1-de-Crónicas-8-Descendientes-de-Benjamín

1 de Crónicas 8: Descendientes de Benjamín

1 de Crónicas 8:1 Descendientes de Benjamín. Benjamín[a] engendró a Bela, su primogénito; a Asbel, el segundo, Ahara, el tercero,[b]

Estos versículos enumeran los hijos que Saharaim tuvo con Hodes después de que se divorció de sus primeras dos esposas, Husim y Baara. En algunas ocasiones el divorcio y la poligamia se registran en el Antiguo Testamento sin comentarios críticos. Esto no significa que Dios tome el divorcio a la ligera. Malaquias 2:15-16 dice: «No seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que El aborrece el repudio». Jesús explicó que aunque el divorcio se permitió, no era la voluntad de Dios: «Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así». No vaya a suponer que Dios aprueba un acto por el hecho de no estar condenado vigorosamente en cada referencia que se hace respecto al mismo en la Biblia.

1 de Crónicas 8:2 Noha, el cuarto, y a Rafa, el quinto.

1 de Crónicas 8:3 Y los hijos de Bela fueron Adar, Gera, Abiud,[c]

1 de Crónicas 8:4 Abisúa, Naamán, Ahoa,

1 de Crónicas 8:5 Gera, Sefufán e Hiram.

1 de Crónicas 8:6 Estos son los hijos de Aod, los jefes de casas paternas que habitaron en Geba y fueron desterrados a Manahat:

1 de Crónicas 8:7 Naamán, Ahías y Gera, padre de Uza y Ahiud, que fue quien los desterró.

1 de Crónicas 8:8 Saharaim engendró hijos en la provincia de Moab, después que dejó a Husim y a Baara que eran sus mujeres.

1 de Crónicas 8:9 Engendró, pues, de Hodes, su mujer, a Jobab, Sibia, Mesa, Malcam,

1 de Crónicas 8:10 Jeúz, Saquías y Mirma. Estos son sus hijos, jefes de familias.

1 de Crónicas 8:11 Y de Husim engendró a Abitob y a Elpaal.

1 de Crónicas 8:12 Los hijos de Elpaal fueron: Heber, Misam y Semed (el cual edificó Ono, y Lod con sus aldeas),[d]

1 de Crónicas 8:13 Bería y Sema, que fueron jefes de las familias de los habitantes de Ajalón, los cuales echaron a los habitantes de Gat.

1 de Crónicas 8:14 Ahío, Sasac, Jeremot,

1 de Crónicas 8:15 Zebadías, Arad, Ader,

1 de Crónicas 8:16 Micael, Ispa y Joha, fueron hijos de Bería.

1 de Crónicas 8:17 Zebadías, Mesulam, Hizqui, Heber,

1 de Crónicas 8:18 Ismerai, Jezlías y Jobab, fueron hijos de Elpaal. 1 de Crónicas 8:19 Jaquim, Zicri, Zabdi,

1 de Crónicas 8:20 Elienai, Ziletai, Eliel,

1 de Crónicas 8:21 Adaías, Beraías y Simrat, fueron hijos de Simei.

1 de Crónicas 8:22 Ispán, Heber, Eliel,

1 de Crónicas 8:23 Abdón, Zicri, Hanán,

1 de Crónicas 8:24 Hananías, Elam, Anatotías,

1 de Crónicas 8:25 Ifdaías y Peniel, fueron hijos de Sasac.

1 de Crónicas 8:26 Samserai, Seharías, Atalías,

1 de Crónicas 8:27 Jaresías, Elías y Zicri, fueron hijos de Jeroham.

1 de Crónicas 8:28 Estos fueron jefes principales de familias, según sus generaciones, y habitaron en Jerusalén.

1 de Crónicas 8:29 En Gabaón habitaron Abigabaón, la mujer del cual se llamó Maaca.

1 de Crónicas 8:30 Sus hijos fueron Abdón, el primogénito, Zur, Cis, Baal, Nadab,

1 de Crónicas 8:31 Gedor, Ahío y Zequer.

1 de Crónicas 8:32 Y Miclot engendró a Simea. Estos también habitaron frente a sus hermanos en Jerusalén.

