1 de Samuel 21: David huye de Saúl

Categorías: Antiguo Testamento y Primera de Samuel.

1 de Samuel 21:1 David huye de Saúl Vino David a Nob,[a] adonde estaba el sacerdote Ahimelec;[b] este salió a su encuentro, sorprendido, y le preguntó: –¿Por qué estás tú solo, sin nadie que te acompañe?

David tiene ahora 20 años de edad. Su exilio duró diez años hasta que fue coronado rey de Judá en Hebrón, a la edad de 30 años. Nob está a mitad de camino entre Jerusalén y Gabaa. Aunque el arca se encontraba todavía en Quiriat-jearim, el tabernáculo, sitio principal del culto judío, había sido levantado en Nob. Ahimelec , a quien se alude en 14.3 como Ahías, es el biznieto de Elí.

Esta es la primera mención sobre Ahimelec. O era el Ahías mencionado en 14.3, 18, o lo más probable es que fuera el sucesor de Ahías. En cualquiera de los casos, Ahimelec tuvo que ir en contra de la Ley para dar el pan sagrado a David, ya que se suponía que era solo para los sacerdotes. Sin embargo, Ahimelec puso la necesidad y la vida de David antes que la ceremonia religiosa y lo alimentó con el pan consagrado. Esto sustentaba una alta ley de caridad. Siglos más tarde, Jesús se referiría a este incidente mostrando que la Ley de Dios no debía aplicarse sin compasión. La ley más grande de Dios es hacer el bien y salvar vidas

1 de Samuel 21:2 Respondió David al sacerdote Ahimelec: –El rey me encomendó un asunto, y me dijo: “Nadie sepa cosa alguna del asunto a que te envío, y de lo que te he encomendado”. He citado a los criados en cierto lugar.

David mintió para protegerse de Saúl. Algunos disculpan esta mentira porque estaban en guerra y el deber de un buen soldado es traicionar al enemigo. Pero en ninguna parte se perdona la mentira de David. Es más, sucedió lo opuesto ya que su mentira llevó a la muerte a ochenta y cinco sacerdotes. La pequeña mentira de David parecía bastante inofensiva, pero desencadenó una tragedia. La Biblia aclara muy bien que la mentira es pecado. Mentir, al igual que otro pecado, es grave ante los ojos de Dios y puede conducirnos a toda clase de efectos dañinos. No le reste importancia a ningún pecado ni haga diferencias entre uno y otro. Todos los pecados deben evitarse aunque veamos o no sus posibles consecuencias.

1 de Samuel 21:3 Ahora, pues, ¿qué tienes a mano? Dame cinco panes, o lo que tengas.

1 de Samuel 21:4 El sacerdote respondió a David y dijo: –No tengo pan común a la mano, solamente tengo pan sagrado;[c] pero lo daré si es que los criados se han guardado al menos de tratos con mujeres.

1 de Samuel 21:5 David respondió al sacerdote: –En verdad las mujeres han estado lejos de nosotros ayer y anteayer; cuando yo salí, ya los cuerpos de los jóvenes estaban puros,[d] aunque el viaje es profano; ¿cuánto más no serán puros hoy sus cuerpos?[e]

Los cuerpos de los hombres estaban ceremonialmente limpios porque no habían tenido relaciones sexuales durante este viaje. De ahí que el sacerdote les permitiera comer el pan sagrado.

1 de Samuel 21:6 Así que el sacerdote le dio el pan sagrado, porque allí no había otro pan sino los panes de la proposición, los cuales habían sido retirados de la presencia de Jehová, para colocar panes calientes el día que tocaba retirarlos.

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