1 de Reyes 4: Organización y administración

1 de Reyes 4:1 Reinó, pues, el rey Salomón sobre todo Israel.

Salomón estaba muy bien organizado, con once oficiales en jefe a cargo de tareas específicas, doce gobernadores de distrito y un funcionario a cargo de los oficiales de distrito. Cada persona tenía una responsabilidad específica o territorio para administrar. Esta organización fue esencial para mantener la eficacia del gobierno. Fue un movimiento sabio de un hombre sabio. Una buena organización ayuda al pueblo a trabajar unido y asegura que se alcance la meta.

Salomón

La sabiduría solo es efectiva cuando se pone en práctica. En los primeros años de su vida, Salomón tuvo sensibilidad para reconocer su necesidad de sabiduría. Pero cuando vino a pedir sabiduría para gobernar su reino, ya había comenzado un hábito que haría que su sabiduría fuera ineficaz para su propia vida: selló un pacto con Egipto al casarse con la hija de Faraón. Fue la primera de cientos de esposas con las que se casó por razones políticas. Al hacer esto, Salomón fue en contra, no solo de las últimas palabras de su padre, sino de las órdenes directas de Dios. Sus acciones nos recuerdan cuán fácil es saber lo que es correcto y aun así no hacerlo.

Es claro que el regalo de sabiduría que Dios le dio a Salomón no significaba que no pudiera cometer errores. Se le habían otorgado grandes posibilidades como el rey del pueblo escogido de Dios, pero con ellas vinieron grandes responsabilidades. Desafortunadamente, tuvo la tendencia a perseguir las primeras y a olvidarse de las últimas. A pesar de que se volvió un famoso arquitecto de templos y palacios, su fama se perdió como líder ya que fijó impuestos y trabajos excesivos a su pueblo. Llegaban visitantes de tierras distantes para admirar al rey sabio, mientras que su propio pueblo gradualmente se iba alejando de él.

En la Biblia se menciona muy poco acerca de la última década del reinado de Salomón. Eclesiastés registra probablemente las últimas reflexiones de su vida. En ese libro encontramos un hombre que demuestra a través de experiencias amargas que el querer encontrar significado a una vida lejos de Dios es una meta vana. La seguridad y el contentamiento solo se encuentran en una relación personal con Dios. El contentamiento que encontramos en las oportunidades y en los éxitos de esta vida es temporal. Mientras más esperemos que sean permanentes, más rápido se esfumarán. Asegúrese de equilibrar su búsqueda de posibilidades en la vida con un cumplimiento confiable de sus responsabilidades.

Salomón fue el tercer rey de Israel, heredero escogido por David; El hombre más sabio que haya existido en todos los tiempos; Autor de Eclesiastés y Cantar de los cantares, así como también de muchos de los proverbios y salmos; Construyó el templo de Dios en Jerusalén; Diplomático, comerciante, recolector, patrocinador de las artes. Pero tuvo sus debilidades y errores: Selló muchos acuerdos con naciones extranjeras casándose con mujeres paganas; Permitió que sus esposas afectaran su lealtad a Dios; Fijó impuestos excesivos a su pueblo y los obligó a ser una fuerza laboral y militar. De su vida aprendemos que: Un liderazgo eficaz puede ser anulado por una vida personal deficiente; Salomón falló al desobedecer a Dios, pero no aprendió la lección de arrepentimiento hasta los últimos días de su vida; El conocer qué acciones debemos llevar a cabo significa muy poco sin la voluntad para llevarlas a cabo

A Salomón lo vemos en Jerusalén, de ocupación: Rey de Israel, hijo de David y Betsabé. Hermano de Absalón, Adonías. y Tamar. Padre de Roboam

1 de Reyes 4:2 Y estos fueron los jefes que tuvo: Azarías hijo del sacerdote Sadoc;

La palabra hijo a veces significa «descendiente». Azarías era realmente el nieto de Sadoc

1 de Reyes 4:3 Elihoref y Ahías, hijos de Sisa, secretarios; Josafat hijo de Ahilud, canciller;

1 de Reyes 4:4 Benaía hijo de Joiada sobre el ejército; Sadoc y Abiatar, los sacerdotes;

1 de Reyes 4:5 Azarías hijo de Natán, sobre los gobernadores; Zabud hijo de Natán, ministro principal y amigo del rey;

1 de Reyes 4:6 Ahisar, mayordomo; y Adoniram hijo de Abda, sobre el tributo.