1 de Crónicas 8:33 Ner engendró a Cis, Cis engendró a Saúl, y Saúl engendró a Jonatán, Malquisúa, Abinadab y Es-baal.[e]

Saúl, primer rey de Israel, era muy inconstante. Su historia se encuentra en 1 Samuel 9-31 y su perfil, en 1 Samuel 13. Jonatán, hijo de Saúl, era lo opuesto a su padre. A pesar de ser el legítimo heredero del trono, Jonatán se dio cuenta que David era la elección de Dios para ser el siguiente rey de Israel. En vez de mostrar celos, Jonatán llegó a ser amigo de David e incluso lo ayudó a escapar de los intentos de Saúl por asesinarlo.

1 de Crónicas 8:34 Hijo de Jonatán fue Merib-baal, y Merib-baal engendró a Micaía.[f]

1 de Crónicas 8:35 Los hijos de Micaía fueron: Pitón, Melec, Tarea y Acaz.

1 de Crónicas 8:36 Acaz engendró a Joada, Joada engendró a Alemet, Azmavet y Zimri, y Zimri engendró a Mosa.

1 de Crónicas 8:37 Mosa engendró a Bina, padre de Rafa, padre de Elasa, padre de Azel.

1 de Crónicas 8:38 Los hijos de Azel fueron seis, cuyos nombres son Azricam, Bocru, Ismael, Searías, Obadías y Hanán; todos estos fueron hijos de Azel.

1 de Crónicas 8:39 Los hijos de Esec, su hermano, fueron: Ulam, el primogénito, Jehús, el segundo, y Elifelet, el tercero.

1 de Crónicas 8:40 Y fueron los hijos de Ulam hombres valientes y vigorosos, flecheros diestros, los cuales tuvieron muchos hijos y nietos; ciento cincuenta en total. Todos estos fueron de los hijos de Benjamín.

Descendientes de Benjamín

Se recuerda que esta es la segunda genealogía que lleva por titulo Benjamín. Si se acepta que la anterior realmente se trata de Zabulón y Daniel y no de Benjamín, entonces no hay ningún problema en que aparezca esta sección. Aunque esta repetición de nombre no es realmente el problema mayor de esta sección, otros eruditos procuran explicar el uso del nombre de Benjamín aludiendo al hecho de que Saúl fue benjamita, y en realidad la sección culmina con la genealogía de Saúl. Pareciera, pues, que la intención del Cronista es hablar más de Saúl que de Benjamín mismo.

Pese a lo dicho anteriormente, sí se nos da una genealogía de Benjamín en los versículos 1-28. Si se compara esta lista con la encontrada en Genesis 46:21 y Numeros 26:38-40, se notan tanto similitudes como diferencias. Es claro, no obstante, que el Cronista gozaba de fuentes adicionales (ahora desconocidas) para compilar la información.

Difícilmente se halla otro pasaje con más problemas de fluidez en la lectura. Puede ser que la multitud de fuentes haya ocasionado algo de este problema difícil. Es posible también (lo más probable) que el texto actual que tenemos esté bien mutilado por errores de copistas. Clyde Francisco sugiere, no se sabe con cuánto sentido de humor, ¡que los copistas simplemente estaban ya exhaustos después de tantas genealogías que escribir! Fuese la que fuese la causa, todos los estudiantes de este pasaje llegan a la conclusión de que no hay soluciones satisfactorias a los problemas presentados. Veamos algunos.

Se nota desde el arranque que esta genealogía no sigue una estructura definida, ni vertical ni horizontal, como las de Judá y Leví. Se notan rupturas en la genealogía en los versículos 7, 12 y 28. Las cuatro secciones aluden a puntos geográficos. Esto hace que algunos opinen que lo que tenemos aquí son cuatro listas paralelas de familias benjamitas y sus sitios de residencia. Claro, en vez de una genealogía única, hay cuatro genealogías distintas de familias diferentes (todas benjamitas) según sus lugares de residencia. Estas cuatro listas se referirían a los benjamitas en estos lugares probablemente en el período postexílico.

Según una lectura superficial de los versículos 3 y 5, Bela tuvo dos hijos del mismo nombre, Gera. Sería muy raro que hubiera dos hijos del mismo padre con el mismo nombre; por lo tanto una salida puede ser una lectura perfectamente permisible del hebreo: “… Adar, Gera, aun el padre de Ehud”.

