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1 de Crónicas 10: Muerte de Saúl y de sus hijos

1 de Crónicas 10:1 El reinado de David. Muerte de Saúl y de sus hijos. Los filisteos pelearon contra Israel; huyeron delante de ellos los israelitas, pues muchos cayeron heridos de muerte en el monte Gilboa.

La historia de ascenso y la caída del rey Saúl se aborda de una manera más específica en 1 de Samuel 9-31. El énfasis en 1 Crónicas se centra en el rey David, por lo que el capítulo 10 sólo contiene un panorama general de la vida de Saúl. Los versículos 13, 14 ofrecen una clara denuncia de su fracaso como rey.

La cronología de los capítulos 1 al 9 cubre la historia israelita desde la creación hasta el cautiverio en Babilonia (586 a.C.). En este punto, la narrativa regresa al comienzo del período del reino de Israel, volviendo a tomar el hilo con el primer rey de Israel, Saúl. El primer libro de Crónicas comienza con la muerte de Saúl.

1 de Crónicas 10:2  Los filisteos siguieron a Saúl y a sus hijos, y mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl.

1 de Crónicas 10:3  Al concentrar sus ataques contra Saúl, le alcanzaron los flecheros y fue herido por ellos.

1 de Crónicas 10:4  Entonces dijo Saúl a su escudero: «Saca tu espada y traspásame con ella, no sea que vengan estos incircuncisos y hagan mofa de mí»; pero su escudero no quiso, porque tenía mucho miedo. Entonces Saúl tomó la espada y se echó sobre ella.

1 de Crónicas 10:5  Cuando su escudero vio a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada y se mató.

1 de Crónicas 10:6  Así murieron Saúl y sus tres hijos; y toda su casa murió junto con él.

1 de Crónicas 10:7  Al ver todos los de Israel que habitaban en el valle que habían huido las tropas y que Saúl y sus hijos habían muerto, dejaron sus ciudades y huyeron. Vinieron entonces los filisteos y se establecieron en ellas.

1 de Crónicas 10:8  Sucedió al día siguiente, que al venir los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte Gilboa.

1 de Crónicas 10:9  Luego que lo despojaron, tomaron su cabeza y sus armas, y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos para dar la buena noticia a sus ídolos y al pueblo.

1 de Crónicas 10:10  Después pusieron sus armas en el templo de sus dioses y colgaron su cabeza en el templo de Dagón.

Se creía que Dagón, el Dios más importante de los filisteos, traía la lluvia y proporcionaba abundantes cosechas. Los filisteos construyeron templos para él cuando se establecieron en la fructífera tierra de Canaán. En tiempos de sequía el pueblo pidió misericordia a Dagón, hasta el punto de sacrificar a sus hijos en los templos. En tiempos de abundancia los templos se usaban para crueles prácticas de entretenimiento, tales como la humillación de cautivos. Pero Dagón, como los otros dioses paganos, era indefenso contra el verdadero Dios.

1 de Crónicas 10:11  Cuando oyeron los de Jabes de Galaad lo que habían hecho los filisteos de Saúl,

Las acciones de los heroicos guerreros que trajeron de regreso y enterraron los cuerpos de Saúl y de sus hijos nos debe alentar a respetar a los líderes elegidos por Dios. David mostró respeto a la posición de Saúl, aun cuando este lo perseguía para darle muerte. Cuán fácil es criticar a los que tienen autoridad sobre nosotros, enfocándonos sólo en sus debilidades. No podemos disculpar el pecado, pero debemos respetar la posición de nuestras autoridades, ya sea en el trabajo, en la iglesia o en el gobierno. En 1 de Tesalonicences 5:12-13 se nos da instrucciones para honrar a nuestros líderes religiosos. Romanos 13:1ss nos da instrucciones para relacionarnos con líderes gubernamentales.

1 de Crónicas 10:12  se levantaron todos los hombres valientes, tomaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos, y los trajeron a Jabes; enterraron sus huesos debajo de una encina en Jabes, y ayunaron siete días.[a]

1 de Crónicas 10:13  Así murió Saúl a causa de su rebelión con que pecó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina,[b]

La infidelidad de Saúl fue tanto activa como pasiva, no sólo hizo el mal, sino que dejó de hacer el bien. Desobedeció activamente al intentar asesinar, ignorando las instrucciones de Dios, y al buscar la guía de una adivina. Desobedeció pasivamente al olvidarse de pedir la guía de Dios para gobernar el reino. La obediencia también es pasiva y activa. No basta con evitar lo que es malo, necesitamos proseguir activamente en pos de lo que es correcto.

En 1 de Samuel 28, Saúl pidió al Señor que lo guiara, pero no recibió respuesta. Este informe dice: “Y no consultó a Jehová”. La respuesta de esta aparente contradicción la encontramos al comprender los motivos de Saúl y el momento en que hizo el requerimiento a Dios. Sus peticiones desesperadas a Dios las realizaba sólo cuando él ya había tratado de hacer todo a su modo. Nunca buscó a Dios, a menos que no hubiera alguien más a quien recurrir. Cuando finalmente lo hizo, Dios negó su respuesta. Saúl buscó a Dios sólo cuando le parecía bien, y El lo rechazó por su terquedad y rebeldía constantes.

1 de Crónicas 10:14  y no consultó a Jehová; por esta causa lo mató,[c] y traspasó el reino a David hijo de Isaí.[d]

A lo largo de la mayor parte del reinado de Saúl, David se vio forzado a ocultarse de él. Durante este tiempo David tuvo varias oportunidades para matar a Saúl y para asumir al trono que Dios le había prometido. Pero David confío en la promesa de que sería rey en el tiempo de Dios. No dependía de David decidir cuándo terminaría el reinado de Saúl. Con esta batalla, Dios terminó el reino de Saúl como lo había prometido.