Estos versículos son una lista de los jefes u oficiales del gobierno de Salomón

1 de Reyes 4:7 Tenía Salomón doce gobernadores sobre todo Israel, los cuales mantenían al rey y a su casa. Cada uno de ellos estaba obligado a abastecerlo por un mes en el año.

1 de Reyes 4:8 Y estos son los nombres de ellos: el hijo de Hur en el monte de Efraín;

1 de Reyes 4:9 el hijo de Decar en Macaz, en Saalbim, en Bet-semes, en Elón y en Bet-hanán;

1 de Reyes 4:10 el hijo de Hesed en Arubot; éste tenía también a Soco y toda la tierra de Hefer;

1 de Reyes 4:11 el hijo de Abinadab en todos los territorios de Dor; éste tenía por mujer a Tafat hija de Salomón;

1 de Reyes 4:12 Baana hijo de Ahilud en Taanac y Meguido, en toda Bet-seán, que está cerca de Saretán, más abajo de Jezreel, desde Bet-seán hasta Abel-mehola, y hasta el otro lado de Jocmeam;

1 de Reyes 4:13 el hijo de Geber en Ramot de Galaad; éste tenía también las ciudades de Jair hijo de Manasés, las cuales estaban en Galaad; tenía también la provincia de Argob que estaba en Basán, sesenta grandes ciudades con muro y cerraduras de bronce;

1 de Reyes 4:14 Ahinadab hijo de Iddo en Mahanaim;

1 de Reyes 4:15 Ahimaas en Neftalí; éste tomó también por mujer a Basemat hija de Salomón.

1 de Reyes 4:16 Baana hijo de Husai, en Aser y en Alot;

1 de Reyes 4:17 Josafat hijo de Parúa, en Isacar;

1 de Reyes 4:18 Simei hijo de Ela, en Benjamín;

1 de Reyes 4:19 Geber hijo de Uri, en la tierra de Galaad, la tierra de Sehón rey de los amorreos y de Og rey de Basán; éste era el único gobernador en aquella tierra.

Aquí aparece la lista de los doce gobernadores que proveían la casa real, uno por cada mes del año.

1 de Reyes 4:20 Judá e Israel eran muchos, como la arena que está junto al mar en multitud, comiendo, bebiendo y alegrándose.

A lo largo de la mayor parte de su reinado, Salomón aplicó correctamente su sabiduría porque buscaba a Dios. Los frutos de esta sabiduría fueron paz, seguridad y prosperidad para la nación. A menudo, la era de Salomón se ve como el ideal de lo que cualquier nación puede llegar a ser cuando se une para confiar y obedecer a Dios.

1 de Reyes 4:21 Y Salomón señoreaba sobre todos los reinos desde el Eufrates hasta la tierra de los filisteos y el límite con Egipto; y traían presentes, y sirvieron a Salomón todos los días que vivió.

1 de Reyes 4:22 Y la provisión de Salomón para cada día era de treinta coros de flor de harina, sesenta coros de harina,

1 de Reyes 4:23 diez bueyes gordos, veinte bueyes de pasto y cien ovejas; sin los ciervos, gacelas, corzos y aves gordas.

1 de Reyes 4:24 Porque él señoreaba en toda la región al oeste del Eufrates, desde Tifsa hasta Gaza, sobre todos los reyes al oeste del Eufrates; y tuvo paz por todos lados alrededor.

