1 de Samuel 28: Saúl atacado por los filisteos

1 de Samuel 28: Saúl atacado por los filisteos

1 de Samuel 28:1  Aconteció en aquellos días que los filisteos reunieron sus ejércitos para la guerra, para pelear contra Israel. Y dijo Aquis a David: Bien sabes que saldrás conmigo a campaña, tú y tus hombres.

1 de Samuel 28:2  Respondió David a Aquis: Muy bien, tú sabrás lo que puede hacer tu siervo. Y Aquis dijo a David: Muy bien, te haré mi guarda personal de por vida.

La respuesta de David a Aquis es ambigua; no le promete nada, pero le lleva a pensar que sí lo ha hecho.

La petición de Aquis colocó a David en una posición difícil. Negarse a ayudarlo a pelear contra los israelitas hubiera revelado la lealtad de David hacia Israel y puesto en peligro la vida de sus soldados y su familia. Pero el aceptar pelear contra su propio pueblo hubiera sido herir al mismo pueblo que amaba y que pronto dirigiría. No obstante, nunca tuvo que resolver este dilema porque Dios lo protegió. Los otros líderes filisteos objetaron su presencia en la batalla. Así, no tuvo que pelear contra sus compatriotas.

1 de Samuel 28:3  Samuel había muerto, y todo Israel lo había llorado, y lo habían sepultado en Ramá su ciudad. Y Saúl había echado de la tierra a los médium y espiritistas.

Todo se ve ahora desde la perspectiva de Israel y Saúl. Los encantadores y adivinos son aquellos que tratan con los espíritus de los muertos o los ancestros, y aquellos que se ponen en contacto con los espíritus. Recurrir a los mismos está terminantemente prohibido por la Ley de Dios.

1 de Samuel 28:4  Y se reunieron los filisteos y fueron y acamparon en Sunem; y Saúl reunió a todo Israel y acamparon en Gilboa.

Gilboa : Se refiere a las colinas que corren hacia el sudeste desde la parte meridional del valle de Jezreel. Sunem está aproximadamente a 96 km al norte de la ciudad filistea de Ecrón. Esto ilustra lo lejos que habían avanzado los filisteos dentro del territorio de Israel, amenazando dividir en dos el país.

1 de Samuel 28:5  Al ver Saúl el campamento de los filisteos, tuvo miedo y su corazón se turbó en gran manera.

El Urim y el Tumim lo usaba el sumo sacerdote para determinar la dirección de Dios en algunos asuntos.

1 de Samuel 28:6  Y Saúl consultó al  Señor, pero el  Señor no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.

Cuando Saúl mató a los sacerdotes de Nob, no apeló a ninguno de los medios que le habrían puesto en contacto con la dirección divina.

1 de Samuel 28:7  Entonces Saúl dijo a sus siervos: Buscadme una mujer que sea médium para ir a consultarla. Y sus siervos le dijeron: He aquí, hay una mujer en Endor que es médium.

Endor estaba aproximadamente a 9, 5 km al norte de las posiciones que ocupaba Saúl en Gilboa.

Dios había prohibido estrictamente a los israelitas que tuvieran que ver con la magia negra, brujería, hechicería, médiums, espiritistas o con cualquiera que consultara los muertos. En realidad, se mataban a los hechiceros. Las prácticas ocultas se llevaban a cabo en el nombre de dioses paganos y la gente se volvía al ocultismo para recibir las respuestas que Dios no daba.

Los que practican el ocultismo tienen a Satanás y a los demonios como fuente de información. Dios no les revela su voluntad a ellos. En su lugar habla a través de sus propios canales: la Biblia, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo.

Saúl se sintió abrumado cuando vio al ejército filisteo, por lo cual se volvió al ocultismo. Permita que las dificultades y obstáculos de la vida lo empujen en dirección a Dios y lo hagan depender de El. Como vemos en la historia de Saúl, volvernos a cualquier otra cosa o persona solo nos llevará al desastre.