¿Por qué dice este versículo “por esta causa lo mató”, cuando fue Saúl el que se quitó la vida? Dios había rechazado a Saúl debido a su rebeldía y terquedad y lo juzgó por sus pecados. Dios arregló la derrota en la batalla para que así Saúl muriera y su reino fuera retirado de su familia. Si Saúl no se hubiera quitado la vida, los soldados filisteos lo hubieran matado.

Muerte de Saúl y de sus hijos

Es muy palpable el interés del Cronista por la historia del Reino Unido bajo sus tres reyes sucesivos: Saúl, David y Salomón. Todas las genealogías sirven como una introducción a lo que para el Cronista es central: el papel de David en la historia y el culto del Israel postexílico.

El capítulo 10 está basado en 1 Samuel 31, y a primera vista se notan pocas diferencias. Lo cierto es que al Cronista le importa mucho más David. Este relato, respecto al fin trágico y siniestro de Saúl, sirve como una introducción contrastante a la gloria del segundo rey de Israel.

Aunque se ha dicho que la historia de la muerte de Saúl y la de sus hijos en batalla es introductoria a la importancia de David, se debe afirmar también que este mismo capítulo contiene ciertos elementos paradigmáticos o ilustrativos para la misma comunidad postexílica. Si bien el Cronista escribe en una época cuando la nación ya ha pasado por el exilio durante el cual el pueblo estaba sin templo, nación o rey, este capítulo de la muerte de Saúl les describe también su actual situación: están sin rey. Pero como la muerte de Saúl hace posible la venida de David, también el pueblo postexílico, para los ojos del Cronista, puede esperar otro como David que lo salve. La derrota de Saúl sólo hace que la gloria de David se destaque más.

El relato de la muerte de Saúl y de sus hijos por el Cronista pone de relieve varias cosas. En primer lugar, el escritor posexílico agrega algunos datos no incluidos en su pasaje paralelo en 1 Samuel 31. El Cronista relata que la cabeza de Saúl fue puesta en exhibición en el templo de Dagón. Además, se añade que los israelitas fueron y recogieron los cadáveres de Saúl y sus hijos para luego enterrar los restos (huesos) debajo de la encina en Jabes. El escritor deuteronómico no incluye estas piezas de información. Si el Cronista está siguiendo casi al pie de la letra su fuente bíblica, ¿cómo es posible que agregue estas cosas? Una respuesta es que el Cronista se valía de una versión distinta a la que se tiene en el texto masorético. Los famosos Rollos del mar Muerto ilustran ciertas diferencias del texto masorético, y esto da pie para que pudiera haber versiones variantes.

Un texto en particular se presta a cierta confusión. El versículo 6 declara que Saúl murió y todos los de la casa murieron junto con él. Es obvio que para el Cronista con la muerte de Saúl, toda su dinastía murió con él. El problema estriba en que se hallan miembros de la familia de Saúl que no perecieron. Algunos atribuyen esta discrepancia al hecho de que con esta frase el Cronista sólo abrevia la expresión hallada en 1Sa_31:6. Pero una lectura de dicho texto en Samuel sólo indica que en unión con Saúl murieron su escudero, sus tres hijos y todos sus hombres. El incluir la desaparición de toda la familia de Saúl, como lo implica el Cronista, lejos de ser una abreviatura es más bien una expansión. Es una expansión teológica en la que el Cronista asevera que, para los propósitos de Dios, la dinastía de Saúl ha terminado. Tal vez la explicación más probable se refleja en los versículos 13 y 14 que son composición directa del Cronista. Es decir, el contenido de estos textos no depende de la fuente en 1 de Samuel 31. Estos dos textos reflejan la teología del Cronista. Los términos empleados por el Cronista se repiten en otros lugares de sus escritos, especialmente en aquellos que contienen expresiones propias del Cronista o sea aquellos pasajes que no dependen de su fuente anterior: Así murió Saúl por la infidelidad que cometió contra Jehová (versículo 13) La raíz de la palabra infidelidad aparece mucho en estas expresiones propias del Cronista, y normalmente alude a ofensas contra la pureza del culto en el templo. Se tienen fuertes connotaciones de idolatría. Estos pasajes indican que el castigo por esta ofensa es a menudo la derrota militar; he aquí, el caso de Saúl.

Aunque 1 de Samuel 28:6 indica que Saúl buscó consejo de Dios, el Cronista lo critica por no hacerlo. Lo más probable es que el escritor posexílico deseaba dejar la idea que en lugar de seguir buscando palabra de Dios, Saúl consultó con la adivina de Endor.

Una expresión más ha ocasionado problemas para algunos. El versículo 14 dice: Por esta causa el le hizo morir… Atribuir la muerte de Saúl directamente a Dios cuando el Señor mismo ha dicho No cometerás homicidio (Exo_20:13) es inquietante. ¿Cómo puede Dios cometer lo que prohibe a otros? Una lectura más cuidadosa del pasaje, no obstante, revela que Saúl en verdad se quitó la vida en un acto de suicidio. Cuando el Cronista relaciona a Dios con la muerte de Saúl, sólo quiere decir que Dios utilizó todas las circunstancias para ejercer su juicio. Con todo esto, Saúl fue responsable por sus actos que a la larga lo llevaron a la muerte.

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