1 de Reyes 4:25 Y Judá e Israel vivían seguros, cada uno debajo de su parra y debajo de su higuera, desde Dan hasta Beerseba, todos los días de Salomón.

1 de Reyes 4:26 Además de esto, Salomón tenía cuarenta mil caballos en sus caballerizas para sus carros, y doce mil jinetes.

Cuarenta mil : Según 2 de Crónicas 9:25, sólo eran «cuatro mil». Probablemente el copista confundió la palabra hebrea «cuatro» con «cuarenta». Cuatro mil es posiblemente la cifra correcta, porque sólo había «mil cuatrocientos» carros

1 de Reyes 4:27 Y estos gobernadores mantenían al rey Salomón, y a todos los que a la mesa del rey Salomón venían, cada uno un mes, y hacían que nada faltase.

1 de Reyes 4:28 Hacían también traer cebada y paja para los caballos y para las bestias de carga, al lugar donde él estaba, cada uno conforme al turno que tenía.

1 de Reyes 4:29 Y Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar.

1 de Reyes 4:30 Era mayor la sabiduría de Salomón que la de todos los orientales, y que toda la sabiduría de los egipcios.

1 de Reyes 4:31 Aun fue más sabio que todos los hombres, más que Etán ezraíta, y que Hemán, Calcol y Darda, hijos de Mahol; y fue conocido entre todas las naciones de alrededor.

Etán y Hemán : Músicos; como se desprende de los títulos de los Salmos 88 y 89, ellos fueron sus autores.

1 de Reyes 4:32 Y compuso tres mil proverbios, y sus cantares fueron mil cinco.

El libro de Proverbios registra muchos de estos tres mil sabios proverbios. Otros escritos bíblicos de Salomón incluyen los Salmos 72 y 127 y el libro de Eclesiastés y el Cantar de los cantares.

Reino de Salomon : El reino de Salomón se esparció desde el río Eufrates al norte de la fronteras de Egipto. La tierra entera estaba en paz bajo este gobierno.

1 de Reyes 4:33 También disertó sobre los árboles, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que nace en la pared. Asimismo disertó sobre los animales, sobre las aves, sobre los reptiles y sobre los peces.

1 de Reyes 4:34 Y para oír la sabiduría de Salomón venían de todos los pueblos y de todos los reyes de la tierra, adonde había llegado la fama de su sabiduría.

Organización y administración

Este pasaje en particular va a ser difícil de usar en un sermón, como bien señala Brueggemann. No obstante esto, urge que se entienda que la burocracia sugerida en estos textos era importante para el buen manejo del reinado de Salomón. Parece mentira, pero lo que Salomón introduce acá en esta organización sigue el modelo de los pueblos en su derredor, especialmente Egipto. Algunos ven en esto la “canaanización” de Israel. En otras palabras, representa un paso más, distanciándose del ideal de la antigua anfictionía o confederación tribal. El mismo grupo en Israel que veía en la petición del pueblo de un rey “como las demás naciones” una traición, vería también en esta nueva organización sólo un ejemplo de la deslealtad del pueblo. Es evidente, no obstante, que el historiador deuteronómico no comparte este concepto al narrar la destreza organizadora de Salomón. Al contrario, el escritor bíblico se preocupa por demostrar una continuidad administrativa entre David y Salomón al igual que una continuidad religiosa vista en el discurso de despedida de David y en la oración de Salomón.

Aparentemente, el deuteronomista tomó el material en esta sección de varias fuentes. Es claro que el proceso de transmisión del material fue complejo, porque abundan problemas textuales e históricos. En la lista de oficiales faltan algunos nombres que deben figurar; por ejemplo, en los versículos 8-19 no están todos. en algunos casos sólo se dan los nombres de los padres de los oficiales (Ben significa hijo de). Todo esto puede reflejar las dificultades que tendría el mismo escritor bíblico con fuentes antiguas, quizá algo desfiguradas.