1 de Samuel 28:8  Saúl se disfrazó poniéndose otras ropas y fue con dos hombres; llegaron a la mujer de noche, y él dijo: Te ruego que evoques por mí a un espíritu, y que hagas subir al que yo te diga.

Saúl fue el que expulsó de Israel a todos las médium y espiritistas (los que consultan a los muertos), pero en su desesperación le pidió consejo a una adivina. A pesar de que había retirado el pecado de hechicería del país, no lo quitó de su corazón. Podemos hacer un gran aspaviento al denunciar un pecado, pero si nuestros corazones no cambian, los pecados volverán. Conocer lo malo y denunciar lo malo no ocupa el lugar de hacer lo bueno.

1 de Samuel 28:9  Pero la mujer le dijo: He aquí, tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha echado de la tierra a los que son médium y espiritistas. ¿Por qué, pues, pones trampa contra mi vida para hacerme morir?

1 de Samuel 28:10  Y Saúl le juró por el  Señor diciendo: Vive el  Señor que ningún castigo vendrá sobre ti por esto.

El grado en que podemos engañarnos a nosotros mismos y racionalizar nuestros pecados es increíble. Saúl jura por Jehová ante una nigromante.

1 de Samuel 28:11  Entonces la mujer dijo: ¿A quién debo hacerte subir? Y él respondió: Tráeme a Samuel.

1 de Samuel 28:12  Cuando la mujer vio a Samuel, clamó a gran voz; y la mujer habló a Saúl diciendo: ¿Por qué me has engañado? ¡Tú eres Saúl!

¿Realmente Samuel vino de la muerte en respuesta al llamado de la adivina? Esta gritó ante la aparición de Samuel, sabía demasiado bien que sus esfuerzos por hacer contacto con los muertos eran inventados o satánicos. De alguna manera la aparición de Samuel le reveló que trataba con un poder mucho más grande de lo que había conocido. No había llamado a Samuel mediante trucos ni el poder de Satanás. Dios trajo a Samuel para dar a Saúl una predicción relacionada con su destino, un mensaje que Saúl ya conocía. Esto de ninguna manera justifica los esfuerzos por contactar a los muertos hoy ni por comunicarse con personas o espíritus del pasado. Dios está en contra de esas prácticas

1 de Samuel 28:13  Y el rey le dijo: No temas; pero, ¿qué ves? Y la mujer respondió a Saúl: Veo a un ser divino subiendo de la tierra.

1 de Samuel 28:14  Y él le dijo: ¿Qué forma tiene? Y ella dijo: Un anciano sube, y está envuelto en un manto. Y Saúl conoció que era Samuel, e inclinando su rostro a tierra, se postró ante él.

1 de Samuel 28:15  Entonces Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has perturbado haciéndome subir? Y Saúl respondió: Estoy en gran angustia, pues los filisteos hacen guerra contra mí; Dios se ha apartado de mí y ya no me responde ni por los profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me reveles lo que debo hacer.

Dios no respondió a las peticiones de Saúl, porque no siguió sus instrucciones previas. Algunas veces la gente se pregunta por qué sus oraciones no reciben respuesta. Pero si no cumplen con las responsabilidades que Dios les ha dado, no deberían sorprenderse cuando El no les da más instrucciones.

1 de Samuel 28:16  Y Samuel dijo: ¿Entonces, por qué me preguntas a mí, ya que el  Señor se ha apartado de ti y se ha hecho tu enemigo?

1 de Samuel 28:17  El  Señor ha hecho conforme a lo que dijo por medio de mí; y el  Señor ha arrancado el reino de tu mano, y se lo ha dado a tu prójimo, a David.

1 de Samuel 28:18  Porque tú no obedeciste al  Señor, ni llevaste a cabo su gran ira contra Amalec, el  Señor te ha hecho esto hoy.

1 de Samuel 28:19  Además, el  Señor entregará a Israel contigo en manos de los filisteos; por tanto, mañana tú y tus hijos estaréis conmigo. Ciertamente, el  Señor entregará el ejército de Israel en manos de los filisteos.

