pero no un ejemplo que debamos seguir. Los pecados, las derrotas, los pensamientos malos y las ideas equivocadas acerca de Dios son todos parte de la divinamente inspirada Palabra de Dios, pero eso no significa que debamos seguir esos ejemplos equivocados sólo porque están en la Biblia. La Biblia nos da enseñanzas y ejemplos de lo que debemos hacer así como de lo que no debemos hacer. Los comentarios de Elifaz son un ejemplo de lo que debemos tratar de evitar: la tendencia a hacer falsas conjeturas acerca de otros, basados en nuestras propias experiencias.

Job 4:8 Como yo he visto, los que aran iniquidad Y siembran injuria, la siegan.

Job 4:9 Perecen por el aliento de Dios, Y por el soplo de su ira son consumidos.

Job 4:10 Los rugidos del león, y los bramidos del rugiente, Y los dientes de los leoncillos son quebrantados.

Job 4:11 El león viejo perece por falta de presa, Y los hijos de la leona se dispersan.

Job 4:12 El asunto también me era a mí oculto; Mas mi oído ha percibido algo de ello.

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