Salomón heredó de su padre un reino poderoso y bien unido. Pero su mayor deseo era convertirlo en un gran imperio de alcance mundial. Dominaría a todo el mundo y se convertiría en «rey de reyes». Para comenzar bien, Salomón se dedica a una tarea muy importante: la de elegir su mejor cuerpo de servidores y ayudantes. El rey demostró aquí su gran capacidad como organizador. O sea la de colocar a cada uno en su debido lugar de trabajo. Esto es indispensable para que cualquier empresa, y el mismo país, marche a la perfección.

Los primeros oficiales son los que han de trabajar a nivel doméstico (4:1-19). Los primeros nombrados (versículos 1-6) eran aquellos que formaban “el gabinete” de Salomón. Parte del problema textual puede verse en que se menciona a Azarías como presuntamente el sumo sacerdote. Luego se nos dice que Sadoc y Abiatar son los sacerdotes. Aparentemente, el tiempo del servicio de Azarías sería después del tiempo de su padre, Sadoc. Posteriormente, se habla de los oficiales que trabajarán a nivel internacional.

Primero en importancia en la lista de miembros del gabinete está el sacerdote: el que representa al pueblo delante de Dios y a Dios delante del pueblo. Este, llamado el príncipe, es el oficial más alto después del rey.

En segundo lugar vienen los secretarios o cronistas del rey. Estos son los encargados de escribir y guardar un archivo detallado de todos los acontecimientos del reino. ¿Habría mucha correspondencia con países extranjeros? Nótese que mientras David tuvo un solo secretario, Salomón nombra varios. Es natural que el crecimiento y la prosperidad produzcan un aumento en el trabajo.

En tercer lugar viene el encargado de la seguridad pública. Hoy lo llamaríamos “comandante de las fuerzas armadas”.

En cuarto lugar, después de los sacerdotes, viene un servidor indispensable para el rey: el consejero privado. Siendo que éste sería el empleado de mayor confianza, Salomón sabiamente lo selecciona de entre la propia familia y amigos más íntimos de su padre.

El último en la lista es el encargado del tributo laboral. Según las costumbres orientales, los impuestos no se recogían en dinero efectivo, sino en trabajo obligatorio y también en frutos de la tierra. En este caso, dentro del más alto nivel de gobierno, a Adoniram se le encarga la tarea de supervisar el trabajo forzado. Aun en el tiempo de David se usaba esta práctica. Estos obreros eran los designados para trabajar en las múltiples obras públicas de Salomón. Los logros de Salomón no habrían sido posibles sin ellos, pero a la postre esta práctica vendría a minar la solidez del reino.

Para hacer más fácil, segura y rápida la tarea de cobrar los impuestos, el rey dividió a Israel en 12 partes. Es importante reconocer que todas ellas se hallan en el norte del país. Evidentemente “Israel” aquí señala lo que posteriormente se conocería como el reino del norte. Pareciera que a Judá se le excluyó de pagar los impuestos que se exigían al norte. Walsh afirma con razón que la desigualdad de trato de Salomón entre el norte y el sur contribuyó a la súbita desintegración del reino después de su muerte. Los israelitas del norte observaron su práctica desigual y reaccionaron negativamente cuando se les presentó la oportunidad.

En cada una de las 12 partes Salomón colocó un gobernador, cuyo trabajo era el de abastecer la mesa del rey, uno para cada mes del año. Y este equipo estaba bajo la vigilancia de un supervisor general. Además, se construyeron ciudades y centros especiales para almacenamiento. No deja de llamar la atención el que cada gobernador es señalado junto con el nombre de su padre. De modo que BenHur quiere decir: «El hijo de Hur». Era otra costumbre oriental.

Verdades prácticas

Salomón es un buen ejemplo de una persona balanceada. En 4:29-34 se descubre que además de ser mundialmente reconocido por su sabiduría, también fue escritor, con la composición de 3.000 proverbios y 1.005 poemas a su crédito, biólogo, botanista y político astuto. Hay muchas personas que no se atreven a desarrollar todas las habilidades con las cuales Dios las ha dotado, y así nunca experimentan el gozo del balance y de la autoestima de una vida realizada.