Antes que puedan hacer nada aparece Samuel, no en espíritu, sino como profeta que de nuevo comunica al rey el mensaje de Dios. Está claro que la adivina no lo ha llamado, sino que el  Señor ha irrumpido de nuevo en la vida de Saúl para hablarle. La mujer aterrorizada clamó en voz alta , o sea, literalmente «lanzó un grito de horror», impresionada por la aparición de Samuel. En lugar de dar crédito a ningún tipo de actividad espiritista o de invocación de los espíritus de los muertos, este pasaje muestra que Dios es el ser supremo. La adivina queda aterrorizada, y Saúl paralizado de miedo cuando el Dios vivo los rechaza.

1 de Samuel 28:20  Al instante Saúl cayó por tierra cuan largo era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; además estaba sin fuerzas, porque no había comido nada en todo el día y toda la noche.

1 de Samuel 28:21  La mujer se acercó a Saúl, y viendo que estaba aterrorizado, le dijo: He aquí, tu sierva te ha obedecido y he puesto mi vida en peligro al oír las palabras que tú me hablaste.

1 de Samuel 28:22  Ahora pues, te ruego que también escuches la voz de tu sierva, y me permitas poner delante de ti un bocado de pan para que comas y tengas fuerzas cuando sigas tu camino.

1 de Samuel 28:23  Pero él rehusó, y dijo: No comeré. Sin embargo, sus siervos juntamente con la mujer le insistieron, y él los escuchó. Se levantó, pues, del suelo y se sentó en la cama.

1 de Samuel 28:24  La mujer tenía en casa un ternero engordado y se apresuró a matarlo; y tomando harina, la amasó y coció de ella pan sin levadura.

1 de Samuel 28:25  Y lo trajo delante de Saúl y de sus siervos, y comieron. Después se levantaron y se fueron aquella noche.

Saúl atacado por los filisteos

Los filisteos decidieron montar una campaña de grandes proporciones como nunca antes. Y careciendo de terreno plano para acomodar a tantas tropas, llevaron la lucha al norte, al antiguo campo del valle de Jezreel, también llamado Meguido o Esdraelón. Este valle será el sitio de esa última campaña de las naciones. Se llama en esa porción armagedon que quiere decir monte de cita. Situado entre los montes de Samaria y Galilea, tiene 40 km. de largo por 20 km. de ancho. Por ser un lugar estratégico siempre ha sido escenario de guerras encarnizadas. Desde los días de Nabucodonosor hasta Napoleón, los ejércitos han acampado allí. Judíos, gentiles, mahometanos, cruzados, franceses y egipcios, persas y drusos, turcos y árabes han cubierto el valle. A la entrada del valle central se ubicaba Jezreel, actualmente llamada Zerim, y así también se llamaba el valle de Jezreel. Muchos acontecimientos bíblicos ocurrieron en este valle y con razón Josefo, el historiador judío, lo llama “la gran llanura”.

Las fuerzas de los filisteos se congregaron en Afec donde habían vencido a Israel unos 90 años antes. Y luego procedieron a acampar en Sunem, un pueblo seis km. al norte de Jezreel al pie del monte Moreh que también se llama Hermón pequeño. Había agua allí y lugar abundante para todas las tropas de los filisteos.

David mientras, se veía en un apuro. Aquis exigía que fuera a la batalla con sus hombres, acompañando al rey de Gat. Hay que ver cuán capciosa es esta respuesta de David. Dice en el versículo 2: Sabrás, pues lo que puede hacer tu servidor (esto corresponde al “bien sabes” de Aquis). Aquis lo entiende de la manera que quiere, y le promete una promoción si actúa bien. Sólo se puede especular ahora cuáles habrán sido las intenciones de David, porque su declaración es bastante ambigua. ¿Qué es lo que pensaba hacer David? Quizás ni él mismo sabía. Pero se ve que los filisteos estaban reclutando todo elemento que podría ser útil en esta lucha. Y puesto que la lucha sería muy grande, podría definir de una vez el destino de los filisteos.