El versículo 6 es particularmente enigmático. Se menciona que … fueron llevados cautivos a Manajat. El problema es de naturaleza gramatical. No hay antecedente para el verbo. Textualmente reza: “él los exilió”. ¿Quién exilió a quién? No se sabe. Se cree que posiblemente sea una alusión indirecta a un exilio de algunos benjamitas durante el periodo postexílico a un lugar en Edom con el nombre de Manajat (ver 1:40 en donde se menciona a un tal Manajat, descendiente de Esaú, jefe de Edom). Con todo y esta hipótesis, el problema gramatical sigue en pie.

El versículo 8 plantea otro rompecabezas. Se menciona que Sajaraim (persona no conocida en ninguna otra parte) se divorció de dos mujeres. Después, se casó por tercera vez y engendró hijos con ella. Se complica la historia cuando se nos dice que Sajaraim también engendró hijos con una de las mujeres a quien había repudiado. El problema es que en ninguna otra parte del AT se registra un doble divorcio; era también muy mal visto un divorcio contra una mujer que hubiera dado hijos a un hombre. No obstante estos problemas, la tradición incluida aquí es antigua, porque habla de israelitas como viviendo en Moab. Tal hecho también se atestigua en 1 de Samuel 22:3 ss. y el libro de Rut.

Se han destacado todos estos problemas no para fomentar frustración en la lectura de la Escritura; se han señalado para inspirar el aumento de herramientas hermenéuticas. Se sabe que Dios por medio del Cronista tenía mensaje que dar. El que tengamos dificultades en encontrarlo no hace desmerecer la labor del Cronista. Aparentemente el versículo 12 registra la familia hacia la cual toda esta sección ha ido extendiéndose, o sea los hijos de Elpaal. Uno de los miembros de su familia, Semed, fue influyente en la fundación de dos ciudades. Estos centros de población, llegaron a ser sitios de residencia por segunda vez por ciertos benjamitas. No es nada seguro precisamente cuándo las habitaron la primera vez. Se han sugerido dos períodos: durante el reinado de Roboam o en su defecto, durante el período de expansión bajo Josías.

En el versículo 28 descubrimos que algunos benjamitas residían en Jerusalén. Es cierto que la ciudad de David estaba parcialmente dentro de los límites de la tribu de Benjamín, pero no hay ninguna evidencia de su residencia en tal ciudad hasta después del exilio babilónico. Castelot comenta: “La presencia de los benjamitas en Jerusalén es un indicio de la asimilación gradual de Benjamín dentro de Judá, después de la división del Reino. Esta asociación es una de las razones del interés especial del autor por Benjamín”. Claramente los versículos 29-40 tienen el propósito de desplegar los antepasados del rey Saúl. Jeiel fue el padre de Gabaón. De ahí se procede a los familiares cercanos de Saúl. Toda esta genealogía de Saúl es complicada, pero parece que la mejor solución es reconocer que Ner fue el padre de Quis y también de Abner. Esto hace que Abner sea el tío de Saúl en lugar de su primo hermano como algunos suponen.

El que aparezcan nombres de parientes de Saúl compuestos con el sufijo “Baal” ocasiona problemas para muchos. Se sabe que este nombre se daba a los dioses paganos en ciertas épocas de la historia de Israel. ¿Cómo es posible, entonces, que a hebreos fieles se les diera este nombre? Tal vez la respuesta se halle en que antes de la introducción de la adoración a los dioses fenicios con ese nombre por Acab, “Baal” no tenía una connotación mala. Al contrario, era otro nombre, como El, que los hebreos usaban para referirse a su Dios. Era otro nombre general semítico adaptado por los israelitas. El que figuren estos nombres dentro de los escritos del Cronista revela, no obstante, su fidelidad a sus fuentes muy antiguas. Se sabe que, en épocas posteriores a la de las fuentes del Cronista, los hebreos reemplazaban el nombre Baal con bosheth o “vergüenza”.

Un Dios de acción

El nombre «Elpaal», del versículo 12, es muy singular. Proviene de dos palabras hebreas: El, uno de los nombres dados a Dios en el AT, y paal, raíz verbal que significa «actuar». Un hecho significativo es que en hebreo moderno, la raíz paal se usa para formar la palabra poel, fonema que se traduce al español «verbo». Por esto, el nombre Elpaal tendría un significado que describe el carácter de Dios: «Dios actúa», «Dios se mueve», «Dios es acción».

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