2 de Samuel 9: Hechos y circunstancias del reinado de David

2 de Samuel 9: Hechos y circunstancias del reinado de David

David y Mefi-boset

Preguntó David: «¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl a quien pueda yo favorecer por amor de Jonatán?».[a]

Mefiboset ya ha sido mencionado. Era uno de los pocos sobrevivientes de la familia de Saúl, después del asesinato de Isboset. Su ciudad, Lo-debar, quedaba cerca de Majanaim, la capital de Isboset. David ahora lo trajo a Jerusalén. Algunos eruditos han supuesto que David lo consideraba como un posible peligro y que lo trajo a Jerusalén a fin de poder observar sus actividades. De ser así el escritor bíblico no da ningún indicio. El énfasis es más bien en la bondad de David, y en la posición de honor que otorgó a Mefiboset. David estaba cumpliendo su promesa a Jonatán, padre de Mefiboset, no sólo con Mefiboset sino también su hijo Micaéas (12) después de él. El capítulo nos recuerda dos veces que era lisiado de ambos pies, recalcando así su impotencia. Es dudoso que hubiera podido alguna vez ser un rival eficaz de David, a pesar de la acusación que hizo Siba más adelante.

La mayoría de los reyes en los días de David trataban de acabar con las familias de sus rivales para evitar que sus descendientes llegaran al trono. Pero David mostró generosidad con Mefi-boset, cuyo padre fue el príncipe Jonatán y cuyo abuelo fue el rey Saúl. David fue generoso, en parte debido a su lealtad al rey anterior ungido por Dios; en parte por razones políticas, para unificar a Judá e Israel y, principalmente, por su voto de tratar con generosidad a todos los descendientes de Jonatán

2Sa 9:2 Había un siervo de la casa de Saúl llamado Siba, al cual llamaron para que viniera ante David. Y el rey le preguntó:

–¿Eres tú Siba?
–Sí, para servirte –respondió él.

2Sa 9:3 El rey le dijo:

–¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, para que yo lo favorezca con la misericordia de Dios?
Respondió Siba al rey:
–Aún queda un hijo de Jonatán, lisiado de los pies.[b]
La razón del porqué Mefi-boset llegó a estar lisiado está registrado en 4.4. Mefi-boset tenía cinco años cuando Saúl y Jonatán murieron.

Una de las promesas dentro del pacto de David con Jonatán consistía en mostrar misericordia a sus descendientes. Jonatán había pedido a David: Cuando Jehová destruya de la tierra uno por uno a los enemigos de David, no elimines para siempre tu misericordia de mi casa. La palabra misericordia es la palabra hebrea Jesed, que significa amor leal ó amor de pacto; ésta es la palabra que se usa para singularizar el amor leal de Dios para su pueblo. Cuando David llegó a reinar sobre Israel no se olvidó de su pacto con Jonatán, aun cuando éste ya estaba muerto. David indagó si existía algún familiar de Saúl (más especificamente David deseaba saber si existía algún hijo de Jonatán) a quien David pudiera mostrar bondad por amor a Jonatán. La palabra bondad es la misma palabra hebrea Jesed. David vuelve a usar la palabra jesed en el v. 3, cuando pregunta: i ¿No queda nadie de la casa de Saúl a quien yo pueda mostrar la bondad [Jesed] de Diosi ? David entendía la bondad, la misericordia, el amor leal de Dios para con él y su pueblo; era esta clase de amor que quería mostrar a Mefiboset.

2Sa 9:4 –¿Dónde está? –le preguntó entonces el rey.
Siba respondió al rey:

–Está en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lo-debar.[c]

2Sa 9:5 Entonces el rey David mandó a traerlo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lo-debar.
2Sa 9:6 Al llegar Mefi-boset[d] hijo de Jonatán hijo de Saúl, ante David, se postró sobre su rostro e hizo una reverencia. David le dijo:

–Mefi-boset.
–Aquí tienes a tu siervo –respondió él.

Mefi-boset tenía miedo de visitar al rey, que deseaba tratarlo como a un príncipe. Aunque temía por su vida, y pudo haberse sentido indigno, eso no quería decir que debía rechazar los presentes de David. Cuando Dios nos ofrece misericordiosamente el perdón de nuestros pecados, y un lugar en el cielo, quizá nos sintamos indignos, pero recibiremos esos regalos si tan sólo los aceptamos. Una recepción aún más cálida que la que David dio a Mefi-boset nos espera a todos los que estemos dispuestos a recibir los regalos de Dios al confiar en Jesucristo, no porque lo merezcamos sino porque es la promesa de Dios

2Sa 9:7 Luego David añadió:

–No tengas temor, porque a la verdad yo tendré misericordia contigo por amor de Jonatán tu padre. Te devolveré todas las tierras de tu padre Saúl, y tú comerás siempre a mi mesa.

El trato que le dio a Mefi-boset muestra la integridad de David como líder que aceptó la obligación de brindar amor y misericordia. Su generosa provisión para el hijo de Jonatán va más allá de cualquier beneficio político que pudo haber recibido. ¿Está dispuesto a perdonar a aquellos que le han hecho mal? ¿Puede ser generoso con aquellos menos dignos? Cada vez que mostramos compasión, nuestro carácter se fortalece.

2Sa 9:8 Inclinándose él dijo:

–¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto[e] como yo?

2Sa 9:9 Entonces el rey llamó a Siba, siervo de Saúl, y le dijo:

–Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.

2Sa 9:10 Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset, el hijo de tu señor,[f] comerá siempre a mi mesa.
Siba, que tenía quince hijos y veinte siervos,

2Sa 9:11 respondió al rey:

–Conforme a todo lo que ha mandado mi señor, el rey, a su siervo, así lo hará tu siervo.
–Mefi-boset –dijo el rey– comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey.[g]

2Sa 9:12 Tenía Mefi-boset un hijo pequeño, llamado Micaía.[h] Todos los que vivían en la casa de Siba eran siervos de Mefi-boset.

2Sa 9:13 Pero Mefi-boset, que estaba lisiado de ambos pies, vivía en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey.

PACTOS

Un pacto es una obligación legal (promesa). A lo largo de la historia, Dios ha hecho pactos con su pueblo. El cumpliría su Palabra si ellos mantenían la suya. Aquí tenemos siete pactos que encontramos en la Biblia.

Edénico – En Edén Génesis 3.15 – Satanás y la humanidad serán enemigos – Dolor de parto

Noé– Dios nunca volvería a destruir la tierra con un diluvio – Arco iris

Abraham- Los descendientes de Abraham llegarían a ser una gran nación si ellos – Obedecían a Dios. Dios sería su Dios para siempre – Horno humeando y antorcha de fuego

En el monte Sinaí- Israel sería el pueblo escogido de Dios, una nación Santa. Pero debería mantener su parte del pacto: obediencia – El éxodo

El sacerdocio- Los descendientes de Aarón serían sacerdotes para siempre – El sacerdocio de Aarón

David- La salvación vendría a través de la línea de David por medio del nacimiento del Mesías – La línea de David continuó, y el Mesías nació como descendiente de David

Nuevo pacto- El perdón y la salvación están disponibles por medio de la fe en Cristo – La resurrección de Cristo

Como David era un tipo de Cristo, su Señor e Hijo, su Raíz y Progenie, deja que su bondad con Mefiboset nos recuerde la bondad y amor de Dios nuestro Salvador por el hombre caído, a lo cual nada lo obliga, como David hacia Jonatán. El Hijo de Dios busca la raza caída y perdida que no lo buscó a Él. ¡Él vino a buscar y a salvar lo que se había perdido!

Siba, siervo de Saúl, indicó a David que aun existía un hijo de Jonatán, que se llamaba Mefiboset. El nombre original de Mefiboset era Meribbaal (1Ch_8:34), que le fue cambiado para evitar mencionar el nombre del dios cananita baal. Mefiboset había quedado huérfano y cojo a la edad de cinco años. Mefiboset ahora era un joven y habitaba en casa de Maquir. Este era un hombre rico, fue uno de los que dieron alimentación a los hombres de David en Manahaim durante el tiempo de la rebelión de Absalón (2Sa_17:27).

Mefiboset fue traído a David. Era natural que Mefiboset sintiera mucho temor al ser traído ante David, lo más probable es que aquel pensara que David lo buscaba para quitarle la vida. Mefiboset se llevó una gran sorpresa, en vez de castigo recibió misericordia, y aún más recibió las tierras de su abuelo Saúl (la palabra padre aquí se refiere a abuelo). David le tomó para que comiera a su mesa. Tal es jesed, el amor leal de pacto.

Mefiboset no podía comprender la acción de David. Aquel se consideraba a sí mismo como un perro, era una persona lisiada de los pies, sin familia, y cuyo destino bien hubiera sido la muerte; sin embargo, David lo perdonó y lo tomó como si fuese de su propia familia. Esta escena es parecida a la del hijo pródigo, en la cual su padre le recibe como su hijo, con todos los privilegios de un hijo, y no como un siervo. David demostró en esta acción que la bondad de Dios es una acción que restablece a la persona a la posición de hijo, con todos los privilegios y responsabilidades de un hijo; esta posición de hijo es totalmente inmerecida.

La misericordia, una virtud en escasez 2Sa_9:1-13

I. Brotó de una serie de impulsos sanos.

1. Misericordia hacia Saúl y sus familiares.

2. Actitud perdonadora hacia los enemigos.

3. Manifestación de su amor por Jonatán.

II. Se manifestó en una investigación extensa.

1. Preguntando si había sobrevivientes de la familia de Saúl.

2. Buscando a tal sobreviviente.

III. Se concretó en hacer provisiones amplias y generosas.

1. Le devolvió las tierras de Saúl.

2. Le dio permiso de cultivar y almacenar los productos.

3. Le dio permiso de comer en la mesa de David, como hijo propio.

Esta condición física de Mefiboset, hijo de Jonatán, trae a la mente dos pensamientos, uno chino y el otro mexicano, respectivamente: “Deje de desear un par de zapatos, hasta que vea uno que no tenga pies.”

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