Como se ve Aquis quiere hacerle a David el guarda de su cabeza. Nosotros diríamos guarda espaldas. ¡Cuán distintas son las expresiones idiomáticas en diferentes idiomas! En inglés sería guardacuerpo y en el alemán es Leibwachter, guarda de los órganos vitales como vientre o intestinos. Para el hebreo la cabeza sería la parte más importante del cuerpo. Y por lo tanto las bendiciones y la calamidad, el honor como la deshonra, el gozo y la tristeza tantas veces se describen como cayendo sobre la cabeza.

Saúl acude a la adivina

Saúl y el ejército vinieron del sur y acamparon en Jezreel al pie del monte Gilboa. De ese monte hubieran podido ver cuán grande era el ejército de los filisteos extendido por el valle. Se atemorizó y procuró consultar a Dios por las tres vías de comunicación conocidas por él: sueños, sacerdotes y profetas. Pero Dios no le contestó. El versículo 3 comenta que había quitado a los que evocaban a los muertos, pero ahora vuelve a buscar una de estas personas. Las palabras usadas en el versículo 3 son Ob que se refiere a la voz hueca que viene de la ultratumba y Yadah que se refiere al adivino o la persona que sabe o se entera de algo por medio de la hechicería. Esta es la persona que supuestamente puede saber el futuro.

Los consejeros de Saúl localizaron a una adivina en el pueblo de Endor, al norte unos 12 km. y al otro lado del monte de Moreh. Esto representaba para Saúl y sus compañeros un riesgo puesto que los filisteos estaban acampados entre ellos y Endor. Así que van de noche para esconder mejor sus movimientos. La desesperación le motiva a correr cualquier riesgo. Y Saúl le ordena a la mujer que adivine o que averigüe por su espíritu familiar cómo hacer subir al muerto. Se creía que el Seol, o lugar de los muertos, estaría abajo y por lo tanto el muerto tendría que subir. Aunque el mundo y existencia de los espíritus no tienen orientación direccional referente al mundo físico, los conceptos tienen que expresarse de manera material para entenderse. Y puesto que los muertos fueron sepultados, se suponía que tendrían que levantarse de abajo.

Saúl había prohibido la práctica del espiritismo. Ahora se permite lo que él mismo había prohibido. Y jura por Jehová que la mujer no moriría, comprometiendo a Dios en lo que sería contra o contrario a su voluntad. La ley prohibe absolutamente evocar a los muertos o entregarse a la adivinación. Saúl bien lo sabía. Por eso su condenación sería mayor. Dice en Lucas 12:47, “Porque el siervo que entendió la voluntad de su  Señor y no se preparó ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes”. Ya hemos visto que parte de ese azote fue la presencia de un espíritu de maldad enviado para afligirle. Veremos directamente que sigue este último azote, la suprema disciplina quitándole la vida.

Saúl consulta a una espiritista

La experiencia de Saúl, Samuel y la pitonisa de Endor perturba a muchas personas en estos días que está reviviendo el espiritismo. Pero para mí —dice J. B. Chapman en el Comentario Beacon— hay dos explicaciones que pueden ser satisfactorias: Samuel apareció por especial providencia de Dios, y su aparición fue un juicio sobre el malvado rey y una sorpresa para la pitonisa, cuyas acostumbradas maniobras falsas fueron oscurecidas por esta inesperada intervención divina; o se trató de otra pretensión infundada de la mujer a la cual el perturbado corazón del rey prestó asentimiento. Creo —dice este autor— que nueve de cada diez experiencias del espiritismo pueden ser explicadas sicológicamente, incluyendo la telepatía, y lo que en ellos no es humano es directamente del diablo.

Saúl advertido de lo porvenir

La adivina evoca el espíritu de Samuel pero cuando aparece, se asusta y grita. No era lo que ella esperaba. La encantadora o médium sabía tener una relación con su espíritu familiar, en espíritu malo o sea demonio, que tendría que ver especialmente con ella. Este no apareció sino que vio otra forma, completamente extraña. Le infundió temor. En su estado de clarividencia reconoció a Saúl o quizás Samuel se refirió a él por nombre para que la adivina supiera quién era. Aunque Saúl no había visto nada todavía, su trama de engaño se hizo pedazos. El ser humano no engaña a los espíritus, sean buenos o sean malos. Pero los espíritus malos procuran engañar a los seres humanos.

La adivina vio un “ser divino” (dioses) que subía (verbo singular). Cuando esta palabra plural (dioses) se usa con verbos singulares se puede referir a dioses falsos, ángeles u otros seres sobrenaturales. Probablemente aquí se refiere al último, como traduce la versión Berkeley: “una forma parecida a un dios”. Por la descripción Saúl le reconoció como Samuel donde identifica su manto que vestía en vida). En este momento Samuel evidentemente habló directamente a Saúl dejando fuera a la médium. La conversación que sigue excluye a la adivina, algo inusitado y no sigue el molde de un caso clásico del espiritismo. No forma ningún patrón para los que procuran justificar la práctica de comunicarse con los muertos por medio del espiritismo.

Se ha discutido mucho el caso de Samuel, si realmente era Samuel o si era un espíritu que le imitaba. Los judíos a través de los siglos, según Carroll, aceptaban el texto lit. como es. Y según el libro apócrifo Sirac 46:20 dice: “Después de su muerte Samuel profetizaba y manifestó al rey su fin, y levantó su voz desde la tierra en profecía.” Josefo, el historiador judío, también acepta este pensamiento, que Samuel realmente apareció. Pero añade que Dios le envió y que no vino por la evocación de la adivina. La LXX parece verificar esto con su traducción de 1 de Crónicas 10:13. Dice: “Así que Saúl murió por sus transgresiones, habiendo transgredido la palabra de Dios, no guardándola, porque buscó a una adivina y Samuel el profeta le contestó…” Si así fuera, sería el único caso de ello en la Biblia y de ninguna manera establece la práctica o la posibilidad de evocar a los muertos. Jesús conversaba con Moisés y Elías en el monte de la transfiguración y evidentemente los tres apóstoles oían. Se les permitía entrar por un solo momento en el mundo celestial. Pero resultó para su bendición y no para maldición como en el caso de Saúl.

Algunos señalan el hecho de que Samuel le indicó que al día siguiente estaría con él, pero que realmente serían tres días. De esta manera piensan probar que no hubiera sido Samuel porque él hubiera dicho la verdad. Parece sin embargo, que fue al día siguiente que Saúl y sus hijos murieron. El relato del capítulo 29 es algo que hubiera pasado antes o mientras y no es necesariamente cronológico. Saúl además no vio nada simulado o ficticio en su encuentro con Samuel. Al contrario, el mensaje de Samuel, como siempre, le dejó postrado y sin fuerzas. Saúl, por querer saber lo que no le tocaba saber, consultó a una encantadora y pagó con su vida el precio de su transgresión según la ley.

Los versículos 21-25 narran la última cena de Saúl convidada como fue por la adivina. Sabía que su tiempo fue corto pero lo más triste fue que su desobediencia le hubiera traído a ese momento. Fue una comida consumida en apuro. Consistía de un ternero engordado, generalmente reservado para ocasiones festivas y alegres, y de pan sin levadura, generalmente reservado para ceremonias de solemnidad religiosa. Se puede comparar esta cena con la última cena del  Señor Jesucristo. Sabiendo que su tiempo fue corto, el  Señor participó sabiendo que su obediencia le había traído a ese momento. Participó convidado por la palabra de Dios que había decretado la celebración de la Pascua. Participó habiendo pensado y preparado para esa noche y sabiendo que él mismo sería el gran sacrificio para terminar de una vez con todo sacrificio. Se ve una vez más que la palabra “obediencia” es la palabra clave de la vida espiritual y cristiana. El amor es la esencia de esa característica como dice Jesús: “Si me amáis, guadaréis mis mandamientos”.

Saúl víctima de la pitonisa de Endor  Esto es lo que piensan muchos de los intérpretes de las Escrituras y de este suceso en particular. Saúl fue una víctima de la espiritista que se vengó de él y lo engañó como a un chiquilín cualquiera aprovechando las circunstancias de su desesperación, quien a pesar de su dignidad no dudó en disfrazarse, aunque su estatura y su modo lo denunciaba desde lejos. Sencillamente Dios lo cegó, como parece, y lo obvio fue que la pitonisa usando de su poder de seducción se vengó del infeliz rey, engañándolo como a cualquier hijo de vecino para que la humillación fuera completa.

Interrogantes que surgen

La pregunta es: ¿Se pueden comunicar los muertos que duermen en el sepulcro con los que viven aún en la   ierra?

Los israelitas creían ciertamente en la posibilidad de la evocación de los difuntos, aunque la Ley se los prohibía rigurosamente.

Estas prohibiciones tantas veces renovadas son un claro síntoma de la tentación que existía en el antiguo Israel de consultar a los muertos y de la dudosa respuesta que éstos hayan alcanzado en tales consultas. En cuanto al suceso de Saúl con la pitonisa, desde el Siglo II en adelante, Padres de la iglesia y teólogos han dado distintas interpretaciones proponiendo hipótesis hasta contradictorias: ficción de la hechicería, engaño de Satanás, milagro divino para castigar a Saúl, lo que aparece evidente, y que no implicaría en manera alguna que en cualquier otro caso de nigromancia, ya en las Escrituras o al margen de ellas, se evocase con éxito a los muertos.

El peligroso avance del espiritismo

El espiritismo y toda otra expresión religiosa que basa sus actividades y creencias en la comunicación de los muertos con los vivos se dividen en dos grandes ramas: El espiritismo de mesa o kardeciando, mal llamado «espiritismo científico» o simplemente conocido como espiritismo. Luego tenemos el espiritismo popular, conocido como el espiritismo de tarreiros que reciben varias designaciones según su origen que se conoce como umbanda, quinbanda, candomblé o xangó, todos conocidos generalmente como macumba, una designación que  sus devotos rechazan cuando no corresponde a su caso. A estos se agrega el Candomblé y Batuque, conocidos todos ellos en el Brasil, Argentina y Uruguay como cultos agrobrasileros, y ahora como afrouruguayos. En este último país donde escribimos esta información existen unos mil terreiros que congregan entre cien a trescientas personas en sus cultos diarios en horas de la noche. Sólo la ciudad de Montevideo, capital del Uruguay, tiene registrados unos 700 lugares, según estudios sociológicos y controles policiales sobre una población de 1.300.000 habitantes que supera por triplicado la existencia y actividad de las iglesias evangélicas. Es común encontrar en cualquier lugar de la ciudad aves y otros animales como parte del rito practicado en sus ceremonias.

Lo que actualmente se conoce en esta área de América Latina como la «umbanda” es típicamente un movimiento religioso sincretista, con elementos tomados del espiritismo kardecista, de importación francesa, otros del Africa, o de los movimientos ocultistas y brujerías europeas y del catolicismo popular portugués. Esta diversidad en cuanto a los orígenes de este movimiento le permite a sus fieles cultores, en la práctica, ser católicos de día y espiritistas de noche.

Ahora Puedes adquirir los Libros de Estudio

Al adquirir tus libros de estudios estarás ayudando este Ministerio para cumplir con la Gran Comisión de «Id y llevad el Evangelio a toda criatura en todo lugar. Contamos con tu ayuda. Dios te Bendice rica, grande y abundantemente.

Comparte esta publicacion en tus redes favoritas

También hemos publicado para ti

Corazón abierto

Mañana en la mañana abriré tu corazón, — le explicó el cirujano a un niño-. Y el niño interrumpió: Ud. encontrará allí a Jesús? El cirujano se quedó mirándolo y continuó: Cortaré una pared

Seguir Leyendo »