Esplendor y gloria

Se ha notado ya en más de una ocasión que el escritor bíblico refleja legítimamente la ambivalencia con la que veían al rey Salomón los israelitas. De modo que pone los logros del rey en entredicho. Por un lado se celebra la paz y la afluencia durante su día, pero también cuestiona los métodos empleados. El israelita común sabría que Salomón dejaba mucho que desear respecto a su propia piedad religiosa durante algunos años de su reinado. Más aun, se conocía su carencia de compasión en algunos tratos; a veces se reflejaba su carácter despiadado. Es obvio que estas características no se asocian con la bendición divina. Siempre habría un signo de interrogación en la mente del israelita respecto al derrotero final del rey. ¿Sería a la larga bendición o maldición para Israel?

El deuteronomista comienza señalando la afluencia y abundancia material en las que vivía el pueblo bajo Salomón. La extensión del reino de Salomón era muy grande, como la que Dios le había prometido a Abraham en Genesis 13:14-17 y 15:18. Se cree que fue unas diez veces más grande en tamaño que la del reinado de Saúl. Esta extensión se calculaba en unos 100.000 km. cuadrados. No hubo un reinado oriental que igualara al de Salomón. Este era el soberano de todos los reinos vecinos; estos le pagaron tributos al «rey de reyes» y se sometieron a su voluntad mientras vivió. En otras palabras, todos los reinos que rodeaban al de Salomón se convirtieron en súbditos pacíficos y en sus más fieles servidores.

Se calcula que en la mesa del rey se alimentaban cada día más de 4.000 personas. Solamente en harinas se consumían unos 6.600 litros por día. ¿Cuánto sería el costo en reses, aves y otros animales para suplir la carne en la mesa del rey?

Es de observarse que mientras David fue un hombre de guerra, Salomón fue un rey de excelente administración. Su reinado fue de prosperidad, paz y seguridad. Entonces, ¿por qué tanto ejército?. Por otro lado, Salomón tenía tanto amor y respeto por la obra de su padre, que quería conservarla a cualquier costo. Esto motivó su gran confianza en la caballería militar.

Obsérvese la hermosa costumbre de sembrar plantas para que dieran sombra y recreación. Todavía en Siria se cultivan estas plantas para formar enramadas que dan sombra y fresco.

Varias causas contribuyeron a que el reino de Salomón fuera el más grande de su tiempo. Su extensión y poder militar; su inmensa riqueza y prosperidad; y una paz y seguridad a toda prueba. Pero lo que lo hizo sobresaliente y famoso fue la sabiduría de su rey. Y, sobre todo, en un tiempo cuando Egipto y Mesopotamia eran considerados como los depositarios de la sabiduría oriental.

El rey Salomón se destaca en todos los campos de la sabiduría humana. Se convierte en un especialista en las artes, las ciencias de la naturaleza y en la literatura. Y sobresale por su extraordinaria capacidad mental y por la profundidad y grandeza de sus conocimientos. Ya había demostrado su gran capacidad como organizador y administrador. Esto atrajo a su reino a los representantes de otras naciones que venían para oír y recibir los consejos del gran sabio. Gran parte de esta sabiduría podemos aprenderla hoy en los libros que tradicionalmente llevan su nombre como Proverbios y Cantares. El libro de Proverbios se asocia con el nombre de Salomón como el auspiciador y patrono de la literatura sapiencial; los sentimientos morales y espirituales de los sabios de Israel no cobrarían la importancia que tienen hoy si no hubiera sido por Salomón. Los Salmos 72, 127, 132 y otros se atribuyen también a Salomón por la tradición.

Un comentarista escribe lo siguiente respecto a la obra literaria directa de Salomón: “Dios ha querido conservar pocos recuerdos de los frutos de esta mente privilegiada y gigantesca. Posiblemente desaparecieron por la acción del tiempo durante el cautiverio babilónico